«Para el Gobierno las cuencas están desaparecidas, esto parece el triángulo de las Bermudas»

El alcalde de Mieres, Anibal Vázquez, se toma la mayoría absoluta con «responsabilidad» y «humildad» y no se deja intimidar por las críticas del PSOE local, a quien acusa de «cinismo político» por «soplar y sorber a la vez»

Anibal Vázquez
Anibal Vázquez

Mieres

Anibal Vázquez (Ujo-1954) es alcalde de Mieres desde hace cinco años y ese tiempo lo ha dedicado sin descanso a sanear unas maltrechas arcas municipales que se encontró con 30 millones de euros de deuda. Eso le ha impedido realizar grandes inversiones en el municipio más allá de las estrictamente necesarias, sin embargo, tiene claro que en Mieres no puede volver a la situación económica que tuvo por mucho que desde el PSOE local se le critique. Justamente, al partido socialista acusa de «cinismo político» por «soplar y sorber a la vez» al entender que le reclaman que haga todo lo que el PSOE no hizo en todos sus mandatos, y más cuando considera «una realidad que las cuencas son las grandes olvidadas tanto por el Gobierno Central como por el autonómico» que, según afirma, en toda la legislatura pasada sólo ejecutó dos obras de las comprometidas para el municipio. La contrapartida del cargo es que Anibal Vázquez siente el afecto de sus vecinos, por ejemplo, cuando se interesan por los problemas de salud por los que ha pasado últimamente. Una prueba de ello es que para este segundo mandato haya conseguido una mayoría absoluta que más que relajarle le imprime «más responsabilidad».

-El pasado mes de junio cumplía un lustro al frente del Ayuntamiento de Mieres y el último año lo ha gestionado con una cómoda mayoría absoluta ¿qué balance hace de este periodo? ¿Se ha relajado al lograr esa mayoría absoluta?

-Con la mayoría absoluta lo que haces es poner más empeño si cabe y más responsabilidad, y te enseña a ser más humilde para mantenerte en el camino que te habías trazado. Los problemas económicos y de organización que tiene el Ayuntamiento no se resuelven con mayoría absoluta, se resuelven con el trabajo. En los anteriores cuatro años, nuestra primera legislatura, nos centramos exclusivamente en rebajar la deuda que teníamos y en equilibrar económicamente el Ayuntamiento. Y en esta segunda legislatura, los objetivos que nos marcamos es seguir por el camino de la austeridad, porque no nos podemos permitir ninguna debilidad. Tenemos que gestionar lo mejor posible los dineros de los vecinos del municipio y después entrar en la organización del Ayuntamiento porque eso sí se necesita. Es por donde vamos a caminar en esta legislatura. En los cuatro años anteriores teníamos una mayoría simple, pero hicimos lo que teníamos que hacer. Por tanto, insisto en que una mayoría absoluta te ayuda a sacar cosas adelante, pero sobre todo conlleva más responsabilidad en el trabajo que haces día a día, porque, desde luego, esa mayoría fue un resultado que no esperaba y quiere decir que los vecinos siguen confiando en nosotros y no podemos tomarlo a broma.

-¿Cómo ha tomado los resultados que han arrojado las últimas Elecciones Generales? Aunque en los concejos cabecera de las cuencas se ha impuesto Unidos Podemos, la pérdida de votos ha sido considerable.

-El resultado de estas últimas elecciones yo creo que es consecuencia de que mucha gente, por la razón que sea, no acudió a votar, por cansancio, por cabreo... Nuestro país estaba acostumbrado al bipartidismo y, como mucho, a que se adelantaran unos meses las elecciones. Pero yo creo que nos tenemos que acostumbrar a que nuestro parlamento esté mucho más fragmentado y atomizado y que se ha acabado la dicotomía PP-PSOE como únicas opciones en este país para gobernar. Yo comentaba con amigos que lo deseable es que haya unas elecciones y que con los resultados los partidos lleguen a acuerdos y se forme gobierno, pero en Europa hay ejemplos, como el belga, que estuvieron casi dos años sin gobierno; o la época en que en Italia había elecciones cada ocho meses o cada año. Desde luego, lo deseable es que se arreglen los partidos, se forme gobierno y se pongan a trabajar, porque hay un trabajo importante que hacer en este país, pero hay reformas muy necesarias y yo tengo muy claro que el PP no va a caminar hacia esas reformas, y es una pena, pero los ciudadanos dan y los ciudadanos quitan.

-Lo que está claro es que estas segundas Elecciones Generales no han clarificado mucho el panorama político estatal?

