«Pedro Sánchez dio un paso valiente sabiendo que perdía para que el reloj de la democracia se volviera a poner en marcha»

El alcalde de Laviana, Adrián Barbón, es político por «vocación» y aunque sabe que su papel en la actualidad es ser «un duro negociador» a favor de los intereses de su concejo, está dispuesto a aportar su experiencia «en el partido o en las instituciones» cuando el PSOE lo considere

Adrán Barbón
Adrán Barbón

Pola de Laviana

Adrián Barbón (Pola de Laviana, 1979) está en política porque es su «vocación», por eso, a pesar de su juventud ya tiene una amplia experiencia en política municipal y está dispuesto a aportar su experiencia «en el partido o en las instituciones» cuando el PSOE lo considere. Por lo pronto, responsabilidades no le faltan, porque además de ser miembro del Comité Federal del partido socialista y secretario de la Agrupación de Laviana, es presidente de la Asociación de Comarcas Mineras. Y en todos los ámbitos tiene las ideas muy claras: considera a Pedro Sánchez un «valiente» por haber dado un paso al frente presentándose a una investidura que sabía perdida para devolver «la soberanía a los ciudadanos» ante un riesgo de que hubiera un Gobierno en funciones durante años; advierte a Rajoy que no presentarse a la investidura sería «de una irresponsabilidad sin límites»; critica a Podemos por ser «incapaces de pactar»; y se muestra decepcionado y cabreado con quienes no firmaron el acuerdo en defensa del carbón y de las comarcas mineras cuando había que cerrar filas ante un Gobierno «totalmente insensible» con el sector. Y de todo ello habla sin morderse la lengua porque si algo no soporta es a «los políticos girasol» o a los que quieren ser siempre «políticamente correctos».

-En un par de meses cumplirá ocho años al frente del Ayuntamiento de Laviana, aunque sus responsabilidades comenzaban de algún modo en 2003 cuando asumió la vicealcaldía ¿qué ha cambiado en el concejo con usted al frente?

-Lo mejor en estos casos es que hablen los demás, no hablar uno mismo. Yo asumí la alcaldía cuando estallaba la crisis económica, me tocó asumir el periodo más crítico de la historia económica municipal, con el Ayuntamiento al borde del colapso. Hoy, por suerte, ya no es así. Laviana tiene consolidadas fiscalmente sus cuentas, somos un Ayuntamiento que ahorra para invertir y, al mismo tiempo, estamos saldando la deuda bancaria, que se sitúa por debajo de los tres millones de euros, que es un dato positivo para un municipio como nosotros. Nos hemos reinventado en estos 8 años y a nadie se le escapa que Laviana es hoy el gran centro de las cuencas en materia de comercio y hostelería. Se ve cuando un bajo queda desocupado, pronto, a los dos o tres meses surge una nueva actividad económica, lo cual demuestra que este es un lugar de potencial para emprendedores y autónomos. Además, somos un municipio con un porcentaje de niños menores de 6 años similar al de las grandes ciudades de Asturias, a pesar de que perdemos población como consecuencia del envejecimiento. Hemos sido también un concejo que ha consolidado la vida en los pueblos, en los que hemos tejido una red de servicios que ha sido fundamental, junto con la inversión en carreteras, también ha influido que haya vida cultural, y a eso han contribuido los centros sociales y que hemos creado una auténtica red de áreas infantiles. Pola de Laviana creo que es una villa que ha ganado en calidad de vida y en servicios. Creo que hemos sabido mantener respeto a nuestra historia y los cambios que hemos hecho en estos años han sido precisamente, manteniendo el orgullo de lo que somos, pero teniendo ambición por lo que queremos ser, con lo cual, no me pongo nota a la gestión de estos ocho años, prefiero que la pongan los ciudadanos, a los que intento devolver el cariño me dan con la única fórmula que sé, que es la del trabajo con el equipo que encabezo.

-Cuando llegó en Laviana se hablaba de grandes proyectos: el parque Europa o el polígono El Sutu II. Después, con la crisis y la merma de los fondos mineros, muchos de los proyectos previstos se quedaron en nada y hoy en día el presupuesto de Laviana da para pocas inversiones ¿cómo se gestiona cuando las habas son tan contadas?

