Se necesitan 5.700 euros para excavar una fosa común en Lena

Una campaña de crowdfunding pretende identificar a los 24 muertos del enterramiento de Parasimón y reclamar un protocolo para las exhumaciones en Asturias

La fosa común 1 de Parasimón, en el concejo de Lena, que se pretende excavar.La fosa común 1 de Parasimón, en el concejo de Lena, que se pretende excavar
La fosa común 1 de Parasimón, en el concejo de Lena, que se pretende excavar

Redacción

Casi 80 años después, utilizó el bastón del que se valió para subir por la ladera para señalar el punto exacto en el que ayudó a enterrar a unos hombres que habían sido fusilados cuando eran trasladados a la cárcel de León. Los dejaron, maniatados y desfigurados a navajazos, tirados en medio del monte, cerca de la cuadra llamada de Parasimón. El maestro de Pajares, el pueblo más cercano, acudió con sus alumnos y con más jóvenes a darles sepultura. El propietario del cayado no quiere que trascienda su nombre. Prefiere ayudar desde el anonimato. A pesar de las décadas que han transcurrido, esa parte de la memoria la tiene fresca, para suerte de los nietos de Luis Cienfuegos, uno de los hombres que en teoría podría estar enterrado en esa fosa común. Sus descendientes han formado una asociación con el objetivo de conseguir que se excave el terreno y que se localicen e identifiquen los restos. Han realizado una labor ingente, con la solicitud de permisos y reuniendo un equipo de antropólogos y forenses de gran prestigio, entre los que está el vasco Francisco Echevarría. Ninguno cobrará pero necesitan fondos para hacer frente a todos los gastos. Alrededor de 5.700 euros. Para conseguir los recursos han abierto una campaña de crowdfunding.

José Antonio Naves, portavoz de la asociación, explica que esta campaña es mucho más ambiciosa que una mera cuestación económica. Pretende implicar a la sociedad civil en la resolución de un problema arrastrado desde hace décadas. «Esto trasciende lo personal y está relacionado con los cívico y lo ciudadano», argumenta. Este proyecto de excavación sirve para reivindicar y denunciar. «Queremos reivindicar que un país democrático no puede tener a toda esa gente tirada en las cunetas, por lo que hay que buscar una solución. Pero también denunciar que nadie está haciendo nada. Mi abuelo no era Lorca pero era una persona con su dignidad. Era un padre de cinco hijos. Así que queremos recuperar sus huesos y dar a conocer su historia», argumenta Naves.

La excavación

El proyecto de los descendientes de Luis Cienfuegos ha entrado en una fase crucial, a la espera del permiso definitivo de la Consejería de Cultura, que es la administración de la que depende. Primero recopilaron el testimonio de Celesto García, que fue determinante. Celesto fue testigo del fusilamiento de Parasimón. Era un joven adolescente que ascendía a caballo Pajares cuando se encontró con la escena. Vio cómo los dividían en dos grupos y acababan con ellos. Con su testimonio pudieron, aproximadamente, ubicar las fosas. Gracias a unos amigos vascos antropólogos, que forman parte de la Sociedad de Ciencias de Aranzadi, sondearon el terreno, encontraron las primeras vainas de balas y realizaron una labor de georradar. Pero lo más importante fue la aparición del hombre del bastón. Al enterarse de que querían realizar la excavación, les buscó y les guió hasta el punto exacto en el que estaba, a unos 100 metros de donde recordaba Celesto.

La suerte quiso que en un primer sondeo de prueba aparecieran unos restos, los huesos de una pierna y de un pie. Llamaron a la Guardia Civil para dar parte. Los agentes se llevaron los huesos al Instituto Forense y ordenaron tapar. Al no existir una ley, poco más podían hacer. Pero ya tenían evidencias suficientes para comenzar a pedir permisos.

El proyecto de excavación está hecho. Esos 5.700 euros se gastarán en todo el proceso. Los expertos no cobrarán. La exhumación la hará un equipo formado por entre ocho y diez voluntarios. Pero habrá que pagar transporte, materiales, manutención,... La previsión, si el tiempo acompaña, es que se realice en cuatro o cinco días como máximo. Ese será el tiempo que tardarán en excavar la Fosa 1, la que está más cerca de la cuadra de Parasimón y de la carretera, en la que los cuerpos fueron fusilados en línea, como si estuvieran frente a un paredón. Ahí se cree que podría estar el cuerpo de Luis Cienfuegos. La Fosa 2 aún tendrá que esperar. Se encuentra a más altura, en una ladera más inclinada y con un acceso más complicado. Sobre el terreno, se han plantado árboles, lo que podría dificultar todavía más la intervención. Aquí los cuerpos no estaban en línea, por lo que la búsqueda de los restos puede ser una labor de gran complejidad.

José Antonio Naves explica que tienen que ir dando pasos y que la Fosa 1 es sobre la que han reunido más pruebas, así que es con la que van a empezar a trabajar. Pero no será el final. Lo importante no solo es rescatar al abuelo Cienfuegos sino a todos los que allí yacen, hacerles pruebas de ADN e identificarles. De hecho, la noticia ha corrido como la pólvora por el concejo de Aller, de donde se supone que eran oriundos los 24 fusilados, y ya hay otras familias que se han puesto en contacto con ellos. «Aquí no hubo detención oficial, juicio o registro carcelario. Sabemos cuántos eran porque los vieron pero no se conocen sus identidades. Así que pueden ser los desaparecidos de otras muchas familias», argumenta. Los Naves estarían encantados de poder sumarlos a todos. Por otros testimonios, creen que alguien que puede encontrarse en el enterramiento es Jesús Oca Pardo. Hace unos meses apareció un sobrino nieto de Jesús, que les contó que la familia también buscaba a otro tío, a Félix Oca Pardo, así que podría ser uno más de los 24. Las llamadas continúan ahora que la noticia está cobrando eco mediático.

Más objetivos

«Somos asturianos y cabezones. Iremos paso a paso, pero no vamos a desfallecer», bromea José Antonio Naves. Esta campaña de crowdfunding tiene un objetivo a largo plazo. Los descendientes de Luis Cienfuegos reclaman la elaboración de una Ley de la Memoria Democrática en el Principado y la redacción de un protocolo que marqué qué pasos tienen que seguir las personas que quieran excavar enterramientos, identificar los restos y dar sepultura a sus familiares. Pretenden que no haya que ir dando palos de ciego, como les ha pasado a ellos.

En su caso, han trabajado a oscuras. Primero presentaron una denuncia en el juzgado de Lena, a donde pertenece Parasimón. Fue archivada debido a la ley de amnistía y a que los hechos habían prescrito. La amistad con los antropólogos les sirvió para comenzar la investigación por su cuenta. Entre las decenas de trámites realizados, tuvieron que pedir un permiso en Lena para iniciar la excavación, ya que el terreno es un monte comunal, y otro a la Consejería de Cultura, que es el departamento del Gobierno del Principado, al que le corresponde. «Es algo curioso», reconoce Naves.

La recogida de fondos es, por tanto, un paso en una tarea de concienciación que se han tomado muy en serio, sin prisas, pero con toda la certeza de que hay una labor importante que realizar. Todos los euros son necesarios para remover toneladas de tierra y recuperar miles de cuerpos. Así que esta donación es, en realidad, «una tarea cívica», concluye. 

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