-Para mí sí han clarificado algo, y es que se ha acabado el bipartidismo, porque si se hubiera dado una amplia mayoría de PP y PSOE y los otros con unos cuantos diputados?, pero no ha sido así. Por tanto, yo confío en que siga la tendencia y que eso signifique que hay otras opciones. En cuanto a receta o fórmula, no la hay. Aquí lo que tiene que hacer el Partido Popular, que ganó las elecciones es buscar aliados y formar gobierno y dejar de echar la culpa a los demás de si se forma gobierno o se deja de formar.

-Volviendo a lo local, hace unos días el PSOE lo acusaba de «paralizar» Mieres pese a la mayoría absoluta ¿cómo se toma estas críticas?

-Lo que tienen que hacer es dejarse de regates cortos y si pueden hacer propuestas que las hagan. Lo que pasa es que en política se vale soplar y sorber a la vez, es en lo único en lo que puedes decir una cosa y la contraria y te quedes tan tranquilo. El partido socialista gobernó en Mieres hasta el 2011 en todos los periodos democráticos y, desde luego, están para dar pocas lecciones. ¿A qué llaman ellos no paralizar el Ayuntamiento, a dejar una deuda tremenda que están pagando los ciudadanos por tomar las decisiones que tomaron? Pues hay que tener cara o están utilizando el cinismo político. Es decir, ¿tú cómo puedes acusar a alguien que lleva cuatro años de paralizar por una situación que tú creaste durante los anteriores años? Y una situación en la que el Principado se está poniendo de lado en muchos temas, y ya no digo el Gobierno central. Así que seguimos trabajando para rebajar una deuda y después hacemos todo lo que es posible para mejorar la calidad de vida de los vecinos del municipio.

-El campus de Barredo es uno de los grandes proyectos de Mieres, que ha traído polémicas y satisfacciones. Lo que parece claro es que el equipamiento universitario no ha cumplido aún todas las expectativas que se habían puesto en él.

-Desde que se inauguró en 2002 tuvo en el Principado y en el Ayuntamiento al PSOE, y tuvo un parálisis de ocho años. Ahora me hace gracia que venga alguno de Oviedo de cuando en vez a culpar al actual gobierno porque no se acabe de desarrollar. Yo tengo claro que hay una Dirección General de Universidades que depende del Principado y, desde luego, el que esté el campus más o menos desarrollado o tenga más o menos titulaciones no es culpa de este alcalde que llegó cuando peor estaba el campus de Mieres, porque antes hubo otros que tuvieron tiempo de hacer otro trabajo, pero vendieron aquello de que iba a tener 5.000 alumnos y un montón de titulaciones, y en vez de coger pulso ha ido perdiendo alumnado. Y lo mismo vale para el transporte, para lo que tienen también al Consorcio, pues son ellos los que tienen que darle solución. Pero hay algunos que todavía creen que los vecinos no tienen memoria, y si la tienen.

-Históricamente, la relación rector-alcalde de Mieres no ha sido muy fluida. Ahora hay un nuevo rector ¿hay más posibilidades de llegar a acuerdos para dinamizar el campus y que repercuta en la villa?

-El campus es importante para el Mieres del siglo XXI desde todos los puntos de vista, y con el anterior rector, Vicente Gotor, hubo una buena relación pese a que nosotros seguíamos manteniendo las exigencias, y él hizo lo que quiso o lo que pudo. Y con el nuevo rector lo mismo. Nosotros tenemos la exigencia de que se desarrolle el campus y propuestas encima de la mesa para que avance. Una de ellas, la línea de becas, que todavía la tenemos que trabajar y ver hasta donde puede llegar el Ayuntamiento, aunque también debe tener una discriminación positiva el Gobierno del Principado.

-Hay proyectos urbanísticos que poco a poco han ido tomando forma, como La Mayacina, y otros que no han podido ser, como el de Oñón ¿puede haber un futuro para esta zona de Mieres una vez se culmine La Mayacina?

-La Mayacina se ha desarrollado tarde y los proyectos vinculados a esta zona pues tienen dificultades al entrar la crisis y mucha gente dejar de trabajar. Pero vivienda se necesita, como vimos en este último proceso de La Mayacina, con lo que yo creo que debemos ir a la vivienda de alquiler para darle a la gente la posibilidad de tener una vivienda, y eso tenemos que hacerlo desde las instituciones. Por tanto, en Oñón vamos a pedir a Sogepsa que haya actuaciones de vivienda de alquiler, aunque también haya alguna promoción de precio tasado. Pero para mí una política acertada es ir a la vivienda de alquiler, como pasa en muchos países europeos, que están mucho mejor hablando económicamente, y la gente opta por el alquiler.

