La Pizarra: Y el plan de Ziganda tomó forma

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

José Ángel Ziganda, en el Carlos Tartiere
José Ángel Ziganda, en el Carlos Tartiere Real Oviedo

Analizamos en cinco claves la victoria del Real Oviedo ante el Cartagena

15 sep 2021 . Actualizado a las 09:16 h.

Cuánto necesitaba el Real Oviedo una victoria como la del pasado domingo ante el Cartagena. Sobre todo, porque sucedió en el Carlos Tartiere. El municipal ovetense, tanto con gente como sin ella en sus gradas, se había acostumbrado a ver a su equipo ser mejor que su rival y no logrando reflejarlo en el marcador. Los tres puntos ante los albinegros, además de refrendar y dar vuelo al conjunto que el Cuco Ziganda está empezando a crear, sirven para que el estadio oviedista se cobre una pequeña deuda con el propio fútbol. 8 puntos de 15 posibles y la sensación de que solo es el comienzo. Ahora, toca refrendarla. 

La altura de Jimmy y Luismi

Los primeros 20 minutos del partido se jugaron cerca del área del Cartagena y eso tiene una explicación. El 4-4-2 del Real Oviedo, aprovechándose de la deficiente salida de balón del rival, adelantó líneas y negó cualquier posibilidad al conjunto de Carrión. Obeng y Bastón comenzaban un trabajo que Borja Sánchez y Viti seguían desde los costados, pero la clave estaba en el posicionamiento del doble pivote azul. Jimmy y Luismi no dudaban a la hora de acompañar a la primera línea y empujaban al Cartagena hacia su propia portería. ¿El resultado? Menos líneas de pase para los albinegros, mejor posicionamiento en el campo del Oviedo y excesiva superioridad a la hora de llevarse los balones sueltos.

1-Obeng presiona el pase de Alcalá. 2-Doble pivote del Oviedo adelantando la presión y cerca de los mediocentros rivales. 3-Bastón tapando la posible vuelta de Alcalá
1-Obeng presiona el pase de Alcalá. 2-Doble pivote del Oviedo adelantando la presión y cerca de los mediocentros rivales. 3-Bastón tapando la posible vuelta de Alcalá

De nada servía que De la Bella, lateral izquierdo, se juntase a los centrales para iniciar el juego con una línea de tres. El pase no aparecía y la solución era buscar en largo a Ortuño y Rubén Castro, sin duda alguna, lo más peligroso del Cartagena en el mediodía del domingo. De vez en cuando ponían en aprietos a David Costas y Dani Calvo, pero poco más. Las jugadas solían acabar con robo del Oviedo y, en ocasiones, a una altura que permitía la transición de los azules. Si Jimmy o Luismi saltaban y recuperaban, Borja, Viti y la doble punta estaban preparados para encarar el área rival en igualdad e, incluso, superioridad numérica. Así llegó la primera gran oportunidad del partido en botas de Obeng y Viti.