La Asociación de Mutualistas critica que el Montepío se defienda «dándose tiros en el pie» en el caso Hulla
CUENCAS
Alberto Rubio dice que la dirección que encabeza Pulgar «debe marcharse» para liberar a la entidad «del yugo» que son para ella porque advierte que son «la trinchera del SOMA»
25 oct 2017 . Actualizado a las 17:08 h.La Asociación de Mutualistas del Montepío, sector crítico con la actual dirección de la entidad, ha valorado este miércoles en rueda de prensa los últimos acontecimientos en relación al caso Hulla, en concreto, a la decisión de la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Oviedo de revocar la condición de acusación particular al ente mutualista. En opinión del presidente de este colectivo, Alberto Rubio, dicha decisión es consecuencia de que quienes dirigen el Montepío hayan intentado ser acusación «ocultando información» y dando la sensación «de ser más la defensa de los acusados que la defensa de los intereses del Montepío». Así, Rubio ha criticado que «el Montepío se defienda dándose tiros en el pie», según palabras textuales, porque «cada decisión que toman trae consecuencias peores» y ha dicho que la dirección que encabeza Juan José Pulgar «debe marcharse» para liberar al ente «del yugo» que entiende que son y apostilla que «el Montepío no puede seguir en manos de las mismas personas que lo llevaron a donde está». Y es que para el representante de los críticos la entidad es «una trinchera del SOMA» porque «la actual dirección y el sindicato que la sustenta son los mismos que estaban hace 25 años».
Alberto Rubio ha dejado entrever la situación de incertidumbre en la que queda la entidad tras la decisión judicial de declarar al Montepío de la Minería responsable civil subsidiario en el «caso Hulla» ya que el mismo ha explicado que si ya era «un riesgo» que no percibiera los tres millones de euros paralizados por el Instituto del Carbón de la subvención concedida para la construcción del geriátrico de Felechosa «si en un futuro hay una sentencia que ponga en duda o elimine dicha subvención, Houston tenemos un tremendo problema», ha expresado con preocupación el presidente de la Asociación de Mutualistas, para quien ese problema se podría corregir de dos maneras: «haciendo una buena defensa dando luz a todo lo que el Montepío conozca en torno a esto y, otra, demostrando externamente su no contaminación con todo ese pasado lamentable».
El presidente del colectivo de mutualistas críticos no ha pasado por alto que con el proceder de la actual dirección también se está poniendo «en duda la credibilidad del Montepío», y ha apostillado que en lo único que coincide con la actual dirección de la mutualidad es que «11.000 mutualistas no tienen la culpa de lo que hayan hecho unos chorizos si se demuestra que lo hicieron». Sin embargo, ha puesto de relieve que «tanto la actual dirección como el sindicato que lo sustenta, y los apoyos políticos externos que sustentan al Montepío, son los que estaban en los últimos 25 años». Por eso, ha señalado que «lo más prudente» sería «la dimisión de la actual dirección» de la que ha dicho que «su incapacidad va a pasar a los anales de la historia del Montepío».
Pero Alberto Rubio cree que el Montepío de la Minería aún tiene una oportunidad de volver a ser lo que era si se produce «una reformulación estatutaria que permita democratizar el Montepío, que permita dotar al Montepío de una dirección no contaminada por ninguno de los hechos anteriores y una dirección que si las cosas se pusieran malas en sede judicial se pudiera sentar a defender los intereses de los mutualistas y que no se causara un daño mayor del que se pretende evitar cerrando el Montepío». Así, la propuesta que plantea es que «hay que refundar, legitimar y repensar el Montepío y cambiar toda su estructura estatutaria» para lo que ha indicado que se necesita «generosidad», aunque ha advertido que «ahora ya no sirve de parte de las personas que tenían que haber sido generosas porque se le pasó el minuto y, a partir de estar metidos de lleno en el «caso Hulla», lo que tienen que hacer es irse, marcharse y liberar al Montepío del yugo al que lo están condenando para dar esperanza a los mutualistas de que es posible un Montepío con una nueva dirección, con unos nuevos estatutos más democráticos y con más pluralidad y democracia interna superar cualquier circunstancia adversa que se pueda dar en cualquier sentencia».
El colectivo crítico ha querido dejar claro también ante las críticas que reciben de la actual dirección del Montepío de la Minería son «una cortina de humo» y que la pretensión del colectivo de mutualistas es «defender» y «no atacar» a la entidad «porque nos importa». No obstante, su portavoz, Alberto Rubio, ha advertido que «nos estamos cansando que se nos acuse de difamación y de que mentimos cuando decimos lo que hay encima de la mesa y tenemos toda la información porque sí somos acusación popular y, por tanto, sí tenemos información diaria de lo que está ocurriendo ahí».