El extremo ilicitano fue clave en la reacción carbayona del segundo tiempo
11 sep 2017 . Actualizado a las 09:09 h.La pretemporada de Aarón Ñíguez fue una de las grandes noticias del verano carbayón. Al ex del Tenerife se le vio con ganas desde el primer encuentro de preparación, siendo en la banda derecha uno de los jugadores más desequilibrantes del equipo de Anquela. Tras ser un buen escudero de Saúl Berjón en la primera jornada ante el Rayo, el extremo ilicitano fue otro de los afectados por la plaga de lesiones y un tirón muscular le sacó del once ante el Almería en el mismo calentamiento del partido.
Casi dos semanas y tres partidos oficiales después, Aarón pudo estar disponible para el derbi ante el Sporting. Juan Antonio Anquela prefirió no quemarle desde el principio y optó por dejarlo en el banquillo para, si el partido lo pedía, ser el recurso más importante en la segunda parte. Y eso fue exactamente lo que sucedió. Cuando el Oviedo más lo necesitaba, el técnico jienense lo sacó y Ñíguez no decepcionó.
Sustituyendo a un intermitente Yeboah, ocupó la banda derecha que le sirvió de trampolín para llegar a todas las partes del campo. El conjunto azul se serenó con el balón y en parte fue gracias a la entrada de Aarón, que supo combinar y ser un socio de garantías para Folch. El Sporting se sacudía la presión con balones aéreos que casi siempre ganaban Cotugno y Verdés, y ahí estaba el extremo azul para hacerse con la segunda jugada. El balón parado pasó a ser su responsabilidad nada más entrar, y fruto de un córner lanzado por el 7 carbayón llegó un remate de Carlos Hernández que Mariño desvió con una tremenda estirada.
Si bien era en la izquierda donde se tejían las mejores jugadas cuando Aarón se asociaba con Saúl y Mossa, la jugada del gol llegó por la derecha. Tras avisar minutos antes con un par de centros al área, un nuevo intento salió rechazado hacia Cotugno, convirtiéndose al final en la jugada del empate de Toché. Como pocos minutos antes del gol Owusu entró por Carlos para buscar cargar más el área, Ñíguez acabó de lateral al reestructurar Anquela su defensa. El partido acabó y el empate conseguido no era la única buena noticia: Aarón ha vuelto y lo hace, como ya demostró, para liderar al Real Oviedo.