La Canalina cuenta con tres apartamentos privados para escapar de la ciudad
04 sep 2017 . Actualizado a las 17:25 h.
Diez años son los que lleva Isabel Blanco siendo la gran cabeza de La Canalina, tres apartamentos rurales con la certificación de Casa de Aldea situados en Villahormes, una pequeña localidad dentro del concejo de Llanes.
La Canalina descansa sobre los cimientos de un antiguo establo en ruinas que Blanco y su familia decidieron arreglar para convertirlo en un lugar para los demás. «La remodelación, entre permisos y la propia obra, nos llevó un año», cuenta Blanco, «al principio conté con la ayuda de mi familia pero ahora lo llevo todo yo».
Los tres apartamentos, completamente equipados, aportan al huésped la ventaja de sentirse independientes. «Cada apartamento tiene su cocina, dos baños, su salón y una terraza muy coqueta», comenta Blanco. Además, la decoración de cada uno es especial ya que muchos de los muebles han sido restaurados por la propia Blanco, un detalle que la gente valora pues lo siente «muy acogedor», sostiene la propietaria de La Canalina.
Al estar cerca de la autovía los huéspedes de estos apartamentos rurales tienen la posibilidad de conectarse con cualquier punto cercano como Los Picos de Europa, Ribadesella o Llanes. A ello se le suma una gran ventaja: las playas. «Gulpiyuri, monumento natural y la Huelga están a media hora a pie», cuenta Blanco. Ese paseo de media hora puede sonar a tedio; sin embargo, nada más lejos de la realidad ya que «como el litoral de España está tan construido, los que vienen ven todo tan verde y virgen que lo valoran». Un regalo lleno de naturaleza.
Tipos de clientes según la estación
En invierno suelen acercarse a La Canalina, sobre todo, parejas. También se aposentan algunos peregrinos «que llegan por la carretera y paran aquí. Vienen muchos de diferentes nacionalidades», sostiene Blanco. Por la contra, en verano suelen llegar a estos apartamentos familias con niños pequeños, que disfrutan de las zonas ajardinadas y de los puntos turísicos cercanos.
Los que vienen saben bien lo que buscan. En La Canalina Blanco está siempre dispuesta a ofrecer toda la información que el huésped necesite, pero a la vez son independientes para decidir dónde estar y hacia dónde moverse. Tienen su propio espacio para escapar y respirar un nuevo aire; el aire de Asturias.