Otro entrenamiento con el 'ABC' de Almada: el Real Oviedo se prepara para recibir al Athletic

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Guillermo Almada, en El Requexón
Guillermo Almada, en El Requexón Real Oviedo

El trabajo a alta intensidad y durante casi dos horas, los duelos individuales y la presión tras pérdida marcan la semana de los azules. La táctica empieza a ganar peso de cara al partido del domingo

11 feb 2026 . Actualizado a las 15:28 h.

Sin David Costas, con Ovie Ejaria completando la primera parte de la sesión y con Pablo Agudín como único jugador del filial. Así comenzó el tercer entrenamiento de la semana del Real Oviedo, semana que concluirá el domingo (Carlos Tartiere, 14:00 horas) con el partido ante el Athletic. El Requexón fue el escenario de una sesión de trabajo extensa, intensa y que mantiene la línea vista en la ciudad deportiva azul desde la llegada de Guillermo Almada y su cuerpo técnico.

Lo demostró en su primera semana al completo en la capital del Principado y no iba de farol. Almada y su staff diseñan entrenamientos extensos y eso no significa que se pierda intensidad. En el fútbol actual y en el Oviedo en particular, con técnicos como el Cuco Ziganda, Álvaro Cervera, Luis Carrión, Javi Calleja o Velko Paunovic siendo el mejor ejemplo, lo normal es ver sesiones no muy largas y sí de mucha intensidad. Otra cosa es la metodología y en los aspectos del juego en los que te centres, pero el patrón de tiempo y esfuerzo siempre ha sido similar. Hasta ahora. Con Almada el Real Oviedo entrena durante mucho tiempo y a máxima intensidad en prácticamente todas sus tareas. Y más desde la llegada de Rubens Valenzuela, preparador físico que ya trabajó con Almada en Pachuca.

Este miércoles, por ejemplo, cerca de dos horas sobre el césped y antes trabajo en el gimnasio. En las últimas semanas, el cuerpo técnico uruguayo está centrando en tiro en fomentar los duelos individuales, apostando por muchas tareas de uno contra uno, tres contra dos o cuatro contra tres. A su vez, los ejercicios de conservación de balón y presión tras pérdida siguen siendo una constante. ¿La más habitual? Un rectángulo como terreno de juego, tres equipos de cuatro futbolistas y uno al medio, robando de dos en dos. Lo normal en ejercicios de este tipo en el que se exige esfuerzos a máxima intensidad es un par de series, cuatro como mucho. En el Oviedo de Almada es habitual ver hasta siete series. 

Después, la táctica entra en escena con partidos de once contra once a campo entero. Esta semana, la gran duda es quién acompañará a David Carmo en el eje de la zaga, aunque parece que Eric Bailly es el gran favorito. El Real Oviedo entrenará jueves, viernes y sábado antes de recibir a un Athletic que esta noche disputa ante la Real Sociedad la ida de las semifinales de la Copa del Rey.