La marea roja más inoportuna sigue amenazando el Festival de la Ostra

Ayer se tomaron las muestras definitivas en la ría ribadense, que determinarán si se celebra

d. gayoso
ribadeo / la voz

El Festival de la Ostra de Castropol, el principal evento gastronómico del municipio, en el que participan más de una veintena de establecimientos de hostelería y hoteleros (7 en una ruta de tapeo y 17 de Castropol, Vegadeo, Santa Eulalia y San Tirso con ofertas de alojamiento) y hoteleros y que este puente de mayo llegará a su quinta edición, sigue en el aire. En teoría, debería empezar el próximo sábado a las 11.30 y prolongarse hasta el martes 1, pero a estas alturas no se sabe si se celebrará. Depende de la marea roja, que de momento sigue decretada en la ría de Ribadeo y que impide la comercialización de las ostras. Ayer se recogieron nuevas muestras de agua que serán analizadas en Vigo. Los resultados se conocerán hoy o mañana. De persistir la marea roja el Festival de la Ostra de Castropol se suspenderá.

La incertidumbre que planea sobre el certamen está condicionando su promoción. De hecho, en los últimos días ya han surgido voces en Castropol a favor de que se suspendiera y se aplazase a otra fecha.

Somos la Ostra, así se llama el festival, constituye un importante revulsivo turístico y económico para la zona. No solo por las miles de ostras que se venden en la carpa instalada en el puerto y en los establecimientos hosteleros, sino por la gente que se aloja y por las actividades complementarias ya organizadas y previstas, que van desde el servicio de transporte en lancha por la ría, a paseos en canoa por el Eo; el alquiler de canoas en el muelle de Castropol; actividades deportivas en la ría, alquiler de kayaks y paddle surf; paseos en raquero por la ría; clases de golf y green fee, y una ruta de senderismo.

Fue la pasada semana cuando Xunta y el Principado decretaron el cierre de la ría de Ribadeo por la presencia de toxinas procedentes de la microalgas dinoflagellatas, que afecta a moluscos como el mejillón y la ostra. Los niveles detectados, según explicó el Principado, no sobrepasan el límite establecido, pero se decretó un cierre preventivo a la espera de conocer los resultados de las nuevas analíticas.

La marea roja no es habitual en Ribadeo. La última vez que se decretó fue en 2016. Si mañana se decretase mantener el cierre total de la ría el festival tendría que suspenderse, porque no está previsto traer ostras de otras zonas.

A pesar de esta incertidumbre, hay confianza en que la toxina desaparezca y el evento pueda celebrase.

Para los productores de ostras, más allá de las pérdidas económicas, esta situación demuestra los férreos controles que tiene que pasar la ostra.

«No deja de ser un daño económico, pero esto quiere decir que las cosas funcionan, que se hacen controles y que si el producto sale a la venta, es porque cuenta con plenas garantías sanitarias», manifestó ayer Eduardo Martín, gerente de AcuEo.

Uno de los motivos de esperanza para los productores radica en la facilidad que el estuario del Eo tiene para depurar sus aguas.

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