El barco varado en el muelle de Ribadeo que a nadie interesa

La Diputación de Toledo aspiraba a recuperar lo que pagó a Astilleros Gondán, 345.850 euros, pero la subasta que convocó quedó desierta

.

RIBADEO / LA VOZ

El «Río Uso» seguirá varado en el muelle de Porcillán, en Ribadeo, donde lleva ya dos años, primer amarrado y desde hace tiempo en tierra. La última tentativa de su propietario, la Diputación de Toledo, para venderlo ha resultado un fracaso. Convocó una subasta con el objetivo de recuperar la cantidad que había gastado en la embarcación ecológica construida por Astilleros Gondán (344.850 euros, sin incluir impuestos), pero no se presentó ni un postor. Ahora, continuando con la tramitación establecida para este tipo de procedimientos, se convocará una nueva subasta, con una rebaja del 15% del precio de salida del primer proceso. Pero no está claro que ni así suscite el interés de posibles compradores. El barco presenta unas características muy específicas que condicionan su actividad.

El «Río Uso» es un buque destinado a uso turístico para navegación fluvial, de tipo monocasco, construido con fibra de vidrio, propulsado por motores eléctricos y diseñado para operar con dos tripulantes y llevar a un máximo de 60 pasajeros a bordo. Mide 15 metros de eslora, 4,9 de manga y su velocidad mínima de servicio, con todo el pasaje, es de cuatro nudos. Es un barco ecológico, silencioso, que se abastece con energía solar, porque fue concebido para navegar por un embalse que es un espacio protegido.

Fue el proyecto estrella del gobierno del PP liderado por Arturo García Tizón en la Diputación toledana de 2011 a 2015, para trasladar turistas por el embalse de Azután al yacimiento arqueológico hispano musulmán de Ciudad de Vascos. Al cambiar el gobierno provincial a manos del PSOE el proyecto fue paralizado, al ser considerado una megalomanía, una excentricidad del anterior presidente del PP.

La Diputación de Toledo pagó la factura completa a Gondán, pero no recogió el barco, que fue trasladado a Porcillán en verano de 2015. Tras dos años y medio, se decidió convocar una subasta, que ha quedado desierta.

El barco seguirá de momento en Ribadeo, como un extraño entre las embarcaciones de recreo, suscitando la curiosidad de quienes lo ven por primera vez, con su ostensible escudo de la Diputación de Toledo, un gobierno a 500 kilómetros del mar.

El beneficio en tanto seguirá siendo para el club náutico ribadense. Mientras no se le busque fin y el barco permanezca en Ribadeo la Diputación deberá pagar las tasas por ocupación de suelo, unos 2.000 euros al año.

Así es, un barco estrella, con tecnología de vanguardia y que apenas ha tocado el agua.

Valora este artículo

3 votos
Comentarios

El barco varado en el muelle de Ribadeo que a nadie interesa