La Guardia Civil señala que los acusados son miembros de un clan familiar de Lugo
02 mar 2018 . Actualizado a las 17:53 h.La Guardia Civil de la Comandancia de Oviedo, ha detenido a once personas e investiga a otras tres como supuestas autoras de un delito continuado de hurto tras sustraer más de 130 toneladas de vigas metálicas, de una empresa ubicada en Pravia. El dispositivo que ha conducido a su detención se ha denominado Operación París. Las investigaciones dieron comienzo en diciembre, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la sustracción paulatina de multitud de vigas metálicas de una nave situada en un polígono industrial. De manera itinerante, y siempre en horario nocturno, procedían al corte de las vigas con un soplete, para posteriormente y en varios camiones, llevarse el material fuera de Asturias.
La Guardia Civil inició la denominada Operación Paris, en la que Policía Judicial y el equipo de Investigación de la Guardia Civil de Pravia. Intensifica las labores de vigilancia de la empresa afectada y realiza un exhaustivo estudio sobre posibles puntos de venta a nivel nacional, donde pudiera haber sido vendido el material sustraído.
En la primera fase de dicha operación, se procedió el 14 de febrero, en la glorieta de Oviñana-Cudillero, con el apoyo de las patrullas de seguridad ciudadana de Pravia, El Pito y Soto Luiña, a la detención de cuatro personas como los supuestos autores de un delito continuado de hurto, que había comenzado en septiembre de 2017. La segunda fase de la Operación, llevada a cabo este mismo jueves, 1 de marzo, los agentes se trasladaron a la localidad de Lugo (Galicia), donde procedieron a la detención de otras siete personas y a la investigación de otras tres.
Las investigaciones permitieron vincular a un clan familiar afincado en Lugo con el hurto del total de las vigas sustraídas. La Guardia Civil consiguió comprobar que habían realizado las ventas del material sustraído en varias empresas de reciclado de metales ubicadas en las Provincias de A Coruña y Lugo. Los agentes pudieron recuperar parte de las 130 toneladas de vigas metálicas sustraídas en una empresa de reciclado de estos materiales ubicada en Lugo.