El atacante venezolano fue uno de los grandes objetivos del Oviedo en el último verano
14 oct 2017 . Actualizado a las 11:14 h.El verano más encarecido de los últimos años en Segunda dejó varios nombres clave. Uno de ellos fue el de Darwín Machís. El atacante venezolano, jugador del Leganés la pasada temporada, fue pretendido por varios de los clubes con más recursos de la categoría, entre ellos el Real Oviedo. El conjunto carbayón contaba con la baza de Juan Antonio Anquela, que lo tuvo en el Huesca en la 15/16 a un nivel extraordinario. Finalmente, el pasado de Machís en Granada (llegó a la ciudad con 19 años) y su reciente paternidad (su mujer también es nazarí) fueron las claves para que el delantero no acabara en el Tartiere.
Darwin es uno de esos atacantes que te pueden cambiar los objetivos de una temporada, los que suponen un salto de nivel evidente dentro de una plantilla. Aunque suele actuar en el flanco izquierdo, puede ser útil en cualquier posición del frente ofensivo. En Huesca, a las órdenes de Anquela, el venezolano jugó tanto de delantero centro como de extremo derecho y en ambos sitios pudo ser decisivo.
Amenazando desde la frontal, uno contra uno, yendo al segundo palo en centros laterales o buscando la espalda de centrales, Machís es un quebradero de cabeza para las defensas rivales. Desde el principio ha sido clave para Oltra, siendo titular en ocho de las nueve jornadas disputadas hasta ahora. Con dos goles (ambos ante el Córdoba) y una asistencia en su haber, el ex del Leganés está encontrando poco a poco su mejor versión. Guillermo Cotugno tendrá en el venezolano, sin duda alguna, a uno de los tests más duros desde su llegada a LaLiga 123.