«Pola de Siero y Lugones tienen que ser dos polos de referencia del área metropolitana que creen riqueza»
COMARCAS
El alcalde de Siero hace un repaso a la actualidad y ofrece su visión de la política nacional y del futuro que quiere para el urbanismo y el servicio de los concejos
17 jul 2016 . Actualizado a las 02:45 h.A los habitantes de Siero no les asustan ni las corporaciones fragmentadas ni los pactos de Gobierno. Llevan desde el año 1999 sin una mayoría política clara que dé estabilidad al concejo. El encargado de capitanear esta nave es Ángel García, el último alcalde socialista. Ángel García es, en realidad, Cepi para sus vecinos, un joven de Lugones que llegó a la política de la mano de Juan José Corrales, después de haber presidido las fiestas de Santa Isabel y echar a rodar la polémica, y que pese a su edad (42 años) ya ha ocupado diferentes puestos de responsabilidad. Contra todas las quinielas, incluso las suyas propias, Foro Asturias se ha convertido en su mejor aliado. En este primer año con el bastón de mando ya ha tenido que afrontar polémicas personales y políticas. Estaba preparado. La política en Siero nunca ha sido un camino de rosas.
-Siero cuenta con la corporación más fragmentada de Asturias y con uno de los equipos de gobierno más pequeños. ¿Cómo se maneja un escenario político así? ¿Qué cualidades tiene que tener un político para poder trabajar en esta situación?
-Hace falta intentar ser normal, tener la máxima humildad posible y ser generoso pero, a la vez, mandar, que haya un jefe. Llegado cierto punto, hay que tomar decisiones. No puede ser que todo el mundo quiera ejercer como alcalde. Quien lidera necesita mucha humildad, dialogo y mucha paciencia. No sería suficiente si la otra parte, la oposición, no tuviera la misma predisposición. Es decir, el éxito no es del alcalde ni del grupo de gobierno en exclusiva. Es un éxito compartido. La actitud de la oposición es fundamental. Hay dos maneras de hacer política. Dentro del Gobierno es ordeno y mando, ser intolerante, no escuchar, actuar como si tuvieras con mayoría absoluta, con el rodillo. O también está la actitud dialogante que acabo de comentar. Y por parte de la oposición también hay esas dos mismas opciones, bien diferenciadas. Todo está mal y elevo el tono, denuncio todo, me opongo a todo. O la otra versión, que es la que en Siero están adoptando la mayor parte de los grupos. La actitud que estamos teniendo en Siero es la que más está valorando la gente o eso es, al menos, lo que se desprende de las urnas. La gente nos dice, venga, vamos a sumar, vamos a permitir que haya gobernabilidad, que haya presupuestos, que se resuelvan los problemas y que se construya.
-En esta situación se está encontrando con un aliado inesperado, Foro Asturias. En la legislatura anterior desalojaron al PSOE con una moción de censura y las relaciones fueron muy tensas. Al día siguiente de las elecciones, dijo que era el único grupo con el que no iba a hablar. Ahora, parecen vivir una luna de miel.
-Al final, en política también hay que ir madurando y evolucionando y corrigiendo. Estoy en un proceso de mejora continua o de aprendizaje continuo. Y, por suerte, con quien menos pensé que en un principio podría alcanzar un acuerdo o tener una relación estable o razonable es con quien la tengo.
-Pero la legislatura anterior había sido muy dura.
-Lo que tiene que tener el que quiere liderar un equipo, y lo sumo a lo que dije antes, es no ser rencoroso. No puedes guardar facturas en el bolsillo. No miro hacia atrás. Y luego hay que tener en cuenta que todas las personas tenemos una parte buena y una parte mala, en mayor o menor proporción. Y el que está en frente tiene que tener la capacidad o la virtud de ver esa parte buena. Estamos en una sociedad que, por desgracia, las personas parecen expertas en ver solo esa parte mala. Yo intento centrarme y ver lo bueno.
-¿Ha aprendido, entonces, a ver la parte buena de Foro?
-De las personas. Todo el mundo tiene algo que aportar, que enseñarnos. Creo que tenemos que aplicarnos.
-¿Qué enseñanza se puede extraer de la experiencia de Siero? ¿Este sistema de acuerdos sería extrapolable a la política nacional que vive una etapa de bloqueo?
