«La gente ya no quiere sindicalistas de despacho, quiere sindicalistas que estén a su lado en el conflicto»

Esther Barbón, primera secretaria de CC OO del Nalón, advierte que en una negociación puede «dar tanta guerra o más que un hombre». Asegura que la Unión Comarcal defenderá la minería del carbón hasta el punto de «salir a la calle y volver a las barricadas de antaño» si hiciera falta

Esther Barbón, secretaria general de CCOO Nalón
Esther Barbón, secretaria general de CCOO Nalón

La Felguera

Esther Barbón (Villoria, 1971) era elegida el pasado 7 de marzo secretaria general de la Unión Comarcal de CC OO del Nalón convirtiéndose en la primera mujer en tomar las riendas sindicales en unas cuencas en las que los cabezas visibles de las acciones sindicales siempre fueron hombres. Asume el cargo con «fuerza», dejando claro que sabe imponer su criterio y que ante una negociación puede dar «tanta guerra o más que un hombre». En su afán está trabajar los cuatro años por sacar adelante los retos que el sindicato entiende que tiene la comarca, entre ellos, evitar el cierre de la minería del carbón, a lo cual ya anuncia que pondrán resistencia saliendo a la calle si las negociaciones fracasan. Desde luego, lo que pide a la ejecutiva que la vaya a acompañar en este mandato es continuar con la línea marcada por su antecesor en el cargo, José Manuel Zapico, de estar pegados «al tajo» apoyando a diez, cien o sólo un trabajador porque afirma que «la gente ya no quiere sindicalistas de despacho, la gente quiere sindicalistas que estén a su lado en el conflicto». En lo que respecta al congreso que CCOO de Asturias celebrará en mayo, comenta que es un proceso en el que todavía pueden cambiar mucho las cosas. No obstante, tiene claro que apoya el proyecto de cambio lanzado por el exsecretario de la Unión del Nalón para el sindicato a nivel regional ya que considera que éste debe «adaptarse» y que la forma de trabajo llevada a cabo en el Nalón en los últimos años «está dando sus réditos».

-Podía parecer arriesgada una candidatura para la Unión Comarcal encabezada por una mujer, pero ha sido elegida con el 93% de los votos ¿le da más fuerza haber obtenido tan amplio respaldo?

-Sí, porque aunque sabíamos por las asambleas de base que los resultados iban a ser buenos, el 93% que se logró en el congreso me sorprendió gratamente y, por supuesto, me da más fuerza para los próximos cuatro años.

-¿Cómo vivió las semanas previas al congreso? ¿dudó en algún momento del paso dado?

-No. Lo cierto es que yo nunca tuve aspiraciones para liderarlo, pero ahora ya llevo tiempo y yo creo que estoy poniendo mi granito de arena para cambiar la sociedad y para que ésta sea más justa, más igualitaria y más solidaria. Entonces, cuando empecé en el sindicato llevando la secretaría de Mujer tuve claro que mi vida iba a estar ligada de una manera u otra a la actividad sindical. Lo mío no ha sido una vocación que ya trajera, pero cuando llegué aquí a trabajar en Forem, a ver cómo funcionaba el sindicato y a ver el trabajo que se realizaba aquí, empezaron mis inquietudes, y en el momento en que entré en la primera ejecutiva supe que iba a estar ligada al sindicalismo. El liderar no fue algo que me planteara en un primer momento, pero estos últimos cuatro años, en los que José Manuel Zapico ya tenía claro que iba a estar ocho y no iba a estar más, fue cuando se empezó a valorar en lo interno quien podía sucederle. Yo creo que fue el propio Zapico el primero que me dijo que creía que debería ser yo y de mano sí me sorprendí, pero pensándolo me dije ¿y por qué no después de los años que llevo? Conozco el sindicato, conozco a la gente, conozco la forma de trabajo… Después son necesarios los números, las asambleas, ver que la gente te apoya, pero según fueron pasando las semanas anteriores al congreso realmente vi que los compañeros y las asambleas de base me apoyaban, y no sólo a mí, sino a la estructura. Por tanto, cada día estoy más animada y con más fuerza.

