La Pizarra: Anquela no encuentra el camino

Análisis del partido propuesto por el técnico del Real Oviedo

Anquela Granada Real Oviedo Los Carmenes.Anquela, durante un partido de esta temporada
Anquela, durante un partido de esta temporada

Oviedo

Nota: 4, suspenso.

Santo Domingo es una de las plazas más difíciles de la Segunda División (si es que hay alguna fácil) y Juan Antonio Anquela lo sabía de sobra. Además, el pésimo historial de los azules en Alcorcón sobrevoló toda la semana en El Requexón, haciendo del partido de ayer algo parecido a una misión imposible. Los alfareros, con Julio Velázquez al frente, venían de superar una crisis de resultados (cinco derrotas consecutivas) con un sorprendente 0-3 al Nàstic en el Nou Estadi.

Anquela apostó por los 11 futbolistas que ganaron al Córdoba la jornada pasada, incluido un Toché que llegaba muy justo tras toda una semana entre algodones. Tras un primer tiempo en el que el Oviedo se mostró bien plantado, llegar perdiendo al descanso con un gol pasado el minuto 40 fue un palo muy difícil de digerir. No fue mejor lo del segundo tiempo, con un conjunto carbayón totalmente desdibujado y a merced de un Alcorcón que disfruta viendo como sus rivales se desesperan en Santo Domingo. 

El aspecto táctico

Con los mismos hombres sobre el césped, Anquela volvió a optar por Ramón Folch ejerciendo de eje, con Mariga y Rocha de interiores saliendo a presionar a Toribio y Errasti. El plan salió bien en los primeros compases del partido, ya que el Alcorcón no encontraba a sus mediocentros y ni Hugo ni David conseguían aportar una salida de balón fiable. Precisamente el ex central oviedista, fruto de la presión carbayona, perdió un comprometido balón que apunto estuvo de convertirse en una clara ocasión para el Oviedo.

Con los azules bien plantados, lo importante era aguantar la intensa concentración en la zona defensiva. Y eso fue precisamente lo que no pasó: dos contra uno de Peña y Soriano ante Cotugno, centro a media desde la izquierda y Álvaro le gana claramente el salto a un muy blando Carlos. De esta manera el Real Oviedo tiraba al traste el buen trabajo realizado en los 40 minutos anteriores.

El Alcorcón olió la sangre y tras el paso por los vestuarios salió en tromba. Los laterales Soriano y Laure se estiraron aun más y el Oviedo defendía en inferioridad en casi todas las jugadas. Mientras, Álvaro seguía ganándole la partida a unos Valentini y Carlos que con el paso del tiempo más desdibujados se encontraban. Ya con el 2-0 en el marcador, los carbayones seguían sin encontrar el camino al área de Casto. Con la medular sin ofrecer ni una línea de pase, las combinaciones en izquierda entre Berjón y Mossa eran el único argumento ofensivo de los de Anquela. Un Mossa que, por cierto, fue el único jugador azul en superar el 80% de acierto en el pase, reflejando así la falta de precisión de los visitantes. 

Los alfareros bajaron una marcha y no se aprovecharon de los espacios a la espalda de unos laterales casi siempre en campo contrario en busca de recortar distancias. El encuentro fue muriendo con alguna que otra ocasión para el Oviedo, con un centrochut del siempre combativo, pero poco preciso, Aarón y un remate de cabeza de Folch. 

Los cambios

La nada absoluta. Los pocos recursos con los que Anquela cuenta para cambiar el rumbo de los partidos es otra de las cuestiones que jornada tras jornada más preocupa a los oviedistas. Con la lesión de Toché a la media hora de encuentro, Owusu fue el elegido para ocupar el puesto de nueve. Con mucha más pena que gloria, el ghanés fue una sombra corriendo de lado a lado, sin poner en aprietos en ningún instante a los centrales alfareros.

Ya en el segundo tiempo y con el 2-0 en el marcador, Yeboah y Linares fueron los últimos cambios. El primero sustituyó a Mariga y ocupó la media punta, disponiendo de alguna ocasión pero mostrándose muy desacertado. Por su parte, Linares entró en el 83' y no pudo aportar nada al equipo. 

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