El Real Oviedo entrega las armas en Vallecas

Pablo Fernández

AZUL CARBAYÓN

El Real Oviedo anuncia la renovación de otro de los talentos del Vetusta
LFP

Los azules juegan el peor partido de la 'era Almada' y caen 3-0 ante el Rayo Vallecano tras recibir los goles en momentos clave del encuentro. La salvación, a nueve puntos

05 mar 2026 . Actualizado a las 13:07 h.

El partido del Real Oviedo en Vallecas se pareció mucho más a una capitulación que a una resurrección. Se veía ya con empate sin goles y el 3-0 final lo acabó reflejando. Sin hacer un gran partido, el Rayo Vallecano fue superior desde el primer momento y casi en ningún instante vio peligrar el dominio del escenario. Los goles locales, además, llegaron en momentos que matan a cualquiera: último minuto del primer tiempo y tercer minuto del segundo tiempo, de penalti casi 'penaltito' de Lucas. Lo de siempre, vaya. Funeral azul en Vallecas.

Un Oviedo inofensivo

El abrazo entre Santi Cazorla y Óscar Trejo, que anunció su salida del Rayo esta misma semana, fue lo más interesante que se vio en Vallecas cercano a las 19:00 horas. El partido comenzó y el césped del estadio vallecano, desde la primera jugada, recordó a todo el mundo que un terreno de juego no se asienta así como así en cinco días. Lo decimos por aquello que hicieron el Rayo y LaLiga de echar la culpa a las lluvias cuando este encuentro se suspendió hace un mes. Volviendo al terreno de juego, entre resbalón y resbalón de prácticamente todos los futbolistas que estaban sobre el campo, jugada de Hassan por la derecha y Ilyas Chaira que no llegaba de milagro al remate en el segundo palo. Acuérdense de esta acción, porque fue la más peligrosa del Real Oviedo en todo el primer tiempo.

Ilias Akhomach fue el gran nombre del partido en los primeros minutos, protagonizando dos llegadas del Rayo que fueron lo más llamativo del partido en tiempo. Se seguía cayendo todo el mundo en Vallecas, Ilyas Chaira no acertaba una acción técnica y Alberto Reina, una de las noticias positivas del Oviedo en el último mes y medio, no estaba teniendo su tarde. Aarón Escandell se tiraba al suelo, llamaba a las asistencias y el parón lo aprovechaban Ilyas Chaira y Hassan -en pleno Ramadán- para reponer fuerzas. Llegaba el partido a la media hora y la función estaba más para los de la franja que para los carbayones. Y Guillermo Almada, desesperado en la banda, lo sabía.

Minuto 34, transición del Rayo tras pérdida de Ilyas Chaira y Pedro Díaz que gozaba de la ocasión más clara del partido hasta el momento. El disparo de diestra se le iba desviado por el palo largo. Carmo estaba saliendo a zonas en las que se mostraba perdido y en una de esas el Rayo volvió a avisar, pero Lucas tapó bien el disparo de Álvaro García. Parecía que el Oviedo se libraba, pero no. A un minuto del 45’, otro tiro desde la frontal, esta vez de Ratiu, Aarón Escandell la dejó muerta y De Frutos llegó para fusilar y hacer el 1-0. Mientras, Carmo miraba al delantero del Rato. El primer tiempo se acababa y la sensación que dejaba del Oviedo se acercaba más a una capitulación que a una resurrección.

Funeral azul

Santi Cazorla y Thiago Fernández por Sibo y Ilyas Chaira para empezar el segundo tiempo. No se lo pensó Guillermo Almada, consciente de la importancia que tenía lo de Vallecas. Poco importó. A los tres minutos de la reanudación, diagonal de Ciss desde campo propio, Álvaro García la peinó, De Frutos recogió la segunda, se la devolvió y el propio Álvaro García esperó dentro del área a que Lucas le cargase por detrás. Un penalti que nunca se pita y que Hernández Hernández decidió pitar. Se lo comieron los jugadores del Oviedo, pero dio igual. De Frutos marcó su doblete desde los once metros. 2-0 y partido muy, muy cuesta arriba. No hubo tiempo para que la entrada de los cambios ayudase a dar un vuelco al encuentro. Poco más de diez minutos después, Ilic y Fonseca por Hassan y Colombatto.

El 3-0 llegó dos minutos después. En una salida de balón que empezó torcida desde el principio, Fonseca le tiró una piedra a Thiago Fernández, el control del argentino no pudo ser bueno y el Rayo a correr. El balón le llegó a Álvaro García y el primer disparo lo paró Aarón Escandell, pero en el rechace no perdonó. Sentencia vallecana y entierro para el Real Oviedo. No había atisbo de vida en el equipo carbayón e Iñigo Pérez aprovechaba para dar entrada a Isi y Fran Pérez. Vallecas era una fiesta y ya se preparaba para recibir a un Trejo que, a pesar de ser leyenda del Rayo, en la presente temporada solo había disputado cinco partidos ligueros. Prueba de que el técnico local también pensaba que todo el pescado estaba vendido

Thiago Borbas fue el último cambio del Real Oviedo y al poco de entrar gozó de su primera gran ocasión como jugador azul. Thiago Fernández recibió por dentro, la puso más caído a la banda derecha y Borbas remató al palo corto tras controlar y su tiro rozó el palo. Casi en a siguiente, disparo de Fonseca desde la frontal y Batalla desvió a córner. Eran los minutos más alegres del Oviedo, aunque de poco valían ya. Incluso el Rayo pudo marcar el cuarto en otra transición. Borbas tuvo una segunda ocasión en una acción a balón parado y su remate se fue a las manos de Batalla. Cerca del 90', otra, con centro de Ilic desde la derecha y Borbas -que parecía lesionado- y Reina siendo incapaces de rematar. El exoviedista Alemao, último cambio del Rayo. No hubo más historia.

Ficha técnica

Rayo Vallecano: Batalla; Ratiu, Lejeune, Luiz Felipe, Chavarría; Pedro Díaz (Fran Pérez, min 65), Ciss (Balliy, min 88); Ilias Akhomach (Trejo, min 69), Unai López, Álvaro García (Alemao, min 88); De Frutos (Isi, min 65).

Real Oviedo: Aarón Escandell; Lucas, Dani Calvo, Carmo, Javi López; Sibo (Cazorla, min 46), Colombatto (Fonseca, min 61); Hassan (Ilic, min 61), Reina, Ilyas Chaira (Thiago Fernández, min 46); Fede Viñas (Borbas, min 74).

Goles: 1-0 De Frutos (min 44); 2-0 De Frutos (min 50); 3-0 Álvaro García (min 62).

Árbitro: Alejandro José Hernández (comité de Las Palmas). Amonestó a los visitantes Sibo (35’) y Reina (53')

Incidencias: Estadio de Vallecas (Madrid). 11.886 espectadores.