Condenados dos Policías de Cudillero por mentir en un juicio para perjudicar a su jefe
COMARCAS
La sentencia considera que prestaron falso testimonio en una causa abierta por el cobro de comisiones a los chiringuitos para proporcionarles seguridad
25 abr 2017 . Actualizado a las 14:47 h.El Juzgado de lo Penal número 2 de Oviedo ha condenado a dos policías locales de Cudillero a sendas penas de un año y seis meses de prisión por un delito de falso testimonio en el juicio celebrado por la causa abierta tras la denuncia del jefe del cuerpo, Iván Flórez, contra el entonces alcalde, Francisco González.
La magistrada considera probado que, en sus declaraciones testificales en el juicio, los acusados afirmaron que en junio de 2009 su jefe les transmitió su intención de reunirse con miembros de la Comisión de Festejos para pedirles 120 euros por agente y día para proporcionar seguridad a los chiringuitos festivos. Asimismo afirmaron que Iván Flórez les aseguró que había trasladado a la Comisión de Festejos que, en caso de no aceptar, les dejaría sin Policía y que días más tarde, al regresar de sus respectivas vacaciones, tuvieron conocimiento de que les había pedido el dinero pero que en la Comisión se habían negado a dárselo.
Según la sentencia, ambas declaraciones fueron prestadas en calidad de testigos y bajo advertencia de su obligación de decir verdad y con conocimiento de las consecuencias derivadas del incumplimiento de dicha obligación, «a sabiendas de su falsedad», y ofreciendo tal versión de los hechos «para perjudicar a Iván Flórez».
El fallo puede ser apelado ante el juzgado para su resolución por la Audiencia Provincial y se produce después de que resoluciones judiciales anteriores reconocieran que el sargento jefe de la Policía Local puso coto a una serie de prácticas ilegales consistentes en que los agentes recibían pagos por medio de abonos de las comisiones de festejos y de los hosteleros. Hasta que Flórez puso fin a estas prácticas, según las sentencias, los hosteleros entregaban el dinero a la Tesorería Municipal, en mano a los anteriores jefes de policía, a concejales, o al propio alcalde. Tras detectar esas prácticas, rechazó cualquier pago en dinero negro a los agentes y expresó que debían cobrar sus emolumentos por medio de complementos salariales cuando hacían horas extra durante las fiestas locales.
Las sentencias reconocieron además que «como represalia» el entonces alcalde y diputado socialista urdió una trama contra el sargento que le llevó a los tribunales, donde fue absuelto, mientras que González fue condenado a siete años de inhabilitación por un delito de prevaricación y a pagar 9.000 euros a Flórez por daños morales tras perjudicarle «en un ejercicio arbitrario de poder».