El comunicado de Symmachiarii sobre la crisis del Oviedo: «La propiedad debe reflexionar seriamente sobre el rumbo elegido»
AZUL CARBAYÓN
«Durante el partido, todo nuestro aliento será exclusivamente para los jugadores, porque la permanencia se defiende en el campo», dice el grupo sobre el partido de este sábado ante el Celta
17 dic 2025 . Actualizado a las 00:04 h.El oviedismo no solo está protestando en las redes sociales por la gestión del Grupo Pachuca en el Real Oviedo. Hace unos días fue la APARO (Asociación de Peñas Azules del Real Oviedo) la que se pronunció y este martes, justo después de que el club anunciase el fichaje de Guillermo Almada como nuevo técnico oviedista, fue el Grupo Symmachiarii el que quiso dar su opinión sobre los últimos acontecimientos.
«Nadie podía prever que la crispación y el deterioro del ambiente se convertirían en la norma», comienza el comunicado, refiriéndose al año de centenario del Real Oviedo. Symmachiarii pone el foco en los problemas de gestión tanto social y deportiva y, además, hablan de cómo encarar otro fundamental partido como el de este sábado (Carlos Tartiere, 14:00 horas) ante el Celta.
Comunicado de Symmachiarii
En la temporada de nuestro centenario y del regreso a Primera División tras veinticuatro años, nadie podía prever que la crispación y el deterioro del ambiente se convertirían en la norma. La afición asumió desde el inicio que el objetivo sería mantener la categoría sufriendo, más aún tras comprobar las evidentes carencias en la confección de la plantilla.
Estas dificultades deportivas habrían sido asumibles con orgullo, compromiso y una lectura honesta de la situación por parte del club. Sin embargo, las decisiones tomadas durante la temporada solo han generado división y han roto el clima existente en el Carlos Tartiere, agravado por mensajes grandilocuentes y desconectados de la realidad actual. En lo deportivo, la situación es crítica. El Real Oviedo se juega la permanencia lastrada por errores de planificación arrastrados desde el pasado verano siendo Jesús Martínez el máximo responsable. Asimismo, la dirección deportiva debe asumir su responsabilidad en la confección de la plantilla y en las decisiones adoptadas.
Igualmente, grave es la actitud de algunos empleados del club, que en ningún caso deben encararse ni recriminar a una afición que únicamente expresa un hartazgo comprensible. Todo ello se suma a la pérdida de credibilidad de un grupo empresarial que, bajo el lema “Fútbol y Negocio”, parece haber priorizado lo segundo, con subidas de abonos desproporcionadas y una política social que margina a los aficionados y aleja a los niños del estadio en favor de sectores “VIP”.
Los avances puntuales en ciertas áreas no pueden ocultar los problemas estructurales de fondo. La propiedad debe reflexionar seriamente sobre el rumbo elegido y dar un giro para garantizar la viabilidad futura y un clima social y deportivo acorde a la historia del club. El Real Oviedo no puede gestionarse con modelos ajenos a su realidad: aquí es imprescindible pisar el barro y entender su idiosincrasia.
Dicho esto, la temporada no ha terminado. Nuestro compromiso es innegociable como llevamos haciendo los 31 años: luchar hasta el último minuto. Ese apoyo no implica silencio ni sumisión, nuestra lealtad debe ser única y exclusivamente al Real Oviedo. Seguiremos señalando los errores y exigiendo responsabilidades siempre que sea necesario. Llamamos a la afición a mantenerse unida, a empujar al equipo y a expresar su disconformidad con firmeza.
Este sábado el Tartiere debe rugir. Animaremos sin descanso al equipo desde el primer segundo. Antes del inicio y tras el pitido final dejaremos claro nuestro malestar; durante el partido, todo nuestro aliento será exclusivamente para los jugadores, porque la permanencia se defiende en el campo.