-Una demanda histórica de Mieres es el Cuartel de la Guardia Civil y de él se lleva hablando años ¿por qué es tan complicado acometer proyectos de este tipo cuando hay una imperiosa necesidad?

-Ciertamente, el cuartel tenía que ser ya una realidad en este 2016, y a ver si con un poco de suerte lo tenemos para el 2019. De momento, el año anterior no apareció en los Presupuesto Generales del Estado, y si no aparecen, no tienes cuartel de la Guardia Civil. Ya tuvimos que insistir para que se derribase el antiguo edificio y ahora estamos esperando a que liciten la obra y se pongan a trabajar. Pero es una decisión que depende del Gobierno de la nación. Y no es por victimismo, es una realidad que las cuencas son las grandes olvidadas tanto por el Gobierno central como por el autonómico, están desaparecidas. Esto parece el triángulo de las Bermudas. Otra cuestión es que lo que depende del Ayuntamiento hagas lo posible y lo imposible por hacerlo, pero las cuestiones que dependen de otras administraciones, da igual las gestiones que intentemos hacer desde aquí. Lo mismo pasa con las pantallas para insonorizar la autovía o dos glorietas pendientes en los polígonos. Y tanto de lo mismo pasa con el Principado, que tiene anunciadas obras por valor de ocho millones de euros, como puede ser el ambulatorio de Turón, o como es el Parque Cientifico-Tecnológico de Figaredo, la rehabilitación del ambulatorio Mieres Norte, la deuda por la rehabilitación del pozo San José, que pagó este Ayuntamiento, los accesos al hospital, y no hay forma cuando son cuestiones que llevan un montón de tiempo en cartera y no se hacen. Ahí es donde tiene que trabajar el PSOE local y dejar de criticar, trabajar por el bien de su municipio.

-Puerto Pinos, ¿por qué está rodeado de polémica cada temporada de pastos?

-Nosotros en la anterior legislatura legalizamos la Casa de Mieres que estaba sin legalizar desde que se compró, pero después hay quien trabaja para que desde el Gobierno de Castilla y León nos expropien el Puerto y al ser un territorio que no tienes al lado de casa, por decirlo de algún modo, pues se dan situaciones de que los ganaderos de las parroquias de allí, que tienen unos derechos, pues entran primero con el ganado pese a la directiva europea que dice que hasta el 1 de junio no puedes entrar. Pero allí, en cuanto marcha la nieve meten el ganado. Es definitiva, es una lucha permanente, y ahora estamos pidiendo judicialmente que nos informen qué ganaderos entran en el Puerto y con qué número de animales, porque vamos a hacer lo que haya que hacer para defender los intereses de nuestros ganaderos.

-El valle de Turón y su patrimonio industrial es un referente al que no se le acaba de sacar todo el partido turístico posible, mientras que el vecino concejo de Langreo aprovecha sus recursos mineros para atraer visitantes ¿cree que aún pueden hacerse un hueco en ese tipo de turismo?

-Yo creo que sí, y lo tengo dicho que perfectamente en el Valle de Turón podría hacerse un Parque de Arqueología Industrial y Minera, pero Mieres tiene otras zonas de interés histórico y patrimonial. El problema es que no hay que olvidar que el agente fundamental es Hunosa, que es la dueña de prácticamente todo ese patrimonio. Cuando llegamos a la alcaldía, el primer viaje que hicimos el alcalde y yo a Madrid para hablar con la Dirección General de Patrimonio porque queríamos que se pusiera en marcha la rehabilitación del pozo Santa Bárbara, que estaba parada y es un Bien de Interés Cultural. Lo que no se entiende es que por un lado haya esa recuperación y por otro que Hunosa no acabe de completar para que se pueda visitar. Fue poca la inversión porque fue un millón de euros, y nosotros volvimos a insistir para que hubiera una segunda etapa para que se acaben de recuperar otros elementos que hay de interés, y que Hunosa juegue el papel que tiene que jugar. De todos modos, nosotros ya pedimos más de una vez que debería haber una mesa por el patrimonio en la que debería estar Hunosa, los ayuntamientos y el Principado para el desarrollo del patrimonio industrial, porque hubo pozos que dieron vida y pueden volver a darla después de cerrados y rehabilitados.

-¿Cree que ha habido una discriminación más positiva en este sentido hacia el valle del Nalón?