-Por supuesto que es extrapolable, aunque con dos pequeñas diferencias. En un ayuntamiento no se pueden repetir elecciones y la ley deja resuelta la elección del alcalde. En caso de que no haya mayoría absoluta, el alcalde sale de la lista más votada. Qué ocurriría si en Siero tuviéramos ese bloqueo que existe a nivel nacional. No habría presupuestos, no se contratarían casi obras y la situación sería totalmente diferente a la actual. Lo pagarían los vecinos. Esto aquí está resuelto. ¿Es extrapolable a nivel nacional? Por supuesto que es extrapolable, pero todo requiere de un periodo de maduración. A nivel nacional, venimos de 40 años de democracia con solo dos opciones, izquierda y derecha, en la que nos han enseñado a todos quiénes son los buenos y quiénes son los malos, que solo se puede votar a uno u a otro en función de ideología y que cuando uno lo hace mal el votante no marcado lo castiga votando al otro. Hemos vivido en ese modelo siempre, pero entran dos nuevos actores y cambia la manera de elegir presidente y de interpretar la política nacional. No hay cultura del pacto en los partidos ni en la sociedad. Muchos partidos no pactan porque interpretan que el ciudadano que les vota les podría penalizar. Los partidos y los candidatos son un reflejo de la sociedad. Si el PSOE no se abstiene o no vota a favor del PP, en gran medida, es porque cree que el votante socialista le penalizaría. Hay que madurar eso como organizaciones políticas y como sociedad. En los ayuntamientos eso no ocurre. Tiene menos fuerza la marca. Además, en Siero, tenemos cultura del pacto. Desde el primer gobierno de Corrales que hubo un tripartito, no volvió a haber mayorías absolutas. El pacto ha sido obligado. Las urnas nos han exigido ver el pacto como una necesidad. Es un aprendizaje. Si en España, dentro de varias legislaturas, sigue sin haber mayorías absolutas, se vería más normal y hasta se vería con naturalidad un pacto entre PP y PSOE, como ocurre en Alemania o en otras democracias europeas más maduras. Eso requiere un cambio de mentalidad pero, insisto, no solo en los políticos. También en la sociedad. Los españoles somos más viscerales. Los partidos tienen que cambiar el chip pero las organizaciones son las personas que las conforman. Si yo soy votante o afiliado del PSOE y amenazo con irme si pacta con este o con aquel, entonces no hay nada que hacer.
-Esa es la patata caliente que ahora tiene entre manos Pedro Sánchez. En el último Comité Federal se le mandató para que asuma la responsabilidad de decidir la política de pactos del partido y de decidir la posición del PSOE en el nombramiento del futuro presidente.
-La política nacional me queda muy lejos y no le dedico mucho tiempo porque con la alcaldía tengo suficiente. Cualquier valoración que pudiera hacer, no tengo información necesaria ni es mi cometido ni estoy capacitado. Ahora mismo, a todos les da por opinar qué tiene que hacer Pedro Sánchez. Yo no soy ningún barón. Espero que acierte y que se consiga lo mejor para los españoles y para el país. Yo intento acertar en Siero y ya me cuesta.
-Cambiando de tercio, estamos en pleno Carmín. ¿El modelo que tiene la actualidad tanto Pola de Siero como Lugones y el resto de localidades de sociedades privadas de festejos que consiguen subvenciones o firman convenios con el ayuntamiento es el adecuado? ¿Cuál cree que es el mejor sistema? Usted que fue presidente de Santa Isabel.
-El mejor modelo que hay para todo, no solo para festejos sino también para clubs deportivos o asociaciones culturales, es el que se basa en entidades privadas que surgen porque un grupo de personas tiene una inquietud, una directiva y unos socios que trabajan para organizar algo y que el ayuntamiento les ayuda en función del tipo de actividad que sea. Pero ni puede ser café con leche para todo el mundo ni la gente se puede poner a constituir asociaciones para hacer, solo con la financiación municipal, cualquier acto. Tampoco puede ser que gente que organiza programas del calibre de las fiestas de La Pola se sientan solos, sin un apoyo razonable de las instituciones.
-Pero en el concejo de Siero, con muchos núcleos de población grandes y muchas asociaciones de todo tipo, ese reparto y mantener el equilibrio tiene que ser difícil.
