El propietario plantea medidas correctoras y solicita una nueva medición de ruidos
20 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El anunciado cierre de Panadería Juaky no se producirá por el momento. Así lo ha confirmado el propietario del negocio, José Luis Rodríguez, quien este miércoles presentaba en el Ayuntamiento de Langreo un escrito con medidas correctoras y en el cual solicita una nueva medición de ruidos, por lo que la clausura queda sine die a la espera de la respuesta de la administración local. De este modo, se da un respiro a los 17 empleados que tiene la firma, ya que en principio se había fijado el cierre del negocio para el 20 de abril, aunque éste ya estaba decretado desde el pasado 20 de diciembre y se había ido posponiendo con la presentación de recursos.
José Luis Rodríguez ha explicado a La Voz de Asturias que con el escrito busca también llegar a un acuerdo, por lo que considera necesario que se haga una nueva medición de los decibelios de ruido, medición en la que parece que hay discrepancias, con lo que señala que «se tendría que hacer una nueva para salir de dudas». Sin embargo, eso es algo que deberá hacer el Ayuntamiento, ya que el mismo señala que él no puede entrar en la vivienda de la vecina que interpuso la denuncia y que ha derivado en esta situación de abocar a Panadería Juaky y a sus trabajadores a una situación de incertidumbre después de 28 años de actividad en el mismo local.
Así, por lo pronto, el obrador sigue «trabajando con normalidad» a la espera de que los técnicos del Ayuntamiento langreano estudien y resuelvan el escrito presentado este miércoles. «Por mi parte estoy dispuesto a llegar a todo tipo de entendimiento», señala José Luis Rodríguez, que considera que «esto de un principio ya debería estar solucionado porque no es un problema grave, es un problema muy pequeño», aunque admite también que cómo está transcurriendo el proceso, con tantos comentarios en las redes sociales, «resulta agotador».
Por su parte, el alcalde de Langreo, Jesús Sánchez, ha dicho que los técnicos municipales estudiarán el nuevo escrito presentado por el propietario de Panadería Juaky en tanto que «todo indica que ha tomado alguna medida para aminorar las vibraciones», con lo cual se da «un poco más de tiempo» y se evita el cierre inmediato. No obstante, el regidor matiza que el Ayuntamiento ya está «al límite» y que su obligación es la de velar por el cumplimiento de la ley, aunque confía en que eso «pueda ser compatible con el mantenimiento de los puestos de trabajo» de un negocio asentado en La Felguera desde hace más de dos décadas.