-Esther Barbón no llega de repente a la unión comarca, lleva años en la dirección de CCOO del Nalón, en el último mandato como número tres ¿qué enseñanza se ha llevado hasta ahora de la labor sindical?

-Sobre todo la solidaridad de que haya personas desinteresadas que por militancia están en el día a día trabajando, solidarizándose y ayudando a los demás. Que puedas mandar un mensaje como hicimos hace unas semanas para ir a apoyar a una persona despedida en Laviana y se planten allí decenas de personas por solidaridad, que son todos trabajadores y saben que algún día pueden necesitar ese apoyo. Por tanto, para mí la mayor lección de vida es esa, el desinterés y la militancia de la gente para apoyar y, sobre todo, el ser conscientes de que ahí tenemos la fuerza. Si entre nosotros no nos apoyamos y no nos solidarizamos mal vamos a ir frente a cualquier patronal  o frente a quien sea.

-Los próximos cuatro años le acompañará una ejecutiva que por primera vez en la estructura del sindicato será paritaria ¿qué le pide?

- Yo estoy orgullosísima de la ejecutiva porque si algo quiero destacar es que no nos costó trabajo hacerla paritaria. En otras organizaciones resulta casi imposible hacer una lista paritaria, sin embargo, aquí fue fácil, yo creo que fruto del trabajo de los últimos ocho años. El sindicalismo que practicamos aquí al lado de Zapico, que siempre nos decía que había que estar pegado al tajo, pegados a los trabajadores, pegados al conflicto y a las problemáticas sociales, hizo que CCOO tuviera una estructura muy conocida en la comarca y que muchos trabajadores nos vieran como referentes y que se acercaran al sindicato. De hecho, de todos los conflictos que hubo a lo largo de estos ocho años, siempre se quedó alguien en el sindicato a echar una mano. Y de ahí surgió esta ejecutiva, de ahí y de enseñar en los cursos de formación la historia del sindicato, cuáles son sus valores, la ideología que queremos transmitir a la sociedad… ¿Y lo que les pido? Pues seguir en la misma línea, estar en cada uno de los conflictos sin importar si afecta a decenas, a cientos de trabajadores o a una sola persona. Soy consciente de que todos son militantes, pero que todos trabajan y que tienen una disponibilidad horaria limitada porque aunque sean delegados, las horas sindicales son las que son. Y después casi todos tienen responsabilidades familiares, por tanto, sé que cada uno va a aportar en la medida de sus posibilidades, porque para mí lo importante es que vienen con ganas de hacer cosas y de participar.

-El día del congreso anunciaba que serían continuistas con la labor de la anterior ejecutiva pero ¿qué objetivos se planteas para que el sindicato no se estanque a nivel comarcal?

-La verdad es que para el corto plazo ya tenemos una serie de retos, aunque alguno pueda resultar repetitivo como la puesta en marcha del Centro Stephen Hawking. Sin embargo, no nos vamos a cansar de repetirlo porque ahora nos han hecho llegar que sí que es inminente el fin de obra y tenemos que seguir ahí reclamando el equipamiento y la apertura, porque aún queda mucho por hacer y pensamos que si no hubiera habido las movilizaciones que hubo para que esto llegara a su fin, estaríamos hablando que ni siquiera tendríamos fecha de fin de obra. Por tanto, de eso no nos vamos a olvidar y vamos a seguir reivindicándolo. También vamos a pelear por ese reto de lograr un Centro de Discapacitados Intelectuales, y ya estamos en contacto con los ayuntamientos de la comarca, aunque el de Langreo quizá sea el que  tenga más disponibilidad de suelo. Con éste proyecto aún estamos empezando y sabemos que nos queda camino, pero estos dos equipamientos vendrían a cubrir una demanda importante y traerían aparejado un número considerable de empleos asociados directa e indirectamente. A corto plazo pelearemos también por el uso lúdico de los pantanos e iremos a apoyar a IU a la Junta General del Principado cuando defiendan esta propuesta, porque el aprovechamiento de los embalses de Tanes y Rioseco ya es algo que llevábamos en el documento de hace cuatro años. Entendemos que es un tema primordial para la zona alta si de verdad queremos que el turismo despegue y ser una referencia. Porque aunque tenemos una gran riqueza en el Parque Natural de Redes, es necesario poder ofrecer otro tipo de actividades a los visitantes que vengan de fuera de la comarca.

