El debut liguero de Dieguito Menéndez: tres lustros en El Requexón para llegar al primer equipo del Real Oviedo

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

A la izquierda, Dieguito recibe el trofeo de campeón de España benjamín en 2015. A la derecha, Dieguito en un partido con el primer equipo del Real Oviedo
A la izquierda, Dieguito recibe el trofeo de campeón de España benjamín en 2015. A la derecha, Dieguito en un partido con el primer equipo del Real Oviedo RFEF / Real Oviedo

El mediapunta, que ya se estrenó hace casi dos años en la Copa del Rey, jugó ante el Albacete sus primeros minutos oficiales en el fútbol profesional. Llegó al club azul cuando todavía era prebenjamín y ha pasado por todas las categorías

30 ago 2026 . Actualizado a las 20:25 h.

Seguramente tardó en llegar, ya que tras aquellos cinco minutos en un partido de Copa del Rey disputado en Castellón en diciembre de 2023 se podía esperar que el estreno en el fútbol profesional estaba a la vuelta de la esquina, pero llegó. Este sábado, en el triunfo del Real Oviedo en el Carlos Belmonte de Albacete, el canterano Dieguito Menéndez debutó en Segunda División a los 21 años. Y lo hizo con su Real Oviedo, claro. Su club, del que lleva siendo aficionado desde que nació y del que lleva siendo futbolista desde 2011, cuando a los 7 años dio el salto desde un equipo de barrio como el San Juan La Carisa. Prebenjamines, campeón de España en benjamines -levantó la copa como capitán y fue el mejor del torneo- y así con todas las categorías hasta el primer equipo. No le ha faltado una por pisar durante sus tres lustros En El Requexón. 

Plantilla del Real Oviedo que se proclamó campeona de España benjamín en 2015
Plantilla del Real Oviedo que se proclamó campeona de España benjamín en 2015 RFEF

«Entrenadores y jugadores contra los que nos enfrentábamos y que conocía me preguntaban de dónde había salido ese guaje tan pequeño, llamaba la atención», dice Jaime Álvarez. El ovetense, técnico del Vetusta desde 2021 hasta 2024, apostó por Dieguito cuando este era tercer año juvenil y en la 23/24 se convirtió en un fijo del filial del Real Oviedo. «El año anterior, en División de Honor, lo vi mucho y un día le dije a Mario Prieto que lo quería conmigo. En ese momento mucha gente era reacia porque no se confiaba en clave filial o primer equipo, sobre todo por el tema del físico. Dije que lo quería y estaba seguro que con nosotros iba a ser importante. Empezó a entrenar en la 22/23 y en la 23/24 fue uno más», comenta el entrenador. En aquel curso, Dieguito disputó 31 partidos en Segunda RFEF, 22 como titular. 

Cuando la generación del 2005, la que capitaneó tantos años Dieguito, estaba en infantiles, Pelayo García llegó al Real Oviedo. «Sabía quién era, pero como él estaba mucho con los de un año más no tuve trato con él. Luego ya sí, claro. Siempre se vio que era un jugador con mucho talento, pero lo que siempre me gustó y llamaba la atención del resto de compañeros es que lo daba todo en el campo, no se dejaba nada», cuenta el atacante avilesino, que este verano salió del club azul rumbo al filial del Ceuta. «Siempre fue el capitán de nuestra generación, al final era de los jugadores que más tiempo llevaba en el club y, aunque parezca tímido, dentro del vestuario era un gran capitán. Para todos nosotros es un orgullo muy grande verlo ahí», finaliza Pelayo. 

Otro excompañero y amigo que sacó el puño de alegría cuando Dieguito sustituyó a Villhaermosa fue Omar Falah. «Llegué al Oviedo en enero de 2023 y el verano siguiente hace la pretemporada con nosotros, ahí lo conocí. Pequeño, con melena, llamaba la atención [risas]. A los pocos días vi que ahí había un buen jugador. Congeniamos, muy bien y con el tiempo se convirtió en una de esas amistades que voy a tener para siempre», cuenta el lateral izquierdo. Falah se fija en el Dieguito más mediapunta: «Te da muchas soluciones tanto por dentro como por fuera, se adapta muy bien a lo que se le pide y es capaz de interpretar lo que pide la jugada. Y todo esto a una intensidad alta, algo en lo que la gente no se fija tanto, pero lo tiene».

Omar Falah y Dieguito celebran un gol del Vetusta en la 23/24
Omar Falah y Dieguito celebran un gol del Vetusta en la 23/24 Real Oviedo

Esa característica, la de repetir esfuerzos y el ritmo alto, también la destaca Jaime Álvarez. «Ha crecido mucho a nivel físico, se ha puesto fuerte. También ha mejorado tácticamente. Antes igual era muy alocado, porque como decía era capaz de repetir esfuerzos, se pasaba de generoso e intentaba aparecer en muchos sitios. Ahí ha mejorado», explica el técnico. «Debido a esa seriedad ganada también luce menos ese atrevimiento y descaro que tenía, pero también es consecuencia del ascenso de categorías. Lo sigue teniendo y ojalá pueda mostrarlo», añade. En la 24/25 fue una de las certezas en el ascenso del Vetusta de un Roberto Aguirre que no dudó en darle galones y en la 25/26 repitió importancia, casi siempre partiendo desde la izquierda: 32 partidos, 5 goles y 3 asistencias.

Tras ganarse un sitio en el primer equipo este verano, cuando Julián Calero allá por finales de julio dijo que se quedaba, falta por ver las oportunidades que tendrá. Y más si, como pretende el club, llega otro jugador exterior antes de que el martes cierre el mercado. Eso sí, el debut liguero no se lo quita nadie. «A nivel personal me ganó desde el principio. Le gusta aprender, preguntar y mejorar. Es tímido pero a la vez descarado, era jetilla en el campo y se atrevía. Eso me encantó siempre. Me siento muy orgulloso y afortunado de haber entrenado a futbolistas como Dieguito», finaliza Jaime Álvarez. El broche lo pone Omar Falah: «Si sigue con esa mentalidad de comerse el mundo va a seguir dando pasos hacia delante y nosotros estaremos a su lado celebrándolo».