El cartel de «se vende» invade las barriadas de las cuencas

Las inmobiliarias señalan que, al menos, un 20% de los pisos que tienen en venta están ubicados en estos vecindarios. El precio medio de venta de estos inmuebles lo sitúan en los 25.000 euros


Redacción

Las barriadas de San Pedro (Mieres), La Joécara (Sama), El Serrallo (Sotrondio), El Carmen (Moreda), Pénjamo (La Felguera) o Fontoria (Pola de Laviana), como ejemplos, fueron barriadas que hace décadas se construyeron para acoger a la creciente población que llegaba a las cuencas no sólo de otros puntos de Asturias, sino también de otras comunidades autónomas como Galicia, Castilla y León o Extremadura, atraídos por la abundancia de empleo en la minería y la siderurgia. Así, las afueras de todas las poblaciones con pozos o fábricas se llenaron de barrios que con el paso de los años y el crecimiento de las localidades quedaron integrados pasando a formar parte de las mismas. Sin embargo, pese a esa integración, la ocupación de las viviendas de las barriadas ya no es lo que era. El envejecimiento de la población de estos territorios; el cambio de residencia de prejubilados hacia ciudades como Gijón y Oviedo; la emigración de jóvenes fuera de la región y también la burbuja inmobiliaria, durante la cual mucha gente compró vivienda nueva, han dejado a casi todas estas barriadas plagadas de carteles de «se vende» en muchos de sus pisos. Y no es una percepción a simple vista. Las principales inmobiliarias de las comarcas mineras confirman que de unos años a esta parte «hay bastantes inmuebles a la venta» y que el precio medio en el que se llegan a vender éstos ha bajado hasta los 25.000 euros.

La estimación de las diferentes inmobiliarias de las cuencas consultadas por La Voz de Asturias es que al menos un 20% de los pisos que tienen a la venta son pisos de barriada, aunque dependiendo de la localidad ese porcentaje se puede incrementar hasta el 28%, según apuntan desde la oficina de Sama de la Inmobiliaria Casal, desde donde se precisa respecto al precio que éste varía mucho en función de la barriada en la que esté la vivienda y las condiciones y servicios que tenga ésta.  Así, señalan desde esta agencia que en la barriada de Pénjamo (La Felguera) ya se pueden encontrar pisos a la venta a 11.000 euros, en la de San Esteban (Ciaño) por 15.000 y en la de La Concordia (La Felguera) a partir de 20.000 euros.

En la Inmobiliaria Parque Viejo de La Felguera señalan que el precio de las viviendas de barriada ha bajado «más de la mitad» de unos años a esta parte y los que antes se podían poner en el mercado entre 50.000 y 60.000 euros, «hoy salen por un precio medio de 25.000 euros». Así, se apostilla que todo lo que supere esa cantidad se queda «parado».

Y lo mismo sucede en Mieres, indican desde la oficina de esta localidad de Inmobiliaria Casal, en la que tienen «bastantes inmuebles a la venta» de los barrios del Tocote, San Pedro o Santa Marina. El precio en el que salen oscila entre los 20.000 y los 25.000 euros, en función de las condiciones de cada vivienda, pero destacan desde esta agencia que «hace 14 años los pisos de barriada podían venderse en 90.000 o 100.00 euros». En la actualidad, sin embargo, señalan que los pisos por los que se piden más de 40.000 euros quedan parados.

En los concejos de Laviana, San Martín del Rey Aurelio o Aller comprar un piso de barriada que esté reformado sí puede llegar a venderse en 40.000 euros, aunque tanto desde la Inmobiliaria Corte y Gestión como desde Alonso Díaz matizan que el precio depende mucho de si está en buen estado y de la barriada en la que se encuentre, así en las de Barredos, El Serrallo o Blimea se pueden encontrar desde 15.000 euros si está para reformar.

El perfil de comprador: gente joven e inversores

El perfil de los que optan por comprar un piso en una barriada es, sobre todo, «parejas jóvenes», comentan desde las diferentes inmobiliarias, gente que por la situación del mercado laboral tiene «un poder adquisitivo medio-bajo» pero para los que el precio de los pisos de barriada ofrecen una oportunidad de independizarse. En localidades como La Felguera, estos inmuebles resultan atractivos para los inversores, «que comprar un piso a buen precio y después lo reforman para alquilar», indican desde la Inmobiliaria Parque Viejo. Sin embargo, en otras poblaciones, como Pola de Laviana o Moreda se da un perfil de gente mayor que busca una casa a buen precio en las barriadas porque en ellas hay posibilidad de hacerse con una vivienda en la planta baja evitando así los grandes costes que suponen los pisos con ascensor.

Justamente, uno de los inconvenientes que tienen muchas barriadas es la imposibilidad de dotarlas de ascensores, bien porque la construcción de los bloques no lo permite o porque el escaso número de vecinos de cada portal hace inviable que puedan asumir el coste de una infraestructura así. Este problema es el que lleva a muchas personas mayores a dejar sus casas de barriada cuando éstas se encuentran en los pisos superiores y las limitaciones físicas les impiden hacer frente a las escaleras cada día, señalan desde las inmobiliarias.

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