-No obstante, cada maestrillo tiene su librillo ¿hay algo que tenga claro que hay que cambiar en el ámbito de la unión comarcal?

-A tres días de haber salido elegida secretaria, sinceramente, no cambiaría nada. Yo empecé con Zapico y a pesar de que él es más joven, aprendí muchísimo de él. Tengo cuatro años por delante, pero a día de hoy no tengo intención de cambiar nada. Seguramente saldrán cosas, pero por el momento todo está bien así. Además, el congreso regional suele ser un referente para estructurar la ejecutiva, sobre todo, por comodidad a la hora de organizarnos, por lo tanto, en ese sentido esperaremos a ver qué pasa en ese e, incluso, en el confederal. Y en cuanto a la organización interna, a mí me gusta como está porque aunque tenemos una ejecutiva y un consejo, luego por la limitación de horas que hablábamos antes, pues todos vamos a una, incluso gente que viene y no tiene ningún tipo de cargo en el sindicato pero viene a preguntar si hay algo que hacer. Y con ese método es con el que queremos seguir.

-El secretario general de CCOO Asturias señalaba el día del congreso que era necesario intervenir ante las administraciones ¿tiene previsto una ronda de reuniones con los alcaldes de la comarca?

-Sí, hace cuatro años ya participé con Zapico en una ronda con los alcaldes, con los empresarios, con las secciones sindicales… No obstante, cuando se forme la ejecutiva lo volveremos a hacer para darnos a conocer y para trasladarles cuáles son nuestros retos a corto plazo. Si es cierto, como decía Pino, que hay que intervenir en las administraciones locales, porque salvo en el Ayuntamiento de Langreo, no conseguimos que se abriera en los demás la mesa de diálogo social. Tuvimos contactos con todos los ayuntamiento, incluso, habíamos hablado que si no éramos capaces de abrirla ayuntamiento por ayuntamiento, pues hacerlo a nivel de la mancomunidad. Pero no tuvimos respuesta positiva hasta hace unas semanas, que nos reunimos para ello con el Consistorio langreano. Así que habrá que seguir trabajando.

-¿Está en la agenda, aprovechando las reuniones que vaya a tener, replantear esa apuesta de CCOO del Nalón por el Ayuntamiento único?

-Por supuesto, no nos vamos a cansar de reivindicarlo aunque sea una demanda casi histórica. Tenemos en contra a casi todos los alcaldes y los gobiernos de los distintos ayuntamientos no lo ven, pero nosotros seguimos diciendo que nos parece algo imprescindible para esta cuenca nuestra. De ser ayuntamientos pequeños a ser un ayuntamiento de casi 80.000 habitantes, pues el peso que íbamos a tener en Asturias y fuera de la región, y los recursos que podrían llegar única y exclusivamente por ello iban a ser mucho mayores. Después están todas esas cuestiones que les preocupa a la gente de si va a tener que trasladarse a un sitio concreto cada vez que tenga que hacer una gestión. Nosotros decimos que cada municipio va a seguir teniendo su singularidad y su edificio administrativo, nosotros no decimos que eso desaparezca… A nivel político también supondría un importante ahorro ahora que se habla tanto de que si cobran tanto, de que si son muchos, etc. Pues a ese nivel también iba a suponer un ahorro para la comarca. Entonces, desde CC OO vemos muchas más ventajas que inconvenientes, sin embargo, somos conscientes de que a día de hoy el discurso no cala ni siquiera en la propia sociedad por ese temor a lo desconocido, porque no se trataría de que desaparezcan servicios.

-Es la primera mujer que dirige un sindicato en la comarca ¿cómo cree que serán esas reuniones que plantea con empresas e instituciones?

-Yo creo que por ser mujer me ven como más fácil. Cuando eres mujer y tienes una responsabilidad siempre parece que te tienes que dar más a valer, demostrar más. En lo interno no tengo nada que demostrar porque ya la gente me conoce y en lo externo sí que hay quien ve esa barrera y cree que no voy a ser tan dura en las negociaciones y que me van a convencer más fácil. Pero yo también se imponer mi criterio y puedo dar tanta guerra o más que cualquier hombre.

