«En La Rebollada aprendí lo más importante: a querer y a dejarme querer»

El padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, ha sido nombrado Hijo Predilecto de Mieres en un emotivo homenaje que le han rendido los vecinos de su pueblo natal


Mieres

Un halo de emoción envolvía en la mañana el pueblo de La Rebollada (Mieres). Hoy, 15 de octubre, los habitantes de esta localidad han rendido homenaje a, quizá, su vecino más querido, «a una persona íntegra, solidaria y trabajadora» que ha llevado el nombre de su pueblo por todo el mundo. Porque si de algo está orgulloso el padre Ángel, fundador y presidente de Mensajeros de la Paz, es de ser natural de La Rebollada, donde asegura «aprendí lo más importante: a querer y dejarme querer». Así el reconocimiento que organizó la asociación de Vecinos La Fuentina, puesto que el homenajeado se mostró afectuoso y amable con todas y cada unas de las personas que se acercaron a saludarle desde que llegara a la localidad, gente que le hizo conmoverse en más de una ocasión. Con la visita al religioso se le agolpaban «tantos recuerdos, desde los de la infancia», que parecía imposible mantenerse serenos. Además, también era un día especial porque de manos del alcalde de Mieres, Anibal Vázquez, era nombrado hijo predilecto del concejo.

Casi una hora antes de que comenzaran los actos, empezó a congregarse gente del propio pueblo, de Mieres, de otras localidades de Asturias e, incluso, de fuera de la región que no querían perderse ni un solo detalle de tan preparado evento y, a ser posible, saludar al homenajeado antes de que comenzara la misa que el propio padre Ángel se ha encargado de oficiar, acompañado de varios sacerdotes. Antes de entrar a la pequeña capilla de La Rebollada, se mostraba cercano y atendía a los medios de comunicación, a los que expresaba que «a los asturianos cualquier caricia o beso nos emociona». No obstante, el presidente de Mensajeros de la Paz quiso «compartir el homenaje» y tuvo un emocionado recuerdo «para mis padres, para los hombres y mujeres que dieron la vida e hicieron que este pueblo se conociera», y es que, para el padre Ángel, «La Rebollada es un pilar para Asturias».

«Me vienen tantos recuerdos, desde los de mi infancia, mi primera comunión en esta iglesia, mi primera misa, las bodas de plata, las bodas de oro?», ha señalado.Ha explicado que con el nombramiento como hijo predilecto de Mieres «la satisfacción es ser hijo de un pueblo, porque hijos predilectos lo somos todos, primero de nuestra madre cuando nacemos y después de un pueblo». El pueblo lo ha sorprendido por la cantidad de gente que ha acudido a su homenaje. Además de sus vecinos también han estado presentes representantes de todos los grupos políticos en la Junta General del Principado, la consejera de Servicios y Derechos Sociales, Pilar Varela; la gerente del ERA, Graciela Blanco; representantes del Ayuntamiento de Mieres o el alcalde de Langreo, Jesús Sánchez.

Ver la pequeña iglesia de La Rebollada llena de gente y la presencia de algunos de sus seres más queridos en primera fila, como fue el caso Josefina García, la hermana del padre Ángel; o Josue, el niño que tiene en acogida, le ha supuesto un momento especial. El religioso que dedicó las primeras palabras de su homilía a sus padres por el gran cariño que le profesaron cuando era niño. Después a su hermana: «Fifi, déjame echar una lagrimina hoy», para a continuación agradecer el homenaje a sus convecinos: «gracias por quererme tanto, gracias vecinos de La Rebollada».

El padre Ángel ha recordado que «aquí aprendí a repartir el pan y el medio litro de leche del racionamiento» y, por tanto, «aquí aprendí lo más importante: querer y dejarme querer». Ha añadido que hubiera agradecido lo mismo «que se hubiera plantado un árbol» en el lugar en el que se ha colocado el monolito que le rinde homenaje en la pequeña plaza que hay frente a la iglesia de La Rebollada, escultura obra de Jose Luis Luelmo a la que ha puesto por título Miradas, porque la del Padre Ángel «es un alma que habla con los ojos», ha dicho el mismo durante la presentación que hizo del monolito, que recoge en su parte alta una paloma de la paz junto con una imagen en relieve del religioso. 

Nombramiento de Hijo Predilecto de Mieres

 Tras el descubrimiento del monolito y un sinfín de fotografías de todo asistente que quiso retratarse con el padre Ángel, llegó el momento del acto oficial del Ayuntamiento de Mieres. Ha sido nombrabado hijo predilecto del concejo, una designación que promovieron los propios vecinos de La Rebollada y que contó con el apoyo unánime de toda la corporación municipal que aprobó el nombramiento en pleno a principios del verano. El alcalde, Anibal Vázquez, ha sido el encargado de hacerle entrega de la placa. Durante su intervención se ha referido al fundador de Mensajeros de la Paz como «un saco de bondad, de solidaridad y de amor que transpira serenidad», al que profesa «admiración y reconocimiento» por ser «un hombre tan asequible y tan humilde».

La consejera de Derechos y Servicios Sociales, Pilar Varela, también ha tenido en su discurso palabras de reconocimiento hacia el padre Ángel, a quien en primer lugar trasladaba «un abrazo de Javier Fernández», el presidente del Principado, que no pudo estar presente. Varela ha aludido al religioso como «un referente en Asturias, en Mieres y en el mundo» que, ha recordado, «tiene todos lo premios y todos los reconocimientos», por lo que ha considerado muy merecido «el homenaje que viene del lugar donde naciste». La responsable regional ha puesto de relieve la labor del padre Ángel ante crisis «como la del Mediterráneo» y su contribución para tratar «de romper fronteras». Por ello, ha dicho que el homenajeado «es un referente, un faro y en él nos fijamos». 

En el acto estuvieron presentes también los alcaldes de Morata de Tajuña y de Fuentidueña del Tajo, cuyos ayuntamientos han sido los promotores de la propuesta para que el padre Ángel sea Premio Nobel de la Paz. De forma simbólica, le entregaron el escrito con el que realizaron tal solicitud y una placa indicativa de las 104.000 firmas que han recopilado.

Antes de concluir y dejar paso a la actuación del Coro Minero de Turón, que ha protagonizado varias actuaciones, junto con la Banda de Gaitas de Mieres, el sacerdotes ha dedicado unas últimas palabras a las más de 500 personas que se congregaron en la carpa que se colocó en La Rebollada. Ha resumido sus sentimientos con un expresivo «¡¡¡Gracias!!!» y ha recodado, a modo de anécdota, que cuando era niño «nos decían que la fuentina de aquí del pueblo tenía un agua especial». 

Inquietud por la situación política

 El padre Ángel ha hecho referencia en diferente momentos a la situación política que atraviesa el país, cuando se cumplen 300 días de Gobierno en funciones. De hecho, ha comentado que «desde el Vaticano me han trasladado preocupación porque no haya Gobierno» en España. Así ha aprovechado sus intervenciones para «desde aquí pedir que se forme un Gobierno, que Javier Fernández (presidente del Principado y de la gestora del PSOE) sea capaz de que todos formen un equipo para que todos podamos vivir mejor». El fundador de Mensajeros de la Paz ha recodado que Fernández es un convecino de Mieres, pueblo del que ha dicho que «para España entera es un ejemplo de solidaridad» y «pueblo que no tira la toalla».

De igual modo, aunque el religioso ha manifestado «no ser un fanático de la política», si ha trasladado su preocupación «porque haya democracia», y ha matizado que tampoco hay «porqué tener miedo a unas terceras elecciones».

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