Así trabajará la planta de desguace de buques de El Musel, pionera en España

J. C. GEA GIJÓN

CONTAMINACIÓN

DDR Vessels, que entrará en funcionamiento este verano con capital íntegramente asturiano, es una de las pocas plantas europeas que cumplirá la nueva normativa eurocomunitaria en materia de descontaminación, desmantelamiento y reciclaje

18 jun 2019 . Actualizado a las 20:33 h.

Cuando llega al final de su vida útil, aproximadamente unos veinte años de servicio la actualidad, un buque pasa a ser un enorme depósito flotante de viejas maquinarias y todo tipo de residuos, muchos de ellos contaminantes y peligrosos. De ahí la necesidad de garantizar que su desguace se realiza conforme a cada vez más estrictas normativas de protección medioambiental; normas que se incumplen en muchas de las instalaciones dedicadas a esta compleja tarea, tanto las piratas como muchas de las regularizadas en países de todo los continentes. Europa marca la excepción, reforzada a principios de este año por un nuevo reglamento comunitario. En él, se prohíbe el desguace de embarcaciones en flotación; y esa exigencia requiere de instalaciones y competencias especializadas que pocas de estas empresas pueden cumplir. En las próximas semanas, el puerto gijonés de El Musel se convertirá en referencia a escala nacional y europea con la entrada en servicio de DDR Vessels SXXI, una planta pionera en España para la descontaminación, desmantelamiento y reciclaje de buques de gran tonelaje, y una de las 17 de este tipo que figuran en el registro eurocomunitario.

Los trabajos que se iniciaron el pasado noviembre en una parcela de 10.600 metros cuadrados en el extremo noroeste del muelle Olano, en la zona más interior y abrigada del complejo portuario, enfilan su remate bajo la supervisión de Jesús Picatto, el fundador y CEO de DDR Vessels, el proyecto en el que tiene como socia a la empresa gijonesa de logística internacional Suardíaz. Con una inversión que se aproxima a los 3 millones de euros, juntos han conseguido concretar un largo proceso de una década desde que Picatto tuvo una idea que avistó las tornas que iba a tomar una actividad cada vez más constreñida por la creciente preocupación medioambiental, y ante lo que considera «un cambio de mentalidad muy rápido» en los armadores y navieras, acicateado por las fuertes multas de la UE ante las negligencias en este terreno.

El CEO de DDR Vessels, Jesús Piccato, junto a la balsa de contención de aguas
El CEO de DDR Vessels, Jesús Piccato, junto a la balsa de contención de aguas

Las siglas de la empresa apuntan a su cometido: descontaminar, desmantelar y reciclar todo aquello que pueda aprovecharse de la estructura de un buque donde se acumulan materiales de toda naturaleza. Que es casi todo. «Somos en esencia una empresa de gestión de residuos, porque cuando lo compramos el barco es un residuo», explica Jesús Picatto; pero un residuo del que «hasta un 98 por ciento del barco se recicla y es valorizable». En instalaciones como las que este verano estarán listas para su funcionamiento en El Musel, metales de la estructura, maquinarias y dispositivos de todo tipo -motores, hélices-, sistemas electrónicos, son tratados por separado, reducidos a sus componentes y puestos en manos de «gestores autorizados».  El resto -materiales como hormigón o plástico- se destina simplemente a reciclaje.