«Las peñas son una parte muy numerosa de la afición y deben ser escuchadas»

Adrián Bernárdez

AZUL CARBAYÓN

María Joglar fue elegida presidenta de la APARO en 2021, convirtiéndose en la primera mujer al frente de la asociación de peñas del Real Oviedo

04 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

María Joglar, informática de profesión, peñista de la Azul Riosa y presidenta de la APARO desde diciembre de 2021, descubrió su oviedismo siendo niña, entre amigos de colegio y tardes esporádicas en el Tartiere. Sin embargo, fue en los años más duros del club cuando empezó a vivirlo con más autonomía —yendo al campo y viajando por su cuenta—, cuando esa afición se transformó en una forma de pertenencia. Primera mujer al frente de la Asociación de Peñas Azules del Real Oviedo, su figura encarna una manera de entender las peñas desde la cercanía, la implicación y el compromiso con la vida social del club.

—¿Qué significa para usted celebrar el centenario del Real Oviedo?

—Sobre todo, orgullo. Orgullo por la afición, porque fue la gente la que luchó muchísimo para que este club pudiera cumplir cien años.

Y usted, como aficionada, ya no como presidenta, ¿se imaginaba estar en este papel en una fecha tan especial?

—No, para nada. No me lo imaginaba.

—¿Afrontaron este centenario con más responsabilidad de lo normal o era un acto más dentro de todo lo que organizan durante el año?

—Sí que es verdad que este año pusimos más carne en el asador por parte de la asociación, también junto a Fondo Norte. Intentamos desarrollar más la fiesta del aniversario, hacer más cosas y que fuese una celebración a lo grande. Al final, la intención es que sea una fiesta por y para el disfrute del oviedista.

—¿Qué cree que representa APARO dentro de la historia del Real Oviedo?

—APARO representa muchísimo, porque nació en 2003, en la etapa más cruda del club. Nació cuando los aficionados salvaron al equipo trabajando y arrimando el hombro. Creo que eso la convierte en algo muy importante dentro de la historia reciente del Oviedo, junto con Symmachiarii.

—¿Hay algún momento, una imagen o una escena que para usted resuma lo que significa APARO?

—Sí, varios. Para mí, APARO se resume en momentos muy concretos de lucha y de movilización. Desde las manifestaciones y reivindicaciones por la ciudad para echar a Alberto González, hasta la reunión de acciones que se impulsó para conseguirlo. También en aquel esfuerzo por reunir a toda la plantilla y convencerla de que no denunciara para evitar que el club volviera a bajar, prometiéndoles una solución que ni nosotros mismos sabíamos cómo íbamos a poder cumplir. Y, por supuesto, la capacidad de movilizar a la afición y llevar entre quince y veinte autobuses a campos como Caravaca, Arteixo, Coruxo, Pontevedra, Cádiz o Albacete.

—¿Diría que el nacimiento de APARO en 2003 es uno de los mejores ejemplos de lo que es el oviedismo del siglo XXI, de esa resiliencia y de ese estar siempre ahí?

—Sí, sin duda. Además, creo que nació con ese fin.

—¿Qué balance hace de estos años como presidenta?

—Diría que positivo. Creo que APARO ha mantenido una línea continuista con lo que ya era, pero recuperando algunas cosas que se habían perdido, como las líneas azules, y mejorando otras con los tiempos en los que estamos. Seguro que podemos cometer errores o confundirnos, pero nunca de manera intencionada. Siempre intentamos hacerlo lo mejor posible.

—Antes de ser presidenta también fue peñista. ¿Cree que ha cambiado mucho la forma de ser peñista en el Real Oviedo?

—Sí que ha cambiado. Desde que yo empecé veo que hay muchas más peñas que hace años y también un peñismo más organizado. En eso influyen mucho los resultados y el estado anímico, pero sí veo una evolución en ese sentido.

—¿Qué papel deberían tener las peñas en el futuro del club?

—Las peñas deben tener un papel activo. Forman parte de la identidad de este club, son una parte muy numerosa de la afición y, por tanto, deben ser escuchadas.

—¿Cree que los resultados deportivos de esta temporada y la relación de la afición, también de APARO, con la propiedad, con Pachuca, han afectado al centenario?

—Influyen los resultados deportivos y también decisiones que afectan a la parte social. Todo eso influye en lo anímico. Y a eso se suma que gran parte de la afición considera que hubo decisiones que no fueron adecuadas. Yo entro sobre todo en el ámbito social, no en lo deportivo, pero sí noto que la gente está dolida. Además, desde APARO siempre se propuso que el aficionado tuviese un papel más activo en los actos del centenario, y tampoco hubo mucho de eso.

—Se lo pregunto de forma directa: ¿cómo valora la labor del club en este centenario?

—No sé el motivo exacto —imagino que influye la situación actual—, pero yo me esperaba más.

—En enero APARO se manifestó contra la gestión de Pachuca. ¿Afectó ese comunicado a su relación con el club?

—Nuestra relación con el club no cambió a raíz de ese comunicado. Y nosotros vamos a seguir reuniéndonos con las peñas para tomar las decisiones que consideremos, porque la temporada sigue y todavía es larga.

—A 20 de marzo, ¿cómo de optimista o pesimista es con la permanencia?

—Hace tiempo que vengo siendo pesimista. Es verdad que el corazón a veces te lleva a pensar que el equipo va a bajar, pero también es cierto que cada vez que ves un rayo de luz, como la victoria contra el Girona o la del otro día contra el Valencia, en el fondo te hace seguir creyendo.