-Yo he sido un alcalde muy prudente, porque si no tenía claro que iba a tener la financiación completa, pues decidía pararlo. Lo que hice fue priorizar obras concretas que tenían financiación, desarrollo y posibilidad real de ejecutarse. Estos ocho años han sido un master de gestión sin recursos o sacándolos de donde se podía. Es verdad que el tiempo de grandísimos proyectos, de millones y millones de euros, se ha acabado y estamos ante otro tipo de política, la política del mantenimiento, de la puesta en funcionamiento de servicios que tengan mucha utilidad, cuya financiación y mantenimiento no supongan un gasto extraordinario que nos hundan. Las obras que hemos hecho han repercutido en mejor calidad de vida, distribuyendo los recursos entre la zona urbana y la rural. Es verdad que tuvimos que aparcar algunos proyectos porque estaba en riesgo la financiación y otros proyectos que se quedaron a medio camino los hemos reconducido, como ha pasado con Coto Musel, que de la mano de cuatro asociaciones, hoy es uno de los centros de referencia en Asturias de los deportes de montaña y escalada, y lo gestionan ellos. Hay que estirar la imaginación e idear nuevos proyectos. Ahora en lo que invertimos es en pequeños detalles, ya no son grandes obras, pero repercuten en que Laviana tiene una imagen amable, que se abre, y que invita a venir, a estar y a disfrutar.

-Cómo comentaba anteriormente, una de las grandes preocupaciones del Ayuntamiento es la zona rural y que no se produzca una gran despoblación.

-Hemos aguantado bastante bien estos años por esa política de inversión que hicimos en los pueblos, sobre todo, durante la legislatura pasada. Lo que buscamos es que los pueblos no se nos hundan y no haya una despoblación masiva. Es verdad que hay envejecimiento, pero también es verdad que hay pueblos que están reflotando esa situación, y ejemplos son Entralgo, Canzana, Tolivia, donde hay multitud de jóvenes, o la zona alta de Boroñes. Es decir, hay lugares en los que estamos consiguiendo reflotar la población. No se compensa por el envejecimiento, pero los pueblos mantienen vida, y eso es por la mejora de espacios, de las carreteras, los recursos, la mejora de los servicios y la mejora de la imagen de los pueblos con los centros sociales que hemos ido construyendo con los ciudadanos. Una medida que hay que destacar es que pusimos en marcha una bonificación importantísima en el Impuesto de Construcción para aquellas personas que hicieran o reformaran una casa y se empadronaran en ella como primera vivienda, una bonificación que superaba el 90%. Ahora se ha fijado esa bonificación hasta los 50 años.

-Es cierto que Laviana se ha dotado de grandes equipamientos en poco más de una década, como el CIDAN, la Casa de Cultura, el recinto ferial, la remodelación de la Avenida. ¿cuál es esa gran inversión que tiene pendiente Laviana?

-Hay un grano negro sin duda, pasas por la carretera general y los ojos te llevan al cine Maxi. Me encantaría poder hacer algo, pero hoy por hoy es imposible, porque tuve contactos con la familia pero el precio de venta es muy alto. Y no es sólo la compra, sino que habría que reformarlo y una actuación en ese edificio se puede disparar hasta los dos millones de euros. Claro que me gustaría hacer algo por ese edificio, poder dejar la gestión del cine Maxi, pero a día de hoy es imposible porque no tengo 400.000 o 600.000 euros para comprarlo y 1,6 millones para invertir. Hay otros proyectos realizables. Los políticos debemos tener ambición, pero sin hundir a la administración que representamos, en eso debemos ser muy prudentes porque no podemos ir a créditos cuando estamos trabajando para rebajar el nivel de endeudamiento. Si hubiera algún viso, posibilidad o compromiso de otras administraciones, que están como están, o la familia decidiera el local, sería una cuestión para completar la gran red de servicios de Pola de Laviana. Porque es verdad que en el año 2005 empezaron a inaugurarse los grandes servicios.

-Coto Musel se remodeló con la idea de que fuera un museo vinculado a la minería y, finalmente, se le dio utilidad como rocódromo para aprovechar las instalaciones. ¿Cree que en cuestión de turismo y de patrimonio industrial y minero a Laviana le falta un gran atractivo, como puede ser el Ecomuseo del Samuño en Langreo o el Museo de la Minería en San Martín del Rey Aurelio?

