La Pizarra: Mariga como factor diferencial

Análisis del partido propuesto por Juan Antonio Anquela

Anquela en El Requexón
Anquela en El Requexón

Oviedo

Nota: 5, aprobado.

A pesar de ser octubre, el partido de ayer tenía un aroma a final. El Real Oviedo acumulaba cinco partidos sin conocer la victoria y Juan Merino se estrenaba en un Córdoba que llegaba al Carlos Tartiere en puestos de descensos y con siete derrotas en diez jornadas. Juan Antonio Anquela, sabedor de la importancia de sumar de tres en tres, apostó por dar un punto más ofensivo al flanco izquierdo con Mossa en detrimento de Christian y dio la oportunidad a McDonald Mariga de debutar en el coliseo azul partiendo desde el once inicial. 

El partido siguió un guión más propio de la jornada 40 que de la 11. El miedo adquirió un protagonismo excesivo y las ocasiones de gol brillaban por su ausencia. Entre tanto agarrotamiento e imprecisión, solo Saúl Berjón parecía ser capaz de dar un poco de luz al encuentro. La segunda parte parecía ir por los mismos derroteros, pero la fortuna a balón parado sonrió al conjunto carbayón. Finalmente, en el peor partido del Real Oviedo en el Tartiere de lo que va de temporada, los de Anquela consiguieron sumar una victoria clave.

El aspecto táctico

Comentada ya la entrada de Mossa en defensa para acompañar a Cotugno, Valentini y Carlos, el técnico linarense volvió apostar por un centro del campo formado por tres hombres, siendo Folch el pivote mientras que Mariga y Rocha actuaban como interiores. Arriba el trío de ases de este Real Oviedo, con Aarón en derecha, Saúl en izquierda y Toché en punta. Los azules volvieron a salir intensos en la presión y con la línea defensiva más adelantada de lo habitual. Si bien la medular ovetense se las arreglaba bien para axfisiar el 4-4-2 plano que puso en liza Merino, el Córdoba encontraba aire con simples balones a la espalda que hacían sufrir demasiado a Carlos y Valentini. 

El partido avanzaba y Mariga mostraba una jerarquía que se venía echando en falta en el centro del campo carbayón. El keniano presionaba, robaba y, sobre todo, era vertical en sus conducciones. Pese a esto el Oviedo no encontraba Aarón, agitador oficial en este principio de temporada, y solo Berjón parecía capaz de romper la monotonía. Fue el ovetense el que filtró un medido pase que dejó solo a Toché ante Kieszek, pero el murciano no estuvo acertado.

Tras el paso por los vestuarios el Córdoba adquirió protagonismo en la posesión y por unos instantes se hizo dueño del balón. La falta de mordiente en la zona de tres cuartos les penalizó y los de Anquela se rehicieron a base de centros desde el flanco izquierdo del siempre peligroso Mossa, hasta que en un afortunado (y trabajado) córner los azules se pusieron por delante. Tras el gol los carbayones controlaron un poco más el encuentro y Mariga volvió a ser de nuevo protagonista, oxigenando el juego y estando siempre bien colocado. Incluso se permitió el lujo de dar una maravillosa asistencia para que Diegui Johannesson finiquitara el encuentro. 

Los cambios

Anquela tardó en realizarlo (79'), pero acertó con su primer cambio. Johannesson entró por Aarón y le dio a la banda derecha un punto más de potencia y verticalidad. El canterano levantó al Tartiere con varias arrancadas y demostró que puede ser un recurso más que valido para jugar en dicha posición. Sorprendió a todos con un desmarque en diagonal que Mariga vio a la perfección, dejando al asturiano de origen islandés solo ante el portero blanquiverde, logrando marcar su primer gol como profesional con una estupenda definición. 

Yeboah y Forlín, en los instantes finales del partido, fueron los últimos cambios. El ghanés no disfrutaba de minutos desde la jornada 6 en Albacete, y su entrada debería servirle como acicate para intentar volver a ser importante en la rotación del técnico. 

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