Las Ubiñas-La Mesa: 10 años de conservación y escasez de ayudas

Carmen Liedo LENA

CUENCAS

El Parque Natural cumple hoy una década. Los alcaldes de Teverga, Quirós y Lena hacen un balance positivo reivindican más beneficios para quienes residen en el espacio protegido

30 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El de Las Ubiñas-La Mesa fue el último Parque Natural de los existentes en Asturias en ser declarado como tal y, aunque se considera que es un parque natural «joven», de dicha declaración -tras un largo proceso- hace ya 10 años, hoy lunes 30 de mayo. El balance, según coinciden los alcaldes de los concejos que integran este espacio protegido (Lena, Quirós y Teverga) «es positivo en general», eso sí, con matices. Porque, aunque todos los alcaldes están a favor de la conservación del territorio, también reivindican más ayudas que faciliten la vida en el espacio protegido a quienes residen en él, a fin de cuentas, los que lo mantuvieron y se preocuparon por el entorno antes de que llegaran las restricciones.

Del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa se podrían dar infinidad de datos por lo singular de su paisaje, de su flora, de su fauna, su diversidad, por lo característico del macizo de Ubiña (de más de 2.400 metros de altura) que a tantos montañeros atrae... A modo de resumen, cabe destacar que ocupa terrenos pertenecientes a los concejos antes citados, con una superficie total protegida de 451 kilómetros cuadrados; que en julio de 2012 fue declarado Reserva de la Biosfera, entre otras figuras de protección que tiene; que desde octubre de 2014 está regulado por el Instrumento de Gestión Integrado de la Montaña Central; y que desde abril de 2013, cuando se presentó en la Junta General del Principado de Asturias una Proposición no de Ley, está ahí pendiente la posible inclusión en el Paisaje Natural de terrenos del concejo de Yermes y Tameza.

El director

El director del Parque de Las Ubiñas-La Mesa, Jaime Gordo, destaca la importancia de la declaración de parque natural «desde el punto de vista medioambiental porque supone priorizar un territorio y, socialmente, que es la parte más visible, ya que convertirse en Parque Natural y Reserva de la Biosfera es una marca de calidad, sobre todo, para el turismo y el sector servicios, que es el más beneficiado». Sin embargo, admite que «el sector ganadero puede ser el más sensible, aunque también tienen acceso a mejores ayudas». Por ello, concluye que «la visión general que creo que hay es positiva, salvando algunas críticas».

Pero Jaime Gordo indica que, pese a las «deficiencias» que aún puede haber, «estamos trabajando muchísimo y desde la Consejería de Medio Ambiente se apuesta mucho por la mejora de la calidad de vida» porque, señala, «evidentemente, la problemática más grande es el despoblamiento cada vez mayor».

Turísticamente, el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa es un gran atractivo, y aunque es difícil determinar el numero de personas que acude al cabo del año «porque lo conforman tres concejos y tiene varias puertas de entrada», Jaime Gordo ofrece como dato los 7.000 visitantes que pasaron por las oficinas de turismo, «aunque la cantidad de gente que se desplaza desde el área periurbano de Asturias es muy grande e imposible de determinar».

Los alcaldes 

Los alcaldes de los concejos integrantes Lena (el 45% de su territorio), Quirós (el 65%) y Teverga (el 100%) coinciden en hacer un balance «positivo en general» de esta década que cumple el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, en tanto que «ayuda a poner en valor al territorio y a protegerlo», comenta el regidor lenense, Ramón Argüelles. No obstante, también hacen referencia los tres a la disminución progresiva de las ayudas y a la necesidad de que se vuelta a destinar dinero para estos espacios, «para seguir trabajando en la conservación pero desde la protección también de quienes viven en el Parque Natural», señala el alcalde de Quirós, el socialista Ovidio García García. Y en esto coincide su homóloga de Teverga, María Amor Álvarez, quien apostilla que «los Parques están bien y se deben conservar, pero no para ser los patios de recreo de la ciudad. Debe tener muchos beneficios para quienes residen en ellos».

«En mi opinión el balance es positivo. Ser también Reserva de la Biosfera nos coloca en unos sitios a los que, si no, no tendríamos acceso», manifiesta el alcalde de Lena, quien se muestra consciente también de que todas esas figuras de protección antes «venían de la mano de subvenciones para particulares, para asociaciones y ayuntamientos, y la crisis las cerró». Por eso, Ramón Argüelles matiza que «si queremos una protección, hay que contribuir a ella», reclamando de este modo ayudas para quienes residen estos territorios y se ven sometidos a las restricciones que conlleva vivir en un Parque Natural que también es Reserva de la Biosfera.

«La declaración del espacio protegido hace diez años tuvo buena acogida por los habitantes de la zona afectada por el Parque, con reservas por parte de ciertos colectivos por los requisitos ambientales que conlleva», comenta el alcalde lenense. Argüelles añade que Las Ubiñas-La Mesa es «una criatura que está creciendo» e insiste en que hay que «dotarlo de dinero para seguir generando riqueza, para seguir trabajando en la conservación y que sus habitantes a la vez se sientan cómodos».

