Julio Llanos se despide del oviedismo: «Me voy con mucho dolor, pero también sin rencor»

La Voz

AZUL CARBAYÓN

Julio Llanos, en el Carlos Tartiere
Julio Llanos, en el Carlos Tartiere Ana Vázquez

El asturiano, cesado por el Real Oviedo este lunes tras dos años exitosos dirigiendo la planificación del Vetusta, asegura que «buscar una explicación a mi salida no tiene sentido, porque no lo hay»

17 jun 2026 . Actualizado a las 14:46 h.

Un día después de que LA VOZ DE ASTURIAS publicase que la llegada de David Fernández a la estructura del Real Oviedo suponía el despido de Julio Llanos, el técnico asturiano se ha despedido del oviedismo con una emotiva carta publicada en sus redes sociales. Llanos, que entró en el club en mayo de 2024 y desde entonces se puso al frente junto a Álex Díaz de la planificación de un Vetusta que ascendió a Segunda RFEF primero y rozó el ascenso a Primera RFEF en el playoff, asegura que se va «con mucho dolor, pero también sin rencor».

Carta de Julio Llanos

Gracias Real Oviedo.

Por llenar mi vida de momentos inolvidables, como aquella mañana de febrero de 1978, calle Santa Cruz abajo, de la mano de mi abuelo (socio fundador del club). Ese día elegí quererte para siempre, a pesar de no disfrutar jamás de lo que otros entienden como gloria.Gracias por dejarnos ayudarte cuando más lo necesitabas.

Gracias por poder disfrutar de ti, tanto de Entrenador como en la Secretaría Técnica. Vuelve a ser muy difícil salir, pocos se pueden imaginar cuánto, pero lo hago con la satisfacción que da ver de cerca el brillo en los ojos de esos chicos en el día a día. Gracias por hacernos disfrutar de dos años inigualables. No paréis. Han sido dos temporadas planificadas. El balance es un ascenso el primer año y una final de playoff el segundo. Pero lo que es aún más importante y que da sentido a nuestro trabajo, es que varios de los chicos estén pidiendo el paso a mayores retos. Buscar una explicación a mi salida no tiene sentido, porque no lo hay. Me voy con mucho dolor, pero también sin rencor. 

Volveré, estoy seguro, y lo haré con la misma ilusión, pero de momento será para cambiar la mano de mi abuelo por la de mi hijo camino del Tartiere. Gracias abuelo por aquella mañana que cambió mi mundo.

Gracias Real Oviedo.