Los azules muestran una imagen lamentable en Sevilla, pierden de goleada (4-0) y la situación parece difícil de soportar. El millar de aficionados oviedistas presentes en el Sánchez-Pizjuán pidió la dimisión de Carrión
14 dic 2025 . Actualizado a las 17:00 h.En su momento se habló de esta temporada como la de la despedida que todos los grandes estadios del fútbol español le iban a brindar a Santi Cazorla. Está siendo exactamente eso, pero con el propio Real Oviedo en general, ya no hace falta acudir a la figura del capitán. Al oviedismo solo le que está quedando el disfrutar de las previas y el volver ver a su equipo en los grandes escenarios del fútbol patrio, porque cuando empieza el partido es imposible disfrutar nada. Es muy difícil ya no pensar en la permanencia en Primera División, también es muy difícil pensar en volver después. Lo de este domingo en Sevilla, un ejemplo más.
Otro ridículo del Real Oviedo
Lucas como lateral derecho, dos extremos y Rondón en punta. No hubo sorpresas en el once de Luis Carrión, tampoco las hubo después: el juego del Real Oviedo, como viene siendo habitual lejos del Carlos Tartiere, estuvo muy lejos de ser el de un equipo que pretende salvarse en Primera División. Ya no salvarse, competir incluso. Los azules ni empezaron mal en el Sánchez-Pizjuán, rematando Rondón a las manos de Vlachodimos en la primera llegada del partido, pero a partir de dicha acción todo lo azul se convirtió en negro. Minuto 4. Pérdida de Rahim en banda izquierda, el Oviedo fue incapaz de apretar dicha pérdida y el Sevilla vio la luz hacia la portería de Escandell.
Solo hizo falta un pase de fuera a dentro para Agoumé, que con un balón picado a la espalda de los centrales puso a correr a Akor Adams. Nadie corrigió en la defensa carbayona, nadie cuidó la vigilancia. El delantero del Sevilla corrió y puso el 1-0 al superar a Aarón Escandell en el mano a mano. Todo cuesta arriba. Otra vez. El Oviedo se asomó al área rival y cuando Rahim, ya dentro del área, tenía todo a favor para centrar o incluso tirar a puerta, tropezó, se cayó al suelo y saque de puerta para el Sevilla. Una acción que define a la perfección lo que está siendo el Real Oviedo 25/26. Y aun así, hubo momento para la polémica y para que los oviedistas, una vez más, viesen como la lotería eterna del VAR les volviese a ser esquiva. Colombatto puso una falta lateral y tras un salto con Costas y Dendoncker el balón rebotó en la mano de Mendy. Cuatro minutos estuvo Díaz de Mera con la mano en la oreja escuchando lo que le decía Martín González. Nadie entendía nada. Díaz de Mera fue al monitor, vio la acción y pitó un supuesto empujón de Dendoncker al propio Mendy, motivo por el cual no señaló el penalti. Nadie seguía sin entender nada, pero el partido se reanudó con 1-0 tras casi diez minutos de incredulidad. La misma que transmitió el Oviedo en el 2-0, vaya.
Dos minutos después de la acción polémica, terrible actitud defensiva de los oviedistas en la banda izquierda tras un saque de banda, desde Rahim a Lucas, pasando por Dendoncker y los dos centrales. Adams la puso y Sow remató mal, pero suficiente ante este Oviedo. Partido sentenciado y otra salida en la que los azules transmitían a la afición local una imagen dantesca. Mientras, el millar de oviedistas desplazados a Sevilla aguantaban el chaparrón como podían. Poco que decir del resto del primer tiempo, alguna carrera de Hassan y poco más. Nada de nada. Hubo una jugada en la que Oso dio un pase atrás a Vlachodimos, bueno un pase, casi una vaselina. El Pizjuán se puso nervioso, a sabiendas de que ante otro equipo ese pase es sinónimo de muerte. Contra este Oviedo, nada. Vlachodimos controló, nadie le mordió en la presión y jugó fácil al otro lado. Todo vale contra este Real Oviedo.
