Consternación en la despedida de los tres amigos mecánicos fallecidos en San Tirso

Centenares de personas arroparon a sus familiares en los entierros celebrados ayer en Castropol, Vegadeo y Riotorto

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viveiro / la voz

Centenares de personas arroparon ayer a las familias y amigos de los tres jóvenes mecánicos fallecidos en el accidente ocurrido el viernes por la tarde en la carretera N-640 en San Tirso de Abres. Fue un domingo de luto, el mismo oficial que seguirá declarado un día más en los ayuntamientos de Vegadeo, San Tirso y A Pontenova, donde las banderas ondean a media asta.

La consternación, los comentarios de pesar y de ánimo ante la desgracia fueron la nota predominante ayer. En los municipios ribereños del Eo la trágica jornada del viernes será difícil de olvidar.

El primer entierro se celebró al mediodía en Piantón (Vegadeo). Fue el del uruguayo Nicolás Andrés Carbonel, de 35 años, que recibió sepultura en la parroquia donde residía con su novia desde hacía unos meses. Por la tarde se oficiaron los otros dos entierros. En San Luis de Balmonte, en Castropol, concejo donde había nacido aunque residía en Vegadeo, recibió sepultura César Álvarez, el más joven de las víctimas, fallecido a los 23 años de edad. Y media hora más tarde lo hacía en Vilar de Santiago (Riotorto), en el pueblo donde residía con su esposa e hijo, el pontenovés Andrés Pardo Barcia, de 30 años de edad.

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