Los azules, tres días después de la goleada sufrida en La Cartuja, ya preparan el partido del domingo ante el Getafe. Ganar podría ser obligatorio para no descender en el Carlos Tartiere
06 may 2026 . Actualizado a las 13:22 h.Tres días después del 3-0 sufrido el domingo en La Cartuja, el Real Oviedo regresó a los entrenamientos esta mañana. Los azules, que viajaron a primera hora del lunes a la capital del Principado, descansaron por la tarde y el martes entero, y ahora tendrán cuatro sesiones antes del partido del domingo (Carlos Tartiere, 18:30 horas) ante el Getafe. Dicho encuentro será el penúltimo de la temporada en el estadio azul, el primero en casa después de que Santi Cazorla dejase caer su retirada y también el primero en el que los carbayones podrían descender a Segunda División.
Los azules, a nueve de la permanencia con cuatro jornadas por disputarse, podrían estar obligados a ganar para que el regreso a la categoría de plata no sea matemático. Volviendo al verde, Guillermo Almada solo tuvo una baja esta mañana: Leander Dendoncker, que muy probablemente no volverá a vestir la camiseta del Real Oviedo. Por lo demás, el resto de la plantilla trabajó a las órdenes del uruguayo sin problemas. Del filial estuvieron Yakubu, Castri y Pablo Agudín. El Vetusta juega este sábado la ida de la primera ronda del playoff ante el Tudelano y habrá que ver si Almada permite a Agudín disputar dicho encuentro o lo sigue manteniendo en la convocatoria del primer equipo.