La tonada vuelve a los chigres

Una sidrería de El Entrego es la parada última de muchos de los participantes en elconcurso de canción asturiana de San Martín del Rey Aurelio, donde se suelen arrancar a entonar recuperando la tradición musical previa a los carteles del «prohibido cantar»

Tonada en los chigres Una sidrería de El Entrego es la parada última de muchos de los participantes en el concurso de canción asturiana de San Martín del Rey Aurelio,

El Entrego

La sidrería El Zamorano, en El Entrego, es uno de los pocos chigres de las cuencas (y de Asturias) en los que hoy en día aún se puede cantar (o escuchar) tonada, así, espontáneamente, porque uno arranca y después otros toman el testigo. Casi podría decirse que lo habitual es tener referencias de la canción asturiana porque se esté celebrando alguno de los nueve concursos que se organizan en la región o algún certamen cuya pretensión es, precisamente, que esta tradición, otrora habitual, no se pierda. En el bar de Bea y Fernando se reúnen cada viernes un número indeterminado de cantantes y aficionados a la tonada una vez que termina el concurso que entre enero y junio se celebra en el Teatro Municipal de San Martín del Rey Aurelio. Acuden a rehidratar la garganta con unos culetes de sidra, a reponer fuerzas con unos trocinos de empanada y unos chorizos y a devolverle a los chigres una de sus tradiciones: la tonada. Además, en los chigres se canta sin la presión de que un jurado esté valorando y tampoco es imperativo que el público vaya a aplaudir, más bien lo que pueden llevarse es una ovación unánime de los asistentes si la entonación ha sido buena. Porque aunque en cada mesa haya una conversación y entre quienes las mantienen pocos sean los entendidos en la materia, ante una floritura de canción asturiana casi todo el mundo responde con una ovación.

Y esto se da cuando en la calle está la polémica sobre si se deben permitir o no los conciertos en vivo en los bares, polémica que hace no tantos años se atajó con un cartel que rezaba: «Prohibido cantar». Quizá fue entonces cuando la tonada empezó a desaparecer de los chigres, sin embargo, Enrique Riera y José Anselmo Alonso, dos habituales los viernes en El Zamorano, recuerdan que «la tonada siempre fue de los chigres». Con ellos coincide el cantante José Manuel González Granda, quien opina que «es bueno recuperar los cancios de chigre» en tanto que forman parte de la cultura musical de Asturias y es donde algunos amantes de la canción asturiana se sienten más cómodos. Es el caso de Juan José Díaz García, que de vez en cuando se arranca a cantar una asturianá en El Zamorano porque él no participa en concursos aunque, como en el caso de El Entrego, sí acude a verlos. «Me gusta la tonada, pero yo la veo regular porque se está perdiendo la costumbre de cantar en los chigres. En este es de los pocos en los que se canta algo», confirma.

Enrique Riera advierte que el que se dejara de cantar tonada en los chigres también tiene que ver con prejuicios: «si te oyen cantar es que estas borrachu, y sino te dice la dueña que a ver si va a bajar la de arriba y pone una denuncia». Por tanto, quienes como los mencionados tienen afición y pasión por la canción asturiana son más que conocedores de los bares en los que pueden sacar lo mejor de su garganta. «En Sama, Grao y Pola de Laviana también hay sitios en los que no nos dicen nada por cantar y aquí (en El Zamorano) sin problema, nunca nos dijeron nada», comenta Riera.

Este viernes ha coincido que todos los que se han reunido después del concurso en El Zamorano son hombres y de cierta edad, pero ni mucho menos tienen la exclusiva. En otras ocasiones las mujeres que participan en el certamen se animan a seguir cantando en esta sidrería cercana al Teatro Municipal de San Martín del Rey Aurelio, al igual que los jóvenes aficionados, que van tomando el pulso para devolver la canción asturiana a los chigres.

No obstante, todo los anteriormente mencionados coinciden en que, aunque la tonada fue y debería seguir siendo de los chigres, los concursos «sirven para mantenerla viva porque en los bares se canta poco», explica Juan José Díaz García. A esto José Manuel González añade que «si no hubiera sido por los concursos que comenzaron hace 25 años, hoy no habría tonada».

José Luis Suárez Velasco es, justamente, uno de los organizadores del Concurso de Tonada de San Martín del Rey Aurelio que destaca, en primer lugar, que «los cancios de chigre no deberían haber desaparecido nunca», ya que recuerda que «de crío se cantaba en todos los sitios». No obstante, apostilla que los concursos que se organizan, nueve en toda Asturias según enumera (Cangas del Narcea, Oviedo, Gijón, Pola de Siero, Sama, La Nueva, San Martín del Rey Aurelio, Pola de Laviana y Rioturbio), sirven «para crear afición en infantil y juvenil» y vaticina por lo pequeños que participan en el certamen de El Entrego que dentro de unos años «habrá grandes figuras de la tonada si no les cambia la voz».

Y Velasco aprovecha la ocasión para hacer una reivindicación. «Tenemos que tirar por lo nuestro, que es la canción asturiana», señala antes de criticar que la falta de ayudas del Gobierno regional. «Quienes organizamos los concursos estamos sacando la tonada adelante, pero nosotros con la ayuda que nos prestan algunas sidrerías, la subvención que puedan dar los ayuntamientos y sin ayuda de nada del Principado», lamenta.

«Mejor que canten antes que hablar de política o de fútbol»

Quien si apoya a estos amantes de la tonada que cada viernes se reúnen en su sidrería es la propietaria de El Zamorano, Bea Esteban, quien confiesa que tanto a ella como a su marido les encanta escucharles cantar tonada, y eso que ellos son originarios de Zamora. «A mí me encanta que vengan a cantar. Mejor que canten antes que hablar de política o de fútbol», comenta Bea, quien también reconoce que nunca ha tenido problema por ello ni con otros clientes del bar ni con los vecinos. «Este ambiente puede más que nada, y si hace falta cantamos con ellos», concluye. 

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