-Laviana es la bisagra entre el entorno industrial y el rural de la comarca, y ahí nosotros tenemos recursos modestos como la Casa de Interpretación de Armando Palacio Valdés, pero que se conecta a una red mucho más amplia. Nos gusta reivindicar la interpretación de la obra de Palacio Valdés en ese atractivo del paisaje y del paisanaje. Yo creo que nosotros vamos más en esa línea que ir a buscar un gran proyecto para el que no tenemos recursos, pero sí complementar la parte industrial y minera con esa parte del mundo que cambió, lo que llamamos el proyecto «Conoce y vive tu patrimonio», donde hay una ruta que es «Recuperando la Aldea Perdida», pues quizá es algo que tenemos que potenciar más. Pero Laviana tiene otros atractivos, como es el comercio y la hostelería como decía antes. Yo creo que hoy la red de comercio y hostelería que tenemos es un puntal. En los presupuestos de este año hemos incluido partidas para potenciar el Descenso Folklórico del Nalón, con 15.000 euros; y otros 10.000 euros para colaborar con la Asociación de Comerciantes y Hosteleros. Estoy convencido de que la riqueza presente y futura de Laviana va ligada a aprovechar los recursos que tenemos naturales, industriales, sociales, ligados al comercio y a una hostelería pujantes y seamos el gran foco de atracción desde ese punto de vista.

-Existe la percepción de que cuando los gobiernos de las administraciones local y regional son del mismo color hay más sinergias ¿lo ve así o también tiene cuentas pendientes con el Principado?

-El hecho de que seamos de la misma opción política facilita la comunicación en el sentido de sentarse a hablar. Evidentemente defendemos cuestiones diferentes y a territorios diferentes. El Gobierno de Asturias tiene que defender la realidad total de la región, y a mí me toca defender exclusivamente los intereses de Laviana, con lo cual en ocasiones claro que hay diferencias y, sobre todo, a la hora de priorizar proyectos, lo cual no significa que seamos incapaces de negociar y sacar cosas, como el arreglo de la red de carreteras. Yo, en este sentido, sabiendo la posición de cada uno, intento ser siempre un negociador duro a favor de los intereses de Laviana desde el respeto institucional. Pero es un trabajo ingente, porque no hay recursos en ninguna administración.

-Y después de estos 13 años en el ámbito de la política municipal ¿no le apetece ya cambiar de tercio? Sus pinitos hizo ya en el Congreso como diputado a finales del pasado 2015.

-Ahora no toca, evidentemente, porque llevamos un año de la actual. Pero siempre digo que la política tienen que ser etapas y que es buenísimo que en política comencemos todos por lo municipal. Yo hago lo que me gusta, esto es mi vocación pura y dura, yo no llegué circunstancialmente, porque creo y reivindico la política que se hace desde las instituciones como transformación de la vida, y las cosas se cambian haciendo política, el mundo no se cambia mirando el tiempo pasar, se cambia tomando decisiones, buscando acuerdos, pactando y negociando. Dicho esto, doy gracias a los ciudadanos, porque en una situación tan crítica, que por dos veces me eligieran alcalde de Laviana con 8 concejales de 17, para mí es un honor y siempre voy a agradecérselo al pueblo de Laviana. Pero si el partido considera el día de mañana que mi etapa municipal debe finalizar y quieren aprovechar mi experiencia para otras responsabilidades, bien en el partido o en las instituciones, yo a disposición del partido estaré, pero ahora me toca estar aquí que es el compromiso que adquirí. Y lo hago con un equipo que amplifica mis virtudes y corrigen mis defectos. Tengo la inmensa suerte de tener un equipo consolidado que está trabajando para dejar huella, no para estar aquí sentado sin más, si no mojándonos y equivocándonos, porque tomamos decisiones. En política hay que configurar equipos porque uno por sí mismo no vale de nada, y el que así lo crea se equivoca.

-Aprovechando que es miembro del Comité Federal del PSOE ¿de verdad se van a mantener en el «no» a la investidura de Mariano Rajoy?

-Por lo que sé, aunque en el último Comité no estuve porque tenía una actividad programada como alcalde, se ha mantenido la posición que votamos en diciembre, la resolución de que ni por activa ni por pasiva Mariano Rajoy sea elegido presidente del Gobierno. Por tanto, no preveo que en la votación de investidura si la hay en los próximos días haya otra cosa que sea un «no». Además, creo recordar que en esa declaración del 28 de diciembre hacia referencia a cualquier candidato del PP. Estas elecciones fueron muy interesantes, aunque hay que sacar lecciones críticas, y lo digo como miembro del Comité Federal y como secretario de la Agrupación de Laviana. El PP ha ganado las elecciones y a él le toca tejer todas las alianzas posibles. El PSOE quedó en segundo lugar, lo que demuestra que los españoles han decidido que la alternativa al PP es el PSOE. Ahora al PP le toca con sus 137 diputados tejer aliados, como ya lo ha hecho, y no vale decir que no le dan los números. Con la elección del presidente del Congreso y de los miembros de la mesa queda claro que hay una mayoría de centro derecha y que pueden llegar a los 180 diputados, por tanto que negocien y que Mariano Rajoy forme gobierno.

