Artesanos de navajas de Taramundi se quejan de la competencia de China

daniel gayoso TARAMUNDI / LA VOZ

COMARCAS

d. gayoso

Sostienen, como sus colegas de Albacete, que la piratería va a más

13 dic 2016 . Actualizado a las 21:45 h.

El mercado asiático está poniendo en jaque al sector artesanal de concejos como Taramundi o Santa Eulalia de Oscos. Navajas que se venden diciendo que son de Taramundi son cada día más habituales, lamentan algunos artesanos. «Nos llegan todos los días personas con navajas sin procedencia definida. En algunos casos nos dicen que se las vendieron diciendo que eran de Taramundi», asegura Nieves Bermúdez, artesana de la navaja en Taramundi.

Otros, incluso, han visto copias que juegan con el nombre de la localidad astur. «Se ponen a la venta productos muy similares a los que hacemos nosotros y, a veces, con el mismo nombre intentando confundir», dice Juan Carlos Quintana, otro artesano del concejo.

Ayer muchos de estos empresarios se reunieron en Bres para debatir sobre el futuro de este sector y conocer más sobre la posible obtención de una Indicación Geográfica Protegida para estos productos.

Desde hace un año, el Parlamento europeo estudia esta posibilidad, pero la presión de otros países con intereses asiáticos lo está poniendo difícil. «Sabemos que hay una fuerte competencia desleal de la zona asiática. Hay países que están montando piezas en Asia y eso es un engaño al consumidor. Esos productos no están hechos con nuestro buen hacer», aseguró ayer Juan Andrés Barbero, el presidente de la Asociación de la cuchillería y afines.

Esta asociación de carácter estatal aglutina a artesanos de Taramundi, pero también de otras zonas donde la navaja o el cuchillo tienen mucha importancia. Es el caso de Albacete, donde sus empresarios también denuncian las falsificaciones.

La obtención de esta Identificación Geográfica Protegida para productos no agroalimentarios, sería la primera vez, permitiría diferenciar las procedencias y hacer frente a esa piratería, lo que se traduciría en más calidad para el consumidor y más ganancia para los fabricantes locales. Según comentan desde Taramundi está resultando una tramitación complicada, pero los expertos creen que la situación podría desbloquearse durante el próximo año.