-Si no cambian las cosas, a finales del próximo año las cuencas asistirán al cierre de los tres pozos de Hunosa que quedan ¿qué cabe hacer al respecto de aquí a esa fecha?

-Lo primero es que se cumpla el plan del carbón 2013-2018, pero tengo claro que CC OO va a poner resistencia a que en 2018 sea el fin de la minería del carbón. Insistimos en que el carbón es la única reserva estratégica que tenemos en el estado español y no podemos prescindir de ella para depender de terceros países para tener una energía en el día a día. Además de eso, está lo que supone para el empleo en las cuencas. ¿Qué va a pasar? Pues que tendremos que volver a salir a la calle y tendremos que volver quizá a las barricadas de antaño. Por supuesto, trataremos de negociar en las instituciones y a convencer a todos los partidos políticos, sin excepción, para que defiendan esto que es nuestro, pero estoy casi segura de que tendremos que volver a salir a la calle. Porque tengo claro que la gente de CCOO resistencia va a poner. Puedo asegurar que no nos vamos a quedar parados viendo como se cierran los pozos.

-Volviendo al ámbito sindical. En mayo CCOO de Asturias vivirá su congreso regional al que ya se ha postulado un candidato y también suena el nombre del exsecretario de esta unión comarcal ¿qué espera de ese proceso que se vaticina reñido?

-Yo estoy dentro del proyecto de cambio que José Manuel Zapico lleva un tiempo anunciando. Entendemos que el sindicato debe adaptarse a las nuevas realidades y eso pasa por cambiar muchas de las formas de trabajo de los últimos años porque nos obliga la sociedad a ello y por la campaña de desprestigio a la que estamos sometidos en los últimos años. El sindicato regional debe adaptarse y creemos que la forma de trabajo llevada a cabo aquí en los últimos años y que pensamos que está dando sus réditos sería la forma de trabajo que queremos llevar a CCOO de Asturias. Implica cambios en lo interno y en lo externo por la realidad con la que nos encontramos todos los días. La gente ya no quiere sindicalistas de despacho, la gente quiere sindicalistas que estén a su lado en el conflicto y en el día a día. El proyecto de cambio, en mi opinión, cada día suma más dentro del sindicato y creemos que de cara al próximo congreso de mayo nuestras opciones puedan ser mayoritarias. Por otro lado, también creo que se pudiera llegar con una candidatura única, pero sinceramente pienso que nuestro proyecto de cambio va sumando.

-Habla de una campaña de descrédito hacia los sindicatos. ¿A qué achaca que ahora la sociedad os mire de reojo?

-A la patronal era el último bastión que le quedaba por echar abajo. Los sindicatos, por mucho que le pese a mucha gente, seguimos teniendo mucho peso en la sociedad. CC OO concretamente, a nivel estatal  tiene casi un millón de afiliados, siendo el primer sindicato de este país. Y es verdad que los sindicatos estamos siendo la única resistencia que están encontrando las grandes empresas, los bancos e incluso el gobierno del PP, entonces yo creo que la campaña de desprestigio vino por ahí, porque somos lo que hay que derrotar porque tenemos peso e influencia y saben que podemos movilizar a muchísima gente.

-Volviendo al congreso regional, está claro que si finalmente José Manuel Zapico confirma su candidatura a suceder a Antonio Pino contará con el apoyo de esta unión comarcal pero ¿cuenta ese proyecto con otros apoyos que le ayuden a salir adelante?

-Las personas que están liderando ese proyecto de cambio sí que se están reuniendo con otras uniones, con federaciones, secciones sindicales, con afiliados de base… y van allá donde la gente pudiera tener interés en que se les contara cómo es ese proyecto.  Y es cierto que a día de hoy se cuenta con el apoyo de alguna federación y de alguna unión comarcal, pero eso no es algo que tenga que contar yo.

-¿Y ve posible que se pueda llegar a una candidatura única?

-Aunque parezca que el congreso está ahí, faltan casi dos meses y en ese tiempo las cosas pueden cambiar mucho. A día de hoy es cierto que hay un candidato proclamado y este proyecto que todavía no se sabe quien lo va a liderar, pero en estas cuestiones de congresos las cosas pueden variar aún.

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