-Se dice que en el PP están convencidos de la presión logrará doblegar a Pedro Sánchez?

-El PSOE a quien tiene que dar respuesta es a sus militantes y a sus votantes, y defender los intereses de quienes nos han votado, y no preveo ninguna otra presión más allá. Somos un partido abierto y tenemos una deuda que es la de ampliar nuestra base social y no conformarnos con ser segundos para ir a ganar a las elecciones, tenemos que tener ese reto y esa ambición. Pero el PP no puede optar por el camino fácil que es irse a Sansenxo y que me elijan presidente por aclamación. Antes el PP igual podía decir que no le daban los números, pero ahora han demostrado que pueden llegar a acuerdos, porque lo han hecho para repartirse los puestos de la mesa ¿por qué no van a ponerse de acuerdo para investir a Mariano Rajoy presidente? Si el centro derecho tiene esa amplia mayoría, que negocien, a nosotros que nos dejen construir la alternativa que somos.

-A Adrián Barbón se le considera hombre de partido pero ¿cree que perdieron una oportunidad de oro cuando hubo opción de que Sánchez fuera presidente?

-Yo tengo claro que ahora ya no se puede. Pedro Sánchez la vez anterior sumó números con PSOE, Podemos y Ciudadanos y daba para un proyecto de regeneración y de cambios moderado y sensato, como pasa en los países del norte de Europa, que los gobiernos se forman con partidos desde el centro liberal hasta los de más de izquierda, y se configura pactando los elementos comunes, no las diferencias. Si alguien hubiera querido evitar a Mariano Rajoy, esa era la opción. Pedro Sánchez lo intentó pero hay un enfrentamiento abismal entre Ciudadanos y Podemos, aparte de que Podemos es un partido táctico que no sabe gestionar resultados, es una maquinaria electoral potente, no tanto como se creen, pero lo es, pero luego es un auténtico desastre en la gestión de los resultados y no sabe hacer política. Son incapaces de trasladar a hechos sus críticas, son incapaces de pactar porque están en una supuesta pureza por encima del bien y del mal, que es falsa, en una moral política que presumen que está por encima de los demás y es falsa, pero no trasladan en hechos nada. Podemos en aquella ocasión jugó a la táctica y no quiso conformar un gobierno porque pensaba que perdían la oportunidad de que en unas siguientes elecciones si pactaban con IU superarían al PSOE, y les salió mal. Y ahora están desnortados a nivel federal, y siguen analizando qué pudo pasar. Entonces los números daban en diciembre, pero se vetaron mutuamente y fuimos incapaces desde el PSOE de ponerles de acuerdo, por mucho que lo intentamos, y no por Pedro Sánchez. Si hubiera querido ser presidente lo era, pero ¿pactando con quien? Ya no con los nacionalistas, si no con los independentistas, y no quiso ser presidente de cualquier forma, quería una alianza por el cambio, y no fue posible. Por tanto, esa puerta está cerrada, porque en las elecciones los electores reforzaron al PP. Ahora lo que toca es focalizar todo en Mariano Rajoy, tiene que abandonar sus vacaciones permanente y ponerse las pilas para negociar. Mira como para recuperar la presidencia del Congreso, para eso negociaron con Ciudadanos y la derecha nacionalistas, pues ahora lo mismo, que pacte con ellos.

-En ocasiones ha comentado que su pasión por la política viene de ver por televisión debates de la nación cuando era niño y adolescente pero ¿el Congreso de los Diputados está más entretenido ahora, no?