Y hablando de conservación, el regidor de Lena también hace un paréntesis para la crítica: «Lo que no tiene sentido es que se pongan restricciones en pro de la conservación y después se pase, por ejemplo, una línea de alta tensión». Así rompe una lanza a favor de los vecinos «a lo que después para cualquier edificación que quieran hacer o reformar, les ponen unos requisitos muy complicados». Argüelles también deja claro que los vecinos se involucran mucho en los proyectos: «Tenemos un proyecto que aún no está terminado para propiciar hábitats de zonas oseras, y eso tiene que ir de la mano de los vecinos para que funciones bien». No se olvida de la repercusión turística que ha supuesto para el concejo. «Es muy difícil calcular cuántas personas han podido visitar el espacio protegido en estos diez años, pero es cierto que, incluso en invierno, hay zonas como el aparcamiento del Centro de Información de Tuiza que están llenas de coches», comenta a modo de anécdota. 

María Amor Álvarez, regidora de Teverga, admite que en su concejo se está viendo «un incremento del turismo y que Las Ubiñas-La Mesa son un espacio cada vez más conocido en España y en Europa«, aunque apostilla que los beneficios de ese turismo aún «no son determinantes para el concejo». Así, habla de la otra vertiente, de las limitaciones que conlleva el Parque: «Por ejemplo, nosotros tenemos minas, pero nunca se podrá explotar esa riqueza». Por eso, reclama más inversiones, «porque las que hay no son suficientemente grandes para que el tevergano las perciba» y ven el espacio protegido, que ocupa el cien por cien de la superficie de Teverga, «como el corsé que marca los cambios en el manejo del territorio».

La alcaldesa tevergana se posiciona con quienes residen en el territorio ya que «los que vivían aquí hasta hace 10 años lo conservaron muy bien?. Y entiende que «habría que escuchar más a la gente porque la vida rural es muy dura y más cuando estás en un espacio protegido, por lo que tiene que ver que los protegemos». Así, concluye que es necesario buscar «el equilibrio entre conservación del territorio y una mejora de las condiciones para quienes lo mantienen».

Por su parte, el alcalde de Quirós, Ovidio García, también hace un balance positivo de esta década «independientemente de que las inversiones ligadas a espacios protegidos han bajado mucho en estos últimos años», por lo que añade que «desde ese punto de vista las expectativas no son las mismas». Así el regidor coincide con su homólogo lenense en reclamar más ayudas, «sobre todo ligadas a la ganadería, porque el futuro va por ahí, y hay que tener en cuenta que las explotaciones agrícolas siempre tienen más facilidades fuera que dentro de estos territorios».

Ovidio García indica que el Parque aún es «joven» y que «quedan muchas cosas por hacer», porque en Las Ubiñas-La Mesa debe de haber una mejora continua en «infraestructuras, acceso a pastos o en divulgación del espacio para favorecer un turismo más dinámico». «Profundizando en todo esto vendrán tiempos mejores», dice el alcalde de Quirós. No piensa sólo en el reclamo turístico que son Las Ubiñas-La Mesa. También piensa que el Instrumento de Gestión Integral que rige el Parque «debería ser más flexible para facilitar la vida de las personas que viven en él». Y es que para Ovidio García «es compatible la protección del espacio con la protección de la vida y la actividad dentro del Parque. La vida de la gente que reside en este espacio hay que mejorarla», demanda.

Incorporación de Yermes y Tameza

 En abril de 2013 se planteó en la Junta General del Principado a través de una Proposición no de Ley la incorporación de territorio del concejo de Yermes y Tameza al Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa. A priori, los alcaldes de Teverga, Lena y Quirós no rechazan tal ampliación, aunque Ovidio García explica que siempre se deben seguir «los cauces establecidos», porque lo que está claro es que «en principio se diseñó así». Y lo que confirma el director de Las Ubiñas-La Mesa es que «una modificación de los límites supone una modificación de la Ley».

La regidora de Teverga comenta que desde que ella está en el cargo nunca se trató en las reuniones del Parque tal cuestión pero que «en principio, no veo ningún problema». Incluso considera que geográficamente tiene bastante lógica y que, quizá, un espacio mayor protegido podría conllevar más ayudas y más repercusión mediática. De todos modos, matiza que habría que tener toda la documentación para tomar una posición firme. El alcalde de Lena señala que esta ampliación «no tiene porqué perjudicar en nada» a los concejos que ahora conforman el espacio protegido. «No lo veo una amenaza», señala Ramón Argüelles, aunque matiza que «siempre y cuando sea compatible con los requisitos que tenemos los demás».

Donde no está la opinión totalmente definida es en el propio concejo de Yermes y Tameza. Así, su alcalde, Carlos Manuel Fernández, ve «los aspectos positivos que conllevaría el sello de calidad de ser Parque Natural y los negativos que pueden suponer para los vecinos las restricciones que vienen detrás». El mismo comenta que en su día se les llamó y pudieron ver los pros y los contras «pero se aclararon unas dudas y quedaron otras», indica el regidor, quien también es consciente de que ahora mismo no hay las subvenciones que puedan compensar esas restricciones. Lo que tiene claro Carlos Manuel Fernández es que en los espacios protegidos hay que «promover la actividad económica para que la gente se quede. La juventud necesita los mismos medios que las gentes de otras zonas, porque poner sólo restricciones hará que se esté en contra».