Dimiten los cuatro concejales del PSOE de Morcín

«No voy a tolerar que me den cuerda como a una muñeca bailarina», asegura el exalcalde, Jesús Álvarez Barbao, quien reconoce «grandes diferencias con la nueva ejecutiva local»

El alcalde de Morcín, Jesús Álvarez Barbao.El exalcalde de Morcín, Jesús Álvarez Barbao
El exalcalde de Morcín, Jesús Álvarez Barbao

Redacción

La crisis que se abrió en el PSOE el 1 de octubre de 2016 y la bicefalia que se creó a partir de entonces en el partido en la pugna entre Pedro Sánchez y Susana Díaz a nivel nacional, y entre Adrián Barbón y José María Pérez (Josechu) a nivel regional ha dejado heridas imposibles de cerrar en alguna que otra agrupación local por mucho que los vencedores (y los perdedores) en los respectivos congresos federal y regional se apliquen en la colocación de los puntos de sutura. La situación que este lunes se generaba en la agrupación socialista de Morcín, con la dimisión en bloque de los cuatro concejales del PSOE en el ayuntamiento por las «grandes diferencias con la nueva ejecutiva local», pone de manifiesto que la herida no ha cicatrizado del todo y que hay discrepancias insalvables.

El exalcalde de Morcín, Jesús Álvarez Barbao, que en su día declaro que su opción política era la que representaba José María Pérez «Josechu», y los otros tres concejales que conformaban el grupo municipal socialista presentaban a la una de la tarde de hoy lunes la dimisión en el registro del ayuntamiento morciniego de forma «definitiva» al considerar que «marcharse es lo más honesto y honrado» al no ser capaces de salvar las diferencias que mantienen con la dirección que salió del congreso local que se celebró el pasado 24 de noviembre, una dirección afín al actual secretario general de la FSA. Por lo que ha explicado el hasta ahora portavoz del grupo municipal socialista en el consistorio, esas diferencias se deberían a que la ejecutiva del PSOE de Morcín estaría dando «instrucciones» a los ediles sobre el proceder que tendría que tener el grupo, instrucciones con las que éstos no estarían de acuerdo a tenor de las manifestaciones de Barbao, quien ha dicho que «no voy a tolerar que me den cuerda como a una muñeca bailarina, y mis compañeros están en la misma línea» o que «el que quiera gobernar tiene que pasar por las urnas y no manejar el caballo desde casa».

El mismo ha señalado que la decisión la toma también «porque no quiero perjudicar a mi formación política» y así «dejamos las manos libres a la nueva ejecutiva para trabajar y para elaborar una candidatura ganadora que permita recuperar la alcaldía de Morcín», una alcaldía que ha recordado que le fue arrebatada el pasado mes de mayo a través de una moción de censura «por el ansia de poder» del actual alcalde de IU, Maximino García.

«Después de 18 años en el ayuntamiento no voy a ser una mosca cojonera que distorsione o genere mal ambiente», ha comentado Jesús Álvarez Barbao, que ya ha anunciado a los afiliados la dimisión para convertirse a partir de ahora «en un militante de base más». «A mí que me llamen para pegar carteles», ha indicado el exalcalde de Morcín, que ha querido dejar claro que el desencuentro fue en el ámbito local y no en el regional, si bien desde la ejecutiva de la FSA trataron de mediar sin éxito entre la nueva ejecutiva y el grupo municipal porque «por intentarlo no iba a quedar». «Intentaron convencernos para que no nos fuéramos todos, pero las guerras internas son fatales y con un rifi-rafe flaco favor íbamos a hacer al partido», ha expresado Barbao, que ha reconocido que para él este es «un día triste porque no había pasado por mi cabeza dimitir y mucho menos por la actitud de compañeros».

Pese a eso, el hasta ahora portavoz municipal socialista desea que a partir de ahora, «con las manos libres», la nueva ejecutiva sea capaz de conformar un proyecto en los 18 meses que restan hasta las elecciones municipales capaz de recuperar la alcaldía lícitamente. Lo que se abre, no obstante, es un periodo de incertidumbre sobre cómo correrá la lista con la que el PSOE de Morcín concurrió a las elecciones de 2015, ya que por detrás de los que han dimitido quedan otros seis nombres, aunque alguno podría ser que no accediera a entrar como concejal de un grupo socialista que se ha quedado sin representación en el ayuntamiento morciniego.

Discrepancias derivadas del congreso local

Las discrepancias entre la nueva ejecutiva local del PSOE y el grupo municipal socialista vienen derivadas de las tensiones previas al congreso local que se celebró el pasado 24 de noviembre. Tras algunas reuniones y negociaciones, uno de los concejales que ha dimitido este lunes, Fernando Alonso, se habría decidido a dar el paso a presentarse a secretario general de la agrupación local con una candidatura de consenso que, al parecer, «unía a todas las facciones del partido». Sin embargo, la pretensión de una parte en esas negociaciones de querer quitar a Jesús Álvarez Barbao la portavocía del grupo municipal «por viejos rencores caciquiles», cuando éste ya había anunciado que no se volvería a presentar como candidato a la alcaldía ni participaría en la nueva ejecutiva, fue considerado como «una deslealtad» que hizo que Fernando Alonso retirara su candidatura, quedando sólo una, la encabezada por Víctor Martínez, que salió elegido secretario general. 

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