-En los meses en los que me tocó, me llamó la atención que se vive de otra manera diferente. Cuando la gente ve el Congreso y lo ve vacío ya piensan que no trabajan, pero trabajan de otra manera. En los meses en los que fui diputado fue un no parar.. Me llamaba la atención que las sesiones de control eran de un enfrentamiento y de un debate y animación política sin límites. La política es verdad que llama la atención al entrar nuevos grupos y fraccionarse las representaciones, pasamos de un bipartidismo dominante en las elecciones de 2011, ahora estamos en un multipartidismo dominante e importante. Yo creo que la política hoy se ve con esa novedad, pero falta capacidad de pacto, y la política es acuerdo en el día en el día, no para investir solamente. En Podemos no pactan, no acuerdan y se enrocan en tactismos, confunden las política con un postureo permanente, y ese es el gran error, porque cuando tengan que rendir de verdad cuentas a los ciudadanos ¿qué hiciste? De lo que llevabas en tu programa, ¿qué conseguiste? Hay que darse cuenta de que la situación cambió y hay que llegar a pactos, y eso va a revitalizar el Congreso porque va a haber que acordar un montón de cosas.

-¿Se atreve a hacer quiniela para la próxima sesión de investidura?

-No. Yo, si tengo un palpito, generalmente se cumple, pero no lo tengo, no sé que va a pasar. Ahora lo que tengo claro es que el responsable de que haya o no haya gobierno es el PP, tiene que darse cuenta que no tiene mayoría absoluta y que los 137 no son suficientes con nuestro sistema parlamentario. Tiene un dato positivo en la mesa del Congreso, que me ha permitido ver que hay una mayoría de centro derecha y no vale decir que la mayoría es de izquierda. Y si la hay y fueron capaces de pactar puestos, deberían ser capaces de promover la investidura de Rajoy. Lo primero, espero que sea valiente, que leí que si no tenía los votos no se presentaba, y eso me parece una irresponsabilidad sin límites. Rajoy no puede jugar permanentemente a la política de la avestruz, y así no me quemo. Pablo García cuando yo empezaba en política decía que gobernar quema, pero que es la única manera que uno tiene de gobernar. Uno que se pase cuatro años gobernando sin sufrir desgaste y heridas de guerra, es que fue mal gobernante, porque ser gobernante es decidir y cuando uno llega tiene que quemarse por un bien mayor. Necesitamos más estrategia y menos táctica y mientras no seamos capaces de abordarlo, mal vamos. El que no tenga la coraza para saber que no siempre sus decisiones van a ser aplaudidas, que se dedique a otra cosa.

-Hábleme de la posibilidad de unas terceras elecciones

-Espero que no las haya, desde luego, me parecería irresponsable por parte del PP, porque si tiene los números, si ha sido capaz de acordar con ellos la mesa y no es capaz de acordar la investidura es que ha perdido el norte. A día de hoy ¿qué sabemos de reuniones y de proyectos políticos? Tienen que darse cuenta que han perdido la mayoría absoluta y que están atrofiados, pero tienen que aprender a negociar y es su responsabilidad. Una cosa que no había visto en la historia de este país es que quien recibe el encargo del Jefe del Estado renuncie sin explorar ni hablar con nadie. Entonces Pedro Sánchez tuvo un gesto de responsabilidad tremendo, sabía que lo tenía muy complicado, que tenía perdida la votación de investidura y podía haber declinado el encargo del Jefe del Estado pero ¿por qué se presentó? Porque si no se hubiera presentado no se hubieran iniciado los plazos que la Constitución fija para la convocatoria de nuevas elecciones. Es decir, no hubiera habido segundas elecciones y podíamos estar años con un Gobierno en funciones como pasó en Bélgica. Pero Pedro decidió dar un paso valiente, sabiendo que perdía, para que el reloj de la democracia se volviera a poner en marcha y los ciudadanos recuperásemos la soberanía, y por eso fue tan importante ese gesto de Pedro Sánchez, sabiendo que se iba a quemar, pero pensó más en el interés del país que en el interés propio del partido. Y si hubiera querido ser presidente lo hubiera sido porque Podemos garantizaba los números con los partidos que quieren romper el país.

-Volviendo a nuestro territorio minero. Le ha tocado una época convulsa para presidir la Asociación de Comarcas Mineras (ACOM), eso sí con el apoyo de todos los alcaldes.

-Me toca una etapa difícil, con un equipo amplio y cerrando filas siempre con Acom y tendiendo puentes con los sindicatos y con Carbounión. Tenemos un diálogo permanente, es una etapa difícil pero Acom pretende luchar por los intereses, no sólo de las comarcas mineras, si no de los intereses estratégicos de este país. Si defendemos una reserva estratégica de carbón nacional es porque entendemos que a nivel internacional estamos en un momento de inestabilidad y no podemos depender energéticamente del exterior, que necesitamos tener una reserva estratégica que nos permita una garantía de suministro y si consumimos mucho carbón de importación, el hecho de que haya una parte de carbón nacional permite regular los precios y que estos no se disparen. Estamos pensando, no sólo en los intereses de las comarcas mineras y de sus habitantes, si no en los intereses de este país. No obstante, estoy muy ilusionado pese a las dificultades y tengo muchas ganas de trabajar.

