Los azules, con mucho orgullo y muchos kilómetros en sus piernas, se repusieron a una de las polémicas de la temporada y se mantienen vivos (1-1) en la lucha por la permanencia. La salvación sigue a seis puntos
24 abr 2026 . Actualizado a las 10:06 h.Este Real Oviedo podrá tener todas las carencias futbolísticas del mundo, sobre todo cuando un rival como el Villarreal le cede el balón y le reta a atacarle a través del ataque posicional, pero lo que no se le puede negar es que cree en el objetivo final. Y creer en la permanencia tras una de las temporadas más convulsas que se recuerdan en la capital del Principado y verse a más de tres partidos de salir del pozo, tiene mérito. Mucho mérito. Algo que se pudo ver en muchos minutos del 1-1 con el que acabó el partido esta noche en el Carlos Tartiere. El domingo ante el Elche, la enésima final. La más importante.
Una decisión difícil de entender
Sonó el Volveremos de Melendi muchos meses después y el partido en el Carlos Tartiere empezó como cualquiera podía imaginar que podía empezar un encuentro así. Si el Oviedo ganaba, la permanencia se quedaba a cuatro puntos. Mucho ritmo, mucha disputa y ganas en el Real Oviedo de llevar la acción cerca de la portería de un Arnau Tenas que volvía a ser titular casi siete meses después. Fede Viñas ganó sus primeros tres duelos con los centrales del Villarreal, pero el equipo de Marcelino García Toral hacía temblar el Tartiere cada vez que tenía un par de metros para correr en transición. Gueye y Dani Parejo, sin elevar demasiado el ritmo, demostraban su nivel futbolístico cuando el Oviedo apretaba a su espalda.
Y así, esperando el error de los locales formando con su 4-4-2 habitual, llegó la jugada de marras. Pase a la espalda del doble pivote carbayón, los centrales no persiguieron la marca y el balón le llegó a Pepe, que arrancó y dejó atrás a Dani Calvo. El capitán azul fue al suelo… e hizo penalti. De Burgos no lo pitó de primeras, pero fue llamado al monitor por el VAR y no tardó ni diez segundos en señalarlo. Dani Parejo frente a Aarón Escandell y victoria de Aarón Escandell. Penalti parado y el Tartiere celebró más que muchos goles marcados este curso. Y eso que no han sido muchos. La sorpresa llegó segundos después. El árbitro no reanudaba el juego, el runrún cada vez se hacía más grande y nadie entendía nada. Finalmente, De Burgos Bengoetxea hacía el gesto del VAR y señalaba de nuevo el punto de penalti. En teoría, se repetía porque Ilyas Chaira y Sibo, que llegaron al rechace a despejar, pisaban algún centímetro del área o del semicírculo antes del golpeo. En teoría, claro, porque uno ve la imagen que ofreció la retransmisión televisiva y solo puede reírse. Cambio de lanzador y Pepe no falló. 0-1 y la bronca más grande de la temporada en la capital del Principado.
Cualquiera se recupera de una acción así, pero lo cierto es que dos minutos después un golpeo de Sibo desde la esquina derecha de la frontal se fue rozando la escuadra. Sin exagerar, el mejor disparo que se le ha visto jamás al mediocentro ghanés. A partir de ahí, al Oviedo le costaba. El Villarreal dibujaba el peor escenario posible para un equipo de Almada, ya que le obligaba a llevar la iniciativa desde la primera línea y ahí los azules no tienen ideas ni herramientas para meter mano a un equipo como el de Marcelino. Y cuando los carbayones lograban llevar el juego cerca del área visitante, el centro era malo. Cuando el centro fue bueno, Bailly no llegó en un córner y Viñas remató desviado un buen envío de Reina. Poco más. Mientras, la sombra de la amenaza del Villarreal aparecía cada vez que sus atacantes podían correr, aunque ocasiones claras ninguna.
Un Oviedo valiente saca un punto
Mikautadze por Buchanan, así como el que no quiere la cosa. Eso sacó el Villarreal para comenzar el segundo tiempo. Le dio igual a un Real Oviedo los mejores diez minutos del partido justo al salir de vestuarios, aunque no se consiguiese el gol. En la primera, centro desde la izquierda y remate de primeras de Vidal que bloqueó Cardona. Tres minutos después, Thiago giró, condujo, jugó con Viñas y le quedó muerta al argentino, que no logró conectar bien. Dos minutos después, en el 53’, la más clara. Otra jugada por la izquierda, todo por ahí, Thiago para Javi López, centro y Reina se revolvió hasta sacar un buen disparo que fue respondido de forma notable por Arnau Tenas. La más clara.
El Oviedo estaba bien y Marcelino respondía: Moleiro y Ayoze por Alfon y Oluwaseyi. Casi nada. Thiago Fernández era el que más lo intentaba en el cuadro azul y sus giros ponían en aprietos de vez en cuando a un Villarreal que no se asomaba al área de Escandell. Estaban ya preparados en la banda Cazorla, Ovie Ejaria y Hassan cuando llegó el bien más preciado. La jugada empezó con lo que parecía una mano de Viñas en el control, pero avanzó y avanzó hasta llegar a un saque de banda. Ilyas conectó con Reina, este se la devolvió de tacón y el extremo de origen marroquí no se lo pensó. Golpeo de zurda, el balón dio en Parejo y despistó a un Arnau Tenas que no pudo hacer nada. 1-1 y la locura, lo más complicado se había conseguido. Almada no cambió de opinión: Cazorla, Ovie Ejaria y Hassan por Reina, Sibo y Thiago Fernández. El Tartiere se venía arriba y el Oviedo acumulaba presiones altas que hacían que la euforia de la grada se mantuviese.
El susto llegó. En la primera que el Villarreal pudo ir hacia delante, Sergi Cardona controló en ventaja en la izquierda, puso un caramelo en forma de centro y Ayoze cabeceó al larguero. El balón botó en la línea, pero no entró. Susto gordo. Otra cosa no, pero el Oviedo seguía siendo agresivo en la presión y la lucha contra la fatiga la representaba mejor que nadie un guerrero Javi López. Solo quedaba el descuento en el Carlos Tartiere. Rahim y Pablo Agudín, últimos cambios en el Oviedo. Siete minutos de añadido. Colombatto desde la frontal, uy. No lo podía querer más el Oviedo. Una falta colgada por Colombatto que Viñas no pudo conectar... y ahí murió el partido. El aplauso final a los jugadores azules y el emplazarse para, ahora sí, una auténtica final por la permanencia. La de este domingo ante el Elche.
Ficha técnica
Real Oviedo: Aarón Escandell; Nacho Vidal, Bailly, Dani Calvo, Javi López(Rahim, min 90); Sibo (Ovie Ejaria, min 71), Colombatto; Ilyas Chaira(Pablo Agudín, min 90), Reina (Cazorla, min 71), Thiago Fernández (Hassan, min 71); Fede Viñas.
Villarreal: Arnau Tenas; Mouriño (Freeman, min 78), Pau Navarro, Renato Veiga, Cardona; Buchanan (Mikautadze, min 46), Parejo (Thomas Partey, min 78), Pape Gueye, Alfon (Moleiro, min 63); Pepe y Oluwaseyi (Ayoze,min 63).
Goles: 0-1 Pepe, de penalti (min 13); 1-1 Ilyas Chaira (min 69)
Árbitro: De Burgos Bengoetxea (comité vizcaíno). Amonestó a los locales Escandell (37’) y a los visitantes Moleiro (90'+7)
Incidencias: Estadio Carlos Tartiere (Oviedo). 27.092 espectadores.