-No sé si es discriminación, pero sí es cierto que en ese valle se recuperaron más elementos de los que se recuperaron aquí, Hunosa hizo más allí que aquí y el Principado puso más medios allí que aquí, y yo no lo llamaría discriminación, pero es un hecho que es innegable.

-La dinamización turística es uno de los objetivos del Consorcio de la Montaña Central, ente que Mieres estuvo a punto de abandonar en 2013 y al que han vuelto a realizar aportación ¿Qué le ha hecho cambiar de opinión respecto al papel de Mieres en dicha entidad supramunicipal?

-Cuando la situación económica es la que tuvo el Ayuntamiento de Mieres, pues hay que decir «pies quietos». Hay que tener en cuenta que la aportación que hace Mieres es el 51%, y hubo un momento en el que tuvimos que decir que no podíamos poner ese dinero, y este tipo de cosas hay que hacerlas porque, desde luego, que nadie este esperando que IU lleve a este Ayuntamiento a la situación que tuvo, porque aquella situación que nos encontramos no se va a repetir nunca más, con una deuda de 30 millones de euros: 13 millones de euros en facturas sin pagar y 16 millones que se debían a bancos, y era una situación delicada. Una factura que entraba en el Ayuntamiento de Mieres se pagaba a 13 o 14 meses, y ahora somos el Ayuntamiento que primero paga de Asturias, en un plazo de 15 o 20 días. Por tanto, ahora podemos decir que tenemos una situación bastante equilibrada, aunque con riesgos, y tenemos que seguir trabajando en esa dirección sin permitirnos ninguna alegría, porque hay que ser tremendamente respetuoso y escrupuloso con el dinero de los vecinos.

-Una cuestión importante para Mieres es la entrada en el programa Leader con el que se podrán financiar en parte proyectos que se ubiquen en la zona rural.

-Supone una oportunidad para los emprendedores, para que se vayan creando pequeñas empresas y eso ayudará a crear empleo y a mantener población en la zona rural. Esa fue una de las cuestiones que plantee cuando llegué a la alcaldía, pero entonces estaba el programa iniciado, y hasta que no se puso en marcha el nuevo no pudimos entrar en el Leader, pero con el apoyo de los demás municipios de la comarca estamos dentro del programa y eso es positivo para los pueblos, porque si no se les acompaña con medidas, la gente marcha.

-En la entrevista a su homólogo langreano, con el que coincide en siglas, éste señalaba que desde el Principado no se veía a su equipo de Gobierno con simpatía y criticaba que Javier Fernández no haya dado respuesta a ninguna de sus peticiones para el concejo. ¿Cuál es la relación del Ayuntamiento de Mieres con el Principado?

-Pues nosotros estamos esperando desde hace un año que salga a la luz alguna de las cuestiones que tenemos pendientes, porque en nuestra primera legislatura sólo hubo dos inversiones del Principado, que fue la rotonda que hay donde la estación de autobuses y un tramo de carretera en el valle de Cenera, y esas fueron las inversiones que tuvimos en cuatro años para este Ayuntamiento. Ahora que cada uno saque las conclusiones que tenga que sacar y yo confío en que en estos próximos años vengan actuaciones del Principado que están comprometidas, como puede ser el Centro de Salud de Turón y otras cuestiones que se hablaron con diferentes consejerías. 

-Usted que proviene del movimiento asociativo del concejo debe saber qué es lo que quieren sus vecinos ¿cómo es la relación con los colectivos vecinales ahora que usted está al otro lado de la mesa?

-Yo creo que es una relación buena porque se contó con ellos desde el primer momento. Este alcalde en la anterior legislatura hizo cuatro asambleas generales en la Casa de Cultura a la que asistió todo el movimiento asociativo y todos los vecinos que quisieron acudir para saber qué decisiones íbamos a tomar y para escucharles nosotros a ellos en todo lo que nos tuvieran que decir. Y yo salgo todas las semanas como mínimo un día para saber cómo están los pueblos y contar con los vecinos. La Concejalía de Participación Ciudadana se reúne todos los meses y allí se dan cuentas. Todo el mundo tiene la información de cómo vamos en lo económico, porque no tenemos compartimentos estancos. Eso no nos quita que haya alguna movilización, pero yo entiendo que cada uno tiene que jugar su papel y yo tengo claro que no hay ningún elemento de presión por el que vaya a volver a meter a este Ayuntamiento en un agujero del que no salga, y cuando hay dinero hacemos cosas y si no lo hay no las podemos hacer, y así lo explicamos, y si hay alguien que no lo quiera entender, ese ya no es nuestro problema, nuestra obligación, en todo caso, es explicar por qué no podemos hacerlo, eso sí, lo explicaremos todas las veces que haga falta. Aún así, del poco dinero que ha habido para inversiones, que ha sido poco, el 80% se gastó en los pueblos, porque el casco urbano dentro de lo que cabe, está bastante bien, aunque sabemos que también hay cosas que hacer. Pero nos vienen sentencias como las del Plan de Empleo y te vuelven a limitar, porque esto nos va a costar medio millón de euros.