-Fondos mineros paralizados, insatisfacción con las ayudas a la producción, plan de cierre de minas, incertidumbre para la reserva estratégica, problemas en las empresas mineras privadas? ¿está cada vez más cerca el fin de la minería?

-Estoy convencido de que hay gente que apuesta por el fin de la minería y no entendí como hubo partidos que no firmaron el acuerdo en apoyo al carbón y a las comarcas mineras. Acom tenía que estar allí para unir esfuerzos por las comarcas mineras y por una cuestión estratégica para el país. Y todos esos problemas que mencionas son reales y este Gobierno ha sido incapaz de gestionar nada. El principal problema es que tenemos un Gobierno de España totalmente insensible con los problemas del carbón, que da el sector por amortizado. Por eso, lo primero se necesita un Gobierno de España fuerte y con una sensibilidad distinta con el carbón, que cuando vaya a Europa no vaya a hablar sin más del cierre, sino a intentar negociar ayudas más allá del 2018 y no se tengan que devolver las ayudas que se dieron. No sacan los dientes donde los tienen que sacar. En Acom no sabemos en qué ciclo estamos, estamos en un momento crítico para el carbón, pero vamos a estar de parte de las cuencas y de parte de los mineros.

-La firma del acuerdo en defensa del carbón, desde luego, fue polémica?

-Los alcaldes firmaron con mi firma, firmé en nombre del conjunto de la organización. Y los que no firmaron no me valen, y ahora ya no estamos en campaña. Me pareció muy triste la actitud de los partidos que no firmaron y tendrán que ser ellos los que expliquen por qué no firmaron a los mineros, a las comarcas mineras y a los representantes del sector. Y no me valen argumentos de que firmó fulanito o que piden otras cosas? Pide lo que quieras, pero en esto había que cerrar filas en la defensa del sector, y demostrar que se estaba comprometido con las comarcas mineras. Ni PP ni Podemos fueron, e IU fue pero hicieron aquello de no firmar. Se han retratado ante la sociedad y con todas las crisis que hay en las empresas mineras, ahora vuelven a aparecer esos partidos. ¿Hablan de nacionalizar las minas? Eso es irreal, irrealizable en el momento presente, que no engañen a la gente. Que firmen lo que sí es realizables y que se dejen de engañar. Firma y hablamos, firma y hablamos, y mientras no firmes ya no creo en ti. Lo digo muy claro, desde el punto de vista como persona que soy de la cuenca minera, la firma marca un antes y un después en la credibilidad de muchos, y los que no han firmado, deberían de firmar, deberían dar marcha atrás en sus posiciones y reconocer su error.

-Le noto muy enfadado con esto.

-Es un tema que me cabrea. Estoy harto de los tácticos y de los políticamente correctos que nunca dicen lo que piensan o dicen lo que quieres oír. Y los tácticos son los que van cambiando según la situación, son los políticos girasol. Tienen que darse cuenta de que el carbón nacional es una garantía de suministro si hay colapso de las fuentes de importación que tenemos y para que el carbón de importación no dispare su precio. Soy defensor del medioambiente y de las energías renovables, pero nunca van a producir toda la que se necesita, siempre va a ser necesaria una complementaria. Y no estamos hablando de reabrir las minas, y que haya 25.000 mineros, sabemos que eso no es posible, si no de mantener lo que tenemos como reserva estratégica, como un sector competitivo, como un respeto y apego a la tierra y una garantía de suministro energético, porque es lo que tenemos y por qué están empeñados en acabar con ello. Sobra táctica y falta estrategia, y a los partidos que por táctica no firmaron les pido que tengan una visión estratégica y firmen, porque ese documento era para un cierre de filas por el futuro del carbón.

-¿Cuál es su respuesta para quienes dicen que el carbón es pasado y que hay que dejarlo a un lado y buscar nuevos horizontes?

-Por mucho que avances en los nuevos horizontes, siempre vas a tener necesidad de una fuente complementaria de energía. El carbón no es pasado porque a nivel mundial se está incrementando. En la UE no consumen carbón nacional, pero lo consumen de importación, así que no nos engañen diciendo que no tiene futuro porque necesitamos una fuente que garantice el suministro.

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