El bueno, el feo y el malo del Real Oviedo

Valoramos lo sucedido ayer en la derrota sufrida en Santo Domingo


Oviedo

Cada derrota fuera de casa es la misma historia a la hora de poner a tres futbolistas carbayones en estos tres papeles; el conjunto pesa más que lo individual y se vuelve difícil destacar a alguien tanto en lo bueno como en lo malo. Ganar hoy parecía clave para romper de una vez por todas con las malas sensaciones y con la maldición de jugar en casa del Alcorcón, pero la realidad nos puso a todos en nuestro sitio, sobretodo a la plantilla.

En ataque hay muy poco a destacar más allá de un arreón final que a pesar de mostrar carácter no fue suficiente en ningún aspecto. Para hablar de la defensa es demasiado fácil referirse al marcador, pero es lo que hay. Si se sigue encajando con cada jugada de ataque rival, por aislada que sea, va a ser muy difícil sumar de tres en tres. Estas son los elegidos esta semana para interpretar al bueno, al feo y al malo:

El bueno: Mossa

Del poco juego que se pudo ver este domingo, Mossa fue uno de los principales culpables. Se encuentra cómodo en esa posición y dio esperanzas a que se pudiera esperar algo más del equipo en la segunda parte, pero no hubo manera. Como todos hoy, también tiene una parte mala, y es que en el segundo gol falla de manera clara. Más sombras que luces, pero sus luces son las más destacables.

El feo: Toché

Si esta semana se llevaba hablando con preocupación de sus problemas físicos, hoy la mala suerte confirmó los peores pensamientos. En la primera mitad era sustituido por Owusu tras una jugada fortuita que le hizo dolerse de la rodilla y que, con una cojera ostensible, le obligó a abandonar el terreno de juego. El oviedismo, visto lo visto, reza por su pronta recuperación.

El malo: Aarón Ñíguez

Quizás esta es la posición más difícil de elegir pero el global del encuentro le asigna "el malo" a Aarón. El 7 no estuvo acertado en casi nada; muy impreciso y sin tomar las decisiones correctas para que se generara fútbol en el conjunto oviedista. La velocidad es necesaria, pero ayer no sirvió para nada debido a la falta de ideas. A esto se le sumó una desafortunada acción con el meta local en la que, a pesar de la actuación teatral de Casto, le propinó una colleja completamente fuera de lugar

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