-No es fácil. Pero voy a poner un ejemplo al margen de las fiestas, con los clubs de fútbol. Tenemos el Atlético de Siero, el Colloto, El Berrón, El Bayu, en el que malconviven diferentes clubs; el Rayo de Carbayín, el Valdesoto y hasta hace poco el Lieres. Todos tienen instalaciones públicas salvo el Valdesoto. El ayuntamiento paga las instalaciones, la luz, el agua, los gastos. ¿Es un modelo razonable? No. ¿Es un modelo sostenible? No. ¿Es mejorable? Sí. El problema es cómo. Pasa como con los festejos. Cada localidad tiene su fiesta y algunas más de una y todos quieren tener el mejor trato. ¿Cómo entiendo que tendría que ser la colaboración de un ayuntamiento con las asociaciones privadas? Tiene que haber una entidad que tenga una idea, trabajo y financiación propia y pida ayuda al ayuntamiento. Ese es el modelo que deben tener las administraciones locales. Necesitamos cambiar el concepto de lo público, de lo que son servicios básicos y replantearnos si algunas cosas nos las podemos permitir. A lo mejor, tenemos que replantearnos si nos podemos permitir tener 300 asociaciones de distinto tipo y que con todas haya que colaborar económicamente y algunas sin más ingreso que el municipal. Eso es algo que deberíamos analizar en profundidad y ver si se puede cambiar. ¿Estamos con un gobierno en minoría en disposición de cambiar algo que lleva así toda la vida y por el que la gente se va a sentir castigada? No o, al menos, es difícil. Lo que podemos hacer es empezar a abrir este debate. Como alcalde, sería más fácil decir sí a todo pero hay que poner límites. Todo es interesante pero deja de serlo cuando se agota el dinero. Hay que decidir dónde lo tenemos que gastar. No puede ser que una asociación por el simple hecho de estar registrada tengo derecho a una subvención. Hay que ir dando pasos. En cuanto a las iniciativas nuevas, en gente que viene con ideas interesantes valoramos el grado de autofinanciación, es decir, el dinero con el que llega. Ese es un elemento a valorar además de la programación. Genera confianza.
-¿Hay un problema de seguridad en Lugones?
-Yo vivo en Lugones y creo que no. Pero a quien crea lo contrario le preguntaría, ¿comparado con quién? Eso no implica que no se deba de trabajar y mejorar de forma continua la seguridad, porque es uno de los valores más grandes para la sociedad. Pero viendo los datos objetivos de las estadísticas y viendo cómo está el mundo, Lugones creo que es una localidad segura. ¿Qué es para nosotros una zona segura? ¿Un sitio donde no haya nunca un robo? ¿Hay algún sitio donde nunca se produzca un robo? ¿Hay algún sitio que esté libre de que un día llegue una banda itinerante, que un chavalete dé un palo o se robe un coche? Eso es algo utópico. Llevo viviendo en Lugones 40 años y nunca ha habido cero delincuencia.
-¿En qué se puede entonces ir mejorando?
-En primer lugar, me gustaría recordar que la competencia en materia de seguridad no es municipal. Ni el ayuntamiento tiene la competencia ni los medios ni la responsabilidad. Es algo que depende del Ministerio del Interior, de la Delegación del Gobierno y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Dicho eso, insisto en que no soy la persona que tiene que tomar decisiones. Ahora, me preguntas, vivo en Lugones y tengo que decir que no, que no hay un problema de seguridad.
-Pero hay Juntas de Seguridad en las que está el ayuntamiento y en las que el alcalde puede pedir y hablar de las necesidades.
-Por supuesto que lo pedimos y que lo hablamos. Desde el punto de vista de la mejora, pero no porque haya un problema grave. El otro día en Mieres hubo un tiroteo en la calle, si eso hubiera pasado aquí... En Estados Unidos ha habido varios asesinatos múltiples. No es un discurso conformista pero tampoco se puede generar alarma a una población de manera injustificada. Quien más sensibilizado está con el tema de la seguridad no mete ruido. Busca cauces para trabajar en silencio y mejorar. Porque el ruido sí genera inseguridad, menos comercio, menos ventas, menos vida. Un ejemplo fueron los atentados de Bruselas. Aunque no sea comparable, se hicieron estudios que revelan lo que cayeron las ventas del comercio y la hostelería. No estamos de brazos cruzados ni mirando para otro lado. Ni el ayuntamiento, dentro de su escaso margen, presionando y hablando con las autoridades, ampliando la plantilla de la Policía Local, que eso sí es una decisión municipal, o la colocación de cámaras de tráfico, que vamos a instalar y que tienen un coste económico. Hay que aprobar un presupuesto para hacer posibles estas decisiones y algunos de los que hacen bandera de la inseguridad no aprueban los presupuestos, que es donde se dota la partida correspondiente para mejorar. No se puede pedir la medida y no rechazar la dotación correspondiente. Me gustaría vivir en un sitio donde pudiese dormir con la puerta abierta. Ese tendría que ser el objetivo.
