Los azules, que por momentos fueron superiores al Celta (0-0) en el debut de Almada, siguen siendo incapaces de meter un gol y encadenan el séptimo partido sin conseguir el triunfo. «Gritos de directiva dimisión» al final del partido
21 dic 2025 . Actualizado a las 13:44 h.Diez partidos seguidos sin ganar, siete seguidos sin marcar y, en total, de 17 partidos se ha visto portería en 4. Eso es ahora mismo este Real Oviedo. Eso es ahora mismo el equipo que solo con victorias podría poner paz en un ambiente social cada vez más complicado debido a las decisiones del Grupo Pachuca. Parece complicado. En el debut de Guillermo Almada ante un ramplón Celta, y como ya pasó en los últimos partidos en el Tartiere con Luis Carrión en el banquillo, el Real Oviedo fue durante muchos momentos del partido mejor que su rival, pero no le da. No le da. 11 puntos, a cuatro de la permanencia.
Un Oviedo que muerde pero que no hace daño
El oviedismo cumplió con su palabra. Desde el Fondo Norte, justo antes de que comenzase el partido, se desplegó una pancarta en la que se podía leer «Pachuca: más fútbol y menos negocio». Tras quitarla, el encuentro empezó y ya solo se cantó en el Carlos Tartiere. El once inicial que más corrió por los mentideros de la ciudad desde hace años salió a escena y Guillermo Almada apostó en su debut por Bailly, Sibo y Brekalo. La otra novedad fue la de Viñas, que volvía de sanción. Cazorla, en el banquillo. Tras un susto de Bailly en salida de balón, se empezó a ver sobre el césped lo que Almada prometió. Presión alta, intensidad en los duelos y ganas de encerrar al Celta en su campo. Al menos cuando los vigueses salían desde atrás, claro, otra cosa era cuando los azules tenían que proponer. El primer córner del partido fue para el Oviedo, minuto 3.
La presión carbayona se dibujaba sobre un 4-1-4-1 en el que Sibo era el ancla y Colombatto y Reina salían a morder acompañando a los extremos. En unas acciones salía bien, en otros los de dentro llegaban tarde o a Brekalo le costaba interpretar cuándo saltar. Con todo esto, a los cinco minutos Javi Rueda tuvo la más clara del primer tiempo, pero su disparo en el segundo palo tras un centro desde la izquierda de Carreira se fue alto. No se asomaron mucho más los vigueses por el área de Escandell. En el Oviedo, como casi siempre, los controles y las acciones técnicas no acaban de ser los mejores y costaba un mundo progresar con balón. Y si a las dificultades de siempre le añades la evidente tensión ambiental que arrastraba este partido, pues la cuenta. Almada podía estar contento en el tema de la presión, ya que sus jugadores realmente estaban poniendo en aprietos al Celta, pero cuando había que elaborar todo se volvía oscuro.
David Costas era con diferencia el jugador más metido en el partido tanto táctica como técnicamente y el Oviedo rozó el gol en el 20’. Buena jugada por la derecha, Ilyas Chaira entró en el área, centró atrás y entre Viñas y Lucas no fueron capaces de sacar un disparo claro en la esquina del área pequeña. Mientras el Tartiere se iba calentando con el colegiado, el Celta amagaba de vez en cuando con someter en campo rival, pero dicho momento nunca llegaba. Córner para el Celta y Almada que sorprendía a todos: Brekalo, Reina y Chaira se quedaban arriba y así obligaban a Giráldez a cargar el área con menos gente. Detalles. Ya en la recta final del primer tiempo, sin que unn Celta muy poco profundo llegase a meter miedo a la parroquia local y sin que el Oviedo acabase de encontrar el centro fácil, disparo de Ilyas Chaira a las manos de Radu.
Sin gol es imposible
Pudo comenzar muy mal el segundo tiempo. Costas no llegó a una diagonal y Bryan Zaragoza se puso a correr, pase de la muerte desde la izquierda, Sibo no fue capaz de despejar y Aarón Escandell salió valiente para comerse a Ferrán Jutglá y complicarle el disparo. La primera del portero del Real Oviedo. En el córner generado en dicha acción, Marcos Alonso apareció en el primer palo y cabeceó desviado. Avisaba el Celta, que se ponía serio. Mientras el Carlos Tartiere le dedicaba a Santi Cazorla una de las ovaciones de la temporada cuando este se puso a calentar, Ilyas Chaira agitó el avispero cerca de la portería del Celta. Primero un disparo a las manos de Radu, después un 'centrochut' que nadie, ni compañero ni rival, pudo empujó a la red. Típica acción que atravesando una dinámica minímamente positiva acaba en gol, pero que en el momento actual te desespera.
Minuto 59 y el Tartiere, que se vino arriba con dichas acciones, seguía cabreado con el colegiado Francisco José Hernández. Bryan Zaragoza probó a Escandell desde la frontal y el Oviedo volvió a tenerla. Transición liderada por un Brekalo que iba a más, Colombatto la puso en la izquierda, el cabezazo de Viñas fue despejado y en la frontal del área Sibo enganchó un disparo que no se fue demasiado desviado del poste de Radu. El Oviedo se asomaba y Iago Aspas hacía acto de presencia en el partido, entrando junto a Moriba en el Celta. En la banda carbayona, Almada rotaba a los suyos y los cinco que estaban calentndo en el 55' ya no lo estaban haciendo en el 68'. Hassan por un buen Brekalo, primer cambio del Oviedo. Los azules, como en los anteriores partidos en el Tartiere, ya estaban jugando mejor que su rival.
Un disparo desviado de Swedberg justo antes de que lo cambiase Giráldez, lo único del Celta desde el 50'. Y ya íbamos por el 78'. Pitada cuando el presidente Martín Peláez salió en el marcador y Santi Cazorla y Rondón que se preparaba en la banda. Al minuto, entraban por Reina e Ilyas Chaira. Viñas, que iba a ser cambiado en dicha ventana si no hubiese sido por la molestia de Ilyas, sí se fue el banquillo a los cuatro minutos para que entrase Ilic. Al Oviedo, que ya no tenía la chispa que mostró en el ecuador del segundo tiempo, solo le quedaban cuatro minutos y el descuento. Diez minutos de la última llegada del Celta, Aspas centró dentro del área y Rahim despejó. No pasó nada más sobre el césped del Tartiere. «Directiva, dimisión» y «Lleida vete ya», cantó el Tartiere justo después de que se pitase el final del paritdo.
Ficha técnica
Real Oviedo: Aarón Escandell; Lucas, Costas, Bailly, Rahim; Sibo, Colombatto; Ilyas Chaira (Rondón, min 82), Reina (Cazorla, min 82), Brekalo (Hassan, min 71); Fede Viñas (Ilic, min 86).
RC Celta: Radu; Manu Fernández (Javi Rodríguez, min 76), Starfelt, Marcos Alonso; Rueda, Beltrán (Moriba, min 63), Miguel Román, Carreira; Swedberg (El-Abdellaoui, min 76), Bryan Zaragoza (Iago Aspas, min 63) y Jutglá (Hugo Álvarez, min 83).
Goles
Árbitro: Francisco Hernández (comité extremeño). Amonestó a los locales Colombatto (25’), Lucas (33’) y a los visitantes Manu Fernández (60')
Incidencias: Estadio Carlos Tartiere (Oviedo). 23.613 espectadores.