Hunosa, conquistada por las mujeres mineras

Carmen Liedo REDACCIÓN

CUENCAS

Blanca Colorado
Blanca Colorado

Las mujeres representan alrededor del 12% de la plantilla actual. En 1992 una sentencia del Tribunal Constitucional les abrió las puertas. Concepción Rodríguez y Blanca Colorado hablan de su experiencia

08 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Durante 25 de los 50 años que ahora cumple Hunosa se pensó que la mina no era para las mujeres, que éstas no tenían cabida ni puesto en una empresa como esa, dedicada a arrancar carbón a las entrañas de la tierra, más allá de las enfermeras que pudiera haber para procurar los primeros auxilios a los mineros que se mancaban. En 1992 el Tribunal Constitucional quitó la razón a quienes pensaban así y a partir de entonces se abrió un nuevo capítulo en la historia del gigante estatal carbonífero, un capítulo en el que alrededor de 180 mujeres han sido protagonista al demostrar que sí eran y sí son capaces de trabajar dentro o fuera de un pozo al igual que los hombres, porque como dice Blanca Colorado, en la mina también se puede aplicar el «más vale maña que fuerza» y en la actualidad las mujeres representan alrededor del 12% de la plantilla de la empresa estatal minera, que se cifra en unos 1.200 personas.

Que Blanca Colorado pudiera entrar en 2001 a trabajar en el interior del pozo Sotón como auxiliar de minera para paliar carbón fue, fundamentalmente, por la lucha «larga y dura» que Concepción Rodríguez mantuvo con Hulleras del Norte S. A. entre 1985 y 1992, año en el que el Tribunal Constitucional reconoció el derecho de las mujeres a entrar en la mina tras una demanda presentada por esta última. Hoy, cuando además coincide que se celebra el Día Internacional de la Mujer, Concepción y Blanca son ejemplos de mujeres que rompieron hitos en esa empresa estatal minera que mañana cumple medio siglo, la primera por pelar por sus derechos contra Hunosa y la segunda por haber sido pionera en ocupar un cargo directivo en la rama en un sindicato minero.

Blanca Colorado, en la actualidad secretaria de Organización de CC OO de Industria, reconoce la lucha de Concepción Rodríguez y de aquellas primera mujeres que en 1996 «abrieron la puerta» de los pozos a las mujeres para que después un centenar más tuvieran la misma oportunidad que los hombres de tener un trabajo estable. «La mina es dura, pero te permite desarrollar la vida personal», comenta Blanca que con 27 años y después de haber trabajado en el sector servicios entra en Hunosa en la categoría de auxiliar minera, donde encontró una «estabilidad laboral y derechos» que en otros trabajos no había tenido. Eso no le hace olvidar que los primeros días en los que tuvo que bajar a la octava planta del pozo Sotón fueron «duros» y más cuando su entrada en la empresa minera había sido por preferencia absoluta al haber perdido a su padre en 1991 en el pozo Pumarabule. «Entras y te encuentras el negro absoluto y el miedo a lo desconocido, por lo que tienes que activar los cinco sentidos», cuenta Blanca Colorado mientras parece que revive aquella «inseguridad» de sus primeras jornadas en la mina.