-Acaba de anunciar un nuevo equipamiento municipal para Lugones, en el que se centralizarían todos los servicios y que costaría 5 millones de euros. ¿Qué idea tiene para dotarlo de contenido? ¿Qué va a pasar con todos los inmuebles actuales?
-Tengo una idea de concejo, que es la que siempre expongo con este tipo de decisiones. El municipio tendría dos partes que se equilibran y se complementan que se dividen desde El Berrón, que es el centro. Si se suma la población de Lugones, Granda, Colloto, La Corredoria y hasta Llanera ya hay una población de unos 58.000 vecinos que podría convertir a Lugones en la cuarta ciudad de Asturias. Los límites de los municipios, la gente no los respeta en su día a día. Llanera y La Corredoria hacen vida en Lugones. Uno hace la compra donde le interesa sin pensar si está dentro o fuera de su municipio. Se hace el DNI donde puede. Lo que queremos a futuro es consolidar a Lugones de forma estratégica, como el núcleo, como el centro, de esta parte de Asturias. Y esto puede convivir perfectamente con la capitalidad de Siero que ostenta Pola de Siero. Tanto Lugones como La Pola, como foco para Sariego, Bimenes o Noreña, pueden convertirse en dos polos de atracción y de generación de riqueza. Pueden convivir y que cada uno ponga en valor sus virtudes y sus posibilidades, potenciándolas. Tenemos un municipio muy diverso, con realidades muy distintas. En lugar de convertirlo en un enfrentamiento continuo, lo lógico es que optimicemos esa situación y hagamos de ella una oportunidad. ¿Qué podemos hacer desde el ayuntamiento para conseguirlo? El DNI está en Lugones y eso es vida para Lugones. La oficina del Servicio de Empleo de la zona está en Lugones. Parque Principado, Intu, está en Lugones. La residencia del ERA proyectada por el Principado, que será pronto una realidad, estará en Lugones. Y el nuevo edificio municipal que hemos proyectado completaría los servicios administrativos que se prestan en la localidad, que sea un centro administrativo, como los que hay en las juntas de distrito de las grandes ciudades, en la que puedas realizar cualquier gestión con el ayuntamiento de forma cómoda o ágil.
-¿Tendrá su propio equipo de personal? ¿Supondrá una ampliación de la plantilla municipal?
-No tiene por qué. Puede haber una redistribución de la existente. Tenemos que intentar completarlo con nuevas tecnologías para optimizar recursos. Lugones se sentirá más implicado con el concejo, se mejora la atención y se unifican los servicios municipales para que el servicio también suponga un ahorro en costes. Es una mejor gestión de los gastos. Ahorro. Hay menos que en la Pola pero la idea es hacer uno grande que cubra todas las necesidades. Estamos pensando en el futuro. Que resuelva para muchos años.
-Vinculada a esta estrategia está el proyecto del Área Metropolitana de Asturias que está diseñando el Principado. ¿Qué le pide Siero a ese esquema urbanístico para el futuro?
-Que se haga algo y ya. Estamos en el centro del centro, nos atraviesan autovías, ferrocarril... Estamos en una encrucijada. Padecemos mucho esa situación sin ver una compensación más allá de la propia ubicación. En el entorno de Intu hay casi un millón de metros cuadrados, de propiedad privada, que sus dueños no pueden disponer de ellos y están pendientes, desde hace una década, de qué se va a hacer con esa área metropolitana de una vez por todas.
-¿Ahí tiene suelo también el ayuntamiento? ¿No son unos terrenos que se ofrecieron al Oviedo? ¿Qué pasó con el tema? ¿El ofrecimiento sigue en pie?
-El ayuntamiento tiene suelo municipal. El ofrecimiento al Oviedo sigue ahí. Era en ese entorno. Eso está ahí. Va lento, pero mientras haya partido... Estamos en la fase de trabajo silencioso. No sé si fructificará pero se está trabajando en ello. No está dejado de la mano.
-También dentro del urbanismo y de las comunicaciones del área central se enmarca el problema con las cercanías de Feve, con continuas cancelaciones, retrasos y una caída del número de pasajeros. Aunque no sea competencia municipal, ¿qué está haciendo el ayuntamiento? ¿Le preocupa?
