Lo que fue el 2025 y lo que será el 2026 para el Real Oviedo: recuperar la cordura tras tocar el cielo
AZUL CARBAYÓN
En las decisiones de Jesús Martínez, presidente del Grupo Pachuca y máximo accionista del Real Oviedo, está el futuro del club carbayón
01 ene 2026 . Actualizado a las 14:50 h.Todas las emociones acumuladas durante casi un cuarto de siglo de sangre, sudor y barro salieron a flote sobre el césped del Carlos Tartiere aquel 21 de junio de 2025. Segundos después de que finalizase la final del playoff de ascenso, ya con el Real Oviedo como equipo de Primera División 24 años después, miles de aficionados azules, de todas las edades y condición, saltaron al campo para morir de felicidad. Unos abrazaban a sus ídolos, manteados por la multitud. Otros simplemente se tiraban al césped a llorar. Algunos, inmóviles y de pie, miraban al resto de sus camaradas oviedistas como si todo lo que pasase alrededor fuese un sueño. Tras tanto tiempo de penurias, tras varias desapariciones esquivadas única y exclusivamente por la resistencia social de una hinchada, el regreso del Real Oviedo a la Primera División fue tal y como todo el mundo español se imaginaba que iba a ser. Y, aun así, todo el mundo alucinó.
Oviedo fue una fiesta. Vaya si lo fue. Asturias fue una fiesta. Una fiesta que se alargó todo el verano. No hay oviedista que no recibiese durante junio, julio y agosto un mensaje en el que su interlocutor no se mostrase sorprendido por la cantidad de camisetas azules que se veían por las calles de todo el Principado. El ‘Volveremos’, el himno no oficial que Melendi compuso hace 20 años cuando el equipo luchaba por su supervivencia, era cantado por todo el país. Cuando un oviedista lucía camiseta carbayona lejos de casa, siempre había alguien que le paraba por la calle para darle la enhorabuena, felicitarle por el ascenso o hablar sobre todo lo que significa un símbolo azul y una leyenda del fútbol español como Santi Cazorla. No es una exageración, fue así. El Real Oviedo estaba de moda.
Comenzó la temporada del regreso a Primera, la temporada del centenario. Por todo ello, la más ilusionante que se recuerda por la capital del Principado. El Real Madrid como invitado especial en el primer partido de la máxima categoría que el Carlos Tartiere albergaba desde 2001. Se perdió, pero daba igual. Todo era idílico. Desde el principio se supo que iba a ser un curso muy complicado, que la plantilla era justa y que el juego colectivo no estaba solucionando dicha falta de calidad, pero daba igual. El oviedismo estaba preparado, e incluso ilusionado, para arropar a sus jugadores y sufrir junto a ellos en busca de la permanencia. Y todo eso, inexplicablemente, se lo cargó el Grupo Pachuca. Los mexicanos siempre tuvieron una forma de gestionar lo deportivo y lo social, más o menos acertada, pero era su forma y la afición carbayona lo sabía. Eso sí, lo vivido en el último trimestre de 2025 pasa de gestión polémica o torpe a gestión suicida.
Tres entrenadores en 17 jornadas. Tres entrenadores cuando la primera vuelta de la competición liguera todavía es una realidad. Y, sobre todo, volar por los aires la paz social vista aquel 21 de junio tras ganar al Mirandés. Fichar a un técnico que no contaba con el apoyo del oviedismo justo cuando despides a un Veljko Paunovic que consiguiendo el ascenso ya era historia del Real Oviedo es torpe. Repetir la jugada tan solo dos meses después ya no es torpe, es negligente. Y la culpa no es de Luis Carrión o Guillermo Almada, es de quien los pone ahí. Al filo de lo imposible. Ya tienes que hacer cosas mal para romper todo aquello, pues el Grupo Pachuca lo ha conseguido. Ahora, agarrados únicamente a que se consigan ganar partidos en Primera División, tarea complicada visto lo visto, el día a día del Real Oviedo pende de un hilo. Cualquier cosa puede hacerlo estallar absolutamente todo porque las decisiones tomadas han ejercido de dinamita.
Así se presenta el 2026. Hay tiempo para recuperar la cordura, pero cada vez menos. En las decisiones de Jesús Martínez, presidente del Grupo Pachuca y máximo accionista del Real Oviedo, está el volver a ser algo parecido a un club de fútbol. Un club de fútbol que en este 2025 también vio como su primer equipo femenino y como su filial conseguían dos brillantes ascensos. Un club de fútbol que volvió a superar su récord de abonados y que, en teoría, comenzará en 2026 a construir su deseada y necesitada nueva ciudad deportiva. Veremos si las decisiones desde México no acaban con todo lo bueno.