La pesadilla no termina
Dani Calvo y Álex Forés entraron en el Real Oviedo y Carrión cambió a defensa de tres centrales y carrileros. Nada nuevo pasó sobre el césped del Sánchez-Pizjuán: el Oviedo siguió siendo una marioneta en manos de un Sevilla que no estaba acostumbrado a dominar tanto sin sufrir. Solo seis minutos después de la reanudación, el 3-0. Otra acción defensiva criminal del Oviedo, con el doble pivote mirando y los tres centrales llegando tarde a todo. Balón interior, dejada de Adams para Mendy, recorte para dejar en el suelo a Costas y tiro raso para batir a Escandell. El ridículo carbayón ya era similar al vivido hace más de un mes en Ourense, en aquella eliminatoria ridícula de Copa del Rey.
No hubo sevillista que, durante el fin de semana, cundo se cruzaba a un aficionado vestido de azul, no le dijese que su Sevilla estaba muy mal y que igual el Oviedo era capaz de sacar algo positivo. No habían visto a este Real Oviedo, claro. A la hora de partido, el grito de los oviedistas desplazados era unánime y retumbaba en Nervión: «Luis Carrión, dimisión». Adams pudo marcar dos goles más, pero Escandell, que en los anteriores goles poco pudo hacer, no falló a su cita con los paradones y le negó el tanto por partida doble al delantero sevillista. Brekalo y Javi López eran los siguientes cambios de Carrión, aunque el partido ya estaba muerto desde hacía demasiado tiempo. Mientras, la grada local aprovechaba la nada habitual calma que les permitía el ir ganando de goleada para pedir la dimisión de su directiva. Y recogiendo el guante, los oviedistas volvían a mostrar su hartazgo. No había acción de calidad en el Real Oviedo. Ni con balón ni sin el mismo. Solo las apariciones de Hassan por banda derecha se parecían a las de un futbolista de Primera División.
Pablo Agudín por Salomón Rondón, último cambio azul. Lo que pasó con David Carmo vuelve a reflejar lo que está siendo este Real Oviedo. En el 82' veía esta tarjeta amarilla que le permitiría cumplir sanción estando en la Copa África. Es decir, todos contentos. Pero claro, un minuto después, en el 83', le hizo una entrada por detrás a Miguel Sierra y Díaz de Mera no tuvo más remedio que sacarle la segunda amarilla y expulsarle. Es decir, Carmo se va a la Copa África, pero seguirá teniendo cuatro amarillas en su haber y por tanto sigue apercibido. Un despropósito. Y para redondearlo, en el último minuto del partido, jugada individual de Ejuke dejando a todos atrás y 4-0 final. Este descalabro debería ser insostenible.
Ficha técnica
Sevilla FC: Vlachodimos; Carmona, Cardoso, Gudelj, Castrín, Oso; Agoumé (Joan Jordan, min 86), Mendy (Miguel Sierra, min 77), Sow (Manu Bueno, min 46); Alexis (Ejuke, min 77) y Akor Adams.
Real Oviedo: Aarón Escandell; Lucas (Álex Forés, min 46), Costas, Carmo, Rahim (Javi López, min 70); Dendoncker, Colombatto; Hassan, Reina (Brekalo, min 61), Ilyas Chaira (Dani Calvo, min 46); Rondón (Pablo Agudín, min 79).
Goles: 1-0 Akor Adams (min 4); 2-0 Sow (min 22); 3-0 Mendy (min 51); 4-0 Ejuke (min 89)
Árbitro: Díaz de Mera (comité castellanomanchego). Amonestó a los locales Agoumé (59') y a los visitantes Carmo (82'). Expulsó por doble amarilla a Carmo (83')
Incidencias: Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán (Sevilla). 32.885 espectadores. Un millar de aficionados del Real Oviedo.