-¿Va a influir eso a la hora de elaborar el presupuesto del próximo año?

-Lo primero que estamos haciendo es valorar todas estas sentencias, porque este equipo de gobierno no tendría, si no, problema alguno para elaborar un presupuesto, pero no vamos a hacer un paripé con un presupuesto irreal.

-Si tuviera que presumir de un logro para Mieres...

-Sin falsa modestia, pero yo no puedo presumir de nada. Lo único que está fuera de toda duda es que pongo todo el empeño y todo el tiempo del mundo para mejorar la vida de mis vecinos, pero presumir, no puedo presumir de nada. ¡De corazón!

-¿Y la espinita clavada la tiene por?

-Puedes pensar en hacer muchas cosas, pero en el momento en que entras aquí, la realidad es muy tozuda y tienes que poner los pies en el suelo y ver las posibilidades de ir resolviendo cosas. El gran drama que tenemos en este país los ayuntamientos es la financiación, que es lamentable y no sabes casi lo que tienes o dejas de tener, y en cuestión de competencias, las hay que no son tuyas, pero estás poniendo una parte en ellas. Y esa es una de las grandes cuestiones pendientes que tenemos en este país, la financiación municipal, porque encima con la nueva Ley de Financiación Local, ni cuando tienes superhábit te dejan gastarlo, tiene que ir todo a pagar deuda, pero si yo la estoy pagando como es debido, ¿por qué si al finalizar el año tengo 655.000 euros no puedo invertirlos? Pues no, tiene que ir a pagar deuda.

-En estos días se han dado datos preocupantes de pobreza en las cuencas, muy por encima de la media regional ¿cómo se digieren cuando se es alcalde?

-En Mieres tenemos un paro tremendo con más de 4.000 parados, 2.000 mujeres viudas que viven solas. Nosotros deberíamos tener muchos más recursos de los que tenemos para implementar, ayudar a la gente y hacer programas importantes porque tendríamos que poder amparar estas situaciones que hay. Después leemos este tipo de informaciones sobre la pobreza en las cuencas, y es que eso sólo se soluciona creando empleo pero ahora, desde la administración local ¿qué podemos hacer? Pues tener pequeñas ayudas porque los recursos de los municipios son los que son y así es muy difícil. Y por desgracia, nos estamos acostumbrando a ver que el Banco de Alimentos mantiene en este país a dos millones de familias, y eso es lamentable. Los números que tenemos en España son escandalosos, porque estamos en Europa y son las ONGs las que están actuando fuertemente, y parece que el Estado no tiene responsabilidad con los ciudadanos, y después decimos que somos la cuarta o la sexta potencia económica pero ¿para quién? El Estado no puede tener territorios como estos, donde se hizo el ajuste que se hizo y donde hay que tener acciones diferenciadas.

-Mieres es uno de los concejos con más actividad minera, con el pozo Nicolasa y el lavadero del Batán aún activos ¿qué futuro ve para estas dos instalaciones?

-Si se abandona la idea de que haya una reserva estratégica y que sigamos manteniendo el trabajo que hay en este momento, que en ayudas no supone nada para el Estado, no suponen ningún quebranto para la economía de este país, si no se remedia, pues correrán la misma suerte que todas las zonas con minería. Espero que estas instalaciones aguanten al menos hasta el 2018 y que se pare el cierre de la minería en este país, porque es la puntilla para las cuencas, zonas en las que si desaparece la minería desaparece toda actividad económica.

 -Eso en lo que respecta a la minería, en cuanto a lo industrial ¿cómo definiría la situación del municipio?

-Hay buenas noticias, como saber que a grandes empresas como ThyssenKrupp les va bien. Pero tenemos otras como Mieres Tubos, que lleva un montón de años aquí con muchos trabajadores, y que está dentro de un grupo que va a pique pese a ser una factoría que exportaba y tenía carga de trabajo. Esas son cuestiones que nos tienen que preocupar a todos, porque no es una empresa que dejara de funcionar, si no que tenía trabajo y que competía en otros países y con un plan industrial aprobado que los trabajadores cumplieron reduciéndose el salario, pero ahora falta la otra pata del banco?

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