La Contracrónica: No desesperarse

El Real Oviedo y el oviedismo corren el riesgo de perder el rumbo por culpa de los resultados

Berjon Horizontal.Berjon trata de batir a Dani Hernandez
Berjon trata de batir a Dani Hernandez

Oviedo

Es difícil explicar de forma exacta por qué el Real Oviedo no consigue ganar con asiduidad durante esta temporada, por qué los de Anquela ven como partidos controlados se tuercen de la manera más ridícula. Son varios encuentros en los que los asturianos pierden la ventaja en el marcador de manera sencilla.

¿Está siendo el fútbol injusto con el Real Oviedo? ¿O son los azules los que cometen fallos imperdonables? Dos corrientes contrapuestas. “El fútbol nos debe una”, que dirían muchos. “El fútbol no debe nada a nadie”, que dirían los pragmáticos.

Lo cierto es que el Real Oviedo comete algún que otro fallo durante sus partidos. No demasiados. Cada vez menos. Pero también es cierto que estos errores son brutalmente castigados por los rivales, con una eficacia pocas veces vista y que consigue minar la moral de futbolistas y afición.

Pero no consigue afectar por ahora a Anquela. No de puertas afuera. El míster oviedista lo dejó claro en rueda de prensa: «Solo pediría calma y paciencia. Si la cabeza se tiene tranquila y hay paciencia, todo irá mejor. Si no, empezarán los nervios».

Quizá no sean las palabras de un sabio, pero sí son las palabras de un hombre experimentado, de alguien que se ha visto en toda clase de situaciones comprometidas y que ha conseguido extraer lecciones importantes.

El Real Oviedo no gana desde hace cuatro jornadas y se asoma a la parte baja de la clasificación, pero a nadie se le escapa que sus méritos han sido superiores a sus deméritos. Mantener la cabeza fría en momentos de corazón caliente. Esa es la difícil misión que tiene Anquela por delante.

Valora este artículo

7 votos
Comentarios

La Contracrónica: No desesperarse