Desde su llegada, Grupo Pachuca ha visto en la ciudad deportiva del Real Oviedo un lastre para sus pretensiones y, por ello, la ha convertido en su gran caballo de batalla para el futuro del club
05 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.«Que los corazones de los oviedistas sientan ilusión y confianza. Estamos en las mejores manos». Con esta frase, Arturo Elías dio el pistoletazo de salida a la «Era Pachuca» en el Real Oviedo. Con esa misma ilusión y confianza, diez años antes el Grupo Carso se cruzó en la vida de un club necesitado y que, poco a poco, fue reconstruyendo de sus propios escombros hasta devolverlo al profesionalismo pocos años después de su llegada.
Con el club reconstruido y asentado en la Segunda División española durante más de siete temporadas consecutivas, y con la esperanza de cerrar un círculo, Grupo Pachuca dio el salto de reconstruir a construir, en sentido figurado, pero también literal. Construir un club más profesional, más actual y modernizado. Y también levantar, por fin, una ciudad deportiva acorde a la entidad, como ya intentó el anterior máximo accionista casi once años antes.
Una batalla institucional tras otra
La ciudad deportiva del Real Oviedo ha sido un quebradero de cabeza para todas las directivas en los últimos años, pero ha sido Grupo Pachuca, con Jesús Martínez a la cabeza, quien la ha puesto por bandera. La tensión llegó incluso al cruce de declaraciones entre Martín Peláez, presidente del Real Oviedo, y Alfredo Canteli, alcalde de Oviedo.
El clima de crispación entre ambas instituciones alcanzó su punto álgido en los primeros días de abril de 2025, tras unas declaraciones de Ignacio Cuesta, concejal de Urbanismo, sobre las posibilidades de El Asturcón como sede para la ciudad deportiva del club azul, a las que Martín Peláez respondió en una inesperada rueda de prensa en el aparcamiento de El Requexón. El mismo Asturcón para el que Carso diseñó el proyecto antes citado. Algo más de un mes después de aquellas palabras del presidente, Ayuntamiento y Real Oviedo enterraban el hacha de guerra con un comunicado conjunto que cerraba la puerta a la ciudad deportiva en la capital del Principado, pero abría una ventana con vistas a Siero.
La opción Siero aparece en escena
Ángel García, alcalde de Siero y reconocido aficionado del Real Oviedo, promovió la mudanza de la ciudad deportiva a su concejo desde el inicio, pero no sería hasta el verano de 2025 cuando la opción empezó a tomar forma real. Los terrenos elegidos son los de La Belga y el proyecto se basa en siete campos de fútbol, una residencia y un aparcamiento de 13.500 metros cuadrados: un total de 170.000 metros cuadrados —17 hectáreas— y un coste cercano a los 50 millones de euros.
El Principado de Asturias publicó en su sección de Red Ambiental la evaluación de los terrenos y mostró por primera vez el boceto oficial del proyecto el 25 de julio de 2025. En él constan siete campos de fútbol —seis de fútbol 11 y uno de fútbol 7—. La instalación de los campos, vestuarios y demás servicios ocuparía unos 95.000 metros cuadrados. La nueva residencia, una de las joyas del proyecto, se extendería sobre 17.000 metros cuadrados.
Esto supone, tal y como pretendía Grupo Pachuca, un salto cualitativo gigantesco en comparación con El Requexón, actual ciudad deportiva, que cuenta con tres campos y medio distribuidos en solo ocho hectáreas. No sería hasta bien entrado el invierno de 2025 cuando se conocerían todos los flecos del acuerdo definitivo.
Un proyecto de dimensiones faraónicas
Se trata de una obra dividida en dos fases fundamentales. La primera corresponde a las 17 hectáreas destinadas a campos de fútbol e instalaciones principales. La segunda fase replicaría el modelo que Grupo Pachuca ya construyó con éxito en México: 200.000 metros cuadrados adicionales para residencia ampliada, universidad y servicios sanitarios.
Siero y el Real Oviedo han puesto de su parte para que, en este año del Centenario, el proyecto comenzara a tomar forma y, según las previsiones, todo indica que la ciudad deportiva empezará a edificarse a lo largo de este 2026. La obra magna de Jesús Martínez está encaminada pese a los dolores de cabeza derivados de la presión que el propio propietario se impuso: «Necesitamos una ciudad deportiva, es indispensable», dijo el mexicano en febrero de 2023 en la calle Uría.
Pasos firmes hacia el futuro
La primera piedra hacia la Universidad del Fútbol está colocada. Un paso que puede elevar el techo de un club que ha sobrevivido durante casi cinco lustros con recursos limitados en su infraestructura. El propio Jesús Martínez reconocía la importancia estratégica: «La única forma de hacer un proyecto en Primera es con una nueva ciudad deportiva. Con las normas del tope salarial, si no tienes una estructura fuerte para la cantera es imposible. Puedes ascender un año, pero a la larga no se sostendrá». Hoy, esas palabras están más vigentes que nunca. Pachuca aportará la profesionalización que el Real Oviedo necesita para volver a ser un referente nacional.