-La antigua Feve está en una situación difícil. Ha habido reuniones con Adif, porque es Adif el que lo gestiona ahora. Es un tema complicado. Sin embargo, la zona que nos toca Renfe funciona muy bien. No ha habido merma del servicio ni retrasos. Es un servicio muy bien valorado por los usuarios. Otra cosa es Feve, un problema supramunicipal que tenemos que encontrar un acuerdo para conseguir un servicio de calidad necesario para la población, para La Pola y para las zonas rurales.
-Un momento delicado de este primer año de mandato fue cuando se hizo pública la declaración de bienes y se cargó contra usted, hasta se lanzaron dudas por su enriquecimiento en los últimos años, al comparar los datos presentados en 2011 y en 2015. ¿Cómo afrontó esta polémica? ¿Cree que se rebasó la espera pública y se produjo una intromisión en la vida privada? ¿Considera que la presentación de la declaración de bienes es un medio adecuado en la lucha contra la corrupción?
-Lo que veo mal es que se entre en la esfera personal con el único interés de hacer daño. Descalifica a quién lo hace. Hace tiempo que dije que los brillantes habían abandonado la política y los que somos medio normales no tardaremos en hacerlo. Acabará por no querer nadie dedicarse a la política. Somos un país muy cotilla. Queremos ver en los demás fracasos. No creo que la declaración de bienes aporte mucho. Para eso está Hacienda, que es la que tiene medios. Es más política espectáculo que efectiva, no es un instrumento para acabar con la corrupción. Lo que importa es lo que no se incluye en una declaración de bienes o no se incluye en una declaración y eso es Hacienda quien lo puede investigar. Tendemos a valorar que la gente no tenga nada y no que le vaya bien. La sociedad debería valorar también el éxito y ser feliz. Conseguir cosas no es sinónimo de hacer algo malo. Me vi en una situación muy desagradable. Estoy soltero y no tengo hijos. En todo caso, lo que habría que ver es lo que tienen la unidad familiar. Hacienda nos inspecciona y es lo que tiene validez. Al vecino le debe importar más lo que ese cargo público cobra por su trabajo y lo que trabaja en ese puesto. Declaro a Hacienda religiosamente hasta el último céntimo que cobro. Quiero estar tranquilo.
-El Caso Pokemon, con la trama del agua también ha salpicado a Siero. Es un concejo goloso. El cuarto municipio de Asturias, con un servicio de abastecimiento municipal. Un exalcalde y unexconcejal fueron llamados a declarar durante la investigación. Un nuevo informe reciente dice que Joaquín Fernández había puesto su foco sobre Siero. ¿Existe algún documento o expediente en el ayuntamiento? ¿Tiene o tuvo constancia de lo que se podía estar cociendo?
-La clave en todo esto es que en Siero el servicio es público y va a seguir siendo público mientras yo sea alcalde. Donde ha habido problemas es en los concejos en los que se externalizó. Aquí es público al 100% y no hay ninguna intención de que deje de ser público. Es más, se están cubriendo dos plazas de fontanero para ese departamento. ¿Pudo haber conversaciones? Pues seguramente, porque quien quiere vender un producto va a un potencial comprador. Si Siero es el único que queda por privatizar de los grados, es normal que las empresas hayan venido. Lo que no es normal ya son otro tipo de actividades. Pero en Siero no se llegó a abrir ningún expediente para externalizar el servicio. Nos llegó un requerimiento de documentación pero no había nada que enviar.
¿Para cuándo se inaugurará el nuevo polideportivo de La Pola? ¿Cómo quedará el viejo?
Hay un problema con la conexión de luz, con el alta. Hay un problema técnico que se está tratando de corregir, pero hasta que no esté resuelto no me atrevo a dar una fecha. Lo que sucede es que la empresa que hizo la obra eléctrica quebró y desapareció. No está descartado que sea en septiembre, como queríamos en un principio. El viejo mantendrá la cancha
¿Y el Auditorio? ¿Cómo optimizar el uso de ese complejo y dotarlo de más contenido?
Este año hemos conseguido que se celebrase la asamblea general de Fade y una de la Federación Asturiana de Concejos, ambas gestionadas por el ayuntamiento. Ahora se lo hemos ofrecido a la Fundación Princesa para algún acto de los premios. Nuestro objetivo es captar congresos, pero solo contamos con los medios municipales porque no lo hemos externalizado ni contratado a ninguna empresa. No obstante, tengo que decir que el Auditorio tiene contenido. Pero es cierto que con su envergadura se puede llenar más. No obstante, la competencia es dura. Con equipamientos como el Calatrava, Laboral o el Niemeyer es complicado competir.