Marisa Valle Roso, la escuela como escenario

La cantante de tonada participa en una clase de asturiano en el colegio de La Llamiella de Riaño e interpreta con los alumnos un tema de su último disco

Marisa Valle Rosso en el Colegio Público La Llamiella La cantante de tonada visitó a los escolares para realizar actividades con los niños de Lengua y Cultura Asturiana

Langreo

Marisa Valle Roso es esa cantante versátil y comprometida que para impulsar la lengua y cultura asturiana tan pronto se sube a un escenario y pone al público en pie cantando tonada a capela, como hizo el pasado sábado en Verín (Ourense), como se presta a participar en actividades con alumnos de Primaria que cursan la asignatura de asturiano. Lo hacía en la mañana de este lunes en el colegio público La Llamiella de Riaño aceptando la invitación de este centro de participar en una jornada de confraternización con casi un centenar de estudiantes. Buena parte de ellos llevan varias semanas preparando el encuentro y escuchando las canciones de Marisa Valle Roso, a quien han podido entrevistar y, sobre todo, con la que han podido cantar una de las canciones que han trabajado en clase: El romance de la neña Isabel, tema incluido en Consciente, el último disco de la cantante langreana con el que está en plena gira.

El impulsor de esta jornada es el profesor de Llingua Asturiana del colegio La Llamiella, Héctor Tejeiro, quien en su ánimo de hacer atractiva esta asignatura todavía optativa en nuestra comunidad autónoma plantea a sus alumnos «hacer actividades diferentes» y aprender de una forma sencilla la lengua y la cultura de Asturias. Considera que Marisa Valle Roso es un exponente de la cultura de la región, así que le planteó participar en varias actividades en el centro, a lo que la cantante accedió por entender que es «muy necesario que en los colegios se de a conocer más la cultura asturiana». Respondió al sinfín de preguntas que le lanzaron los escolares sobre su carrera musical, que se interesaron por cuestiones como a qué años había empezado a cantar, el número de canciones que tienen en su repertorio, su opinión sobre la tonada, cuántos fans tiene o, alguna más íntima, como si cantar siempre había sido su sueño. Y estas sólo en la primera ronda de preguntas durante el encuentro que mantuvo con el centenar de alumnos, porque después de cantar con ellos en el patio del centro, representantes de todos los cursos le hicieron a Marisa Valle Roso una entrevista en el estudio de radio del colegio.

El momento que más disfrutaron los alumnos de la asignatura de Llingua asturiana fue cuando cantaron con Marisa, primero a capela y después con música, El romance de la neña Isabel, canción que han trabajado en clase en las últimas semanas y que suena en La Llamiella haciendo las veces de timbre para marcar las entradas y salidas de clase. Para los estudiantes de esta asignatura, la música de Marisa es una forma «de aprender a hablar en asturiano», dice Noa Quiñones, que como su compañera Ilenia ha descubierto que les gusta cantar en asturiano. Así lo ve también Carla Delgado, que dice que la música de Marisa Valle Roso les «sirvió para aprender asturiano de forma divertida». Por ello, quiso hacerle un regalo representativo: Carla decidió obsequiar a la cantante de tonada con su primer disco de oro, un disco de oro que aunque es de goma eva recibió con mucha ilusión y satisfacción Marisa, de quien todos los alumnos de La Llamiella quisieron llevarse un autógrafo.

«Siempre me piden tonada»

Marisa Valle Roso se encuentra desde hace semanas inmersa en la gira de su disco Consciente, un trabajo que incluye dos canciones compuestas por ella en el que ha trabajado durante años. Por el momento, este disco ya la ha llevado a Barcelona, Santander o Ourense. El próximo concierto lo dará Marisa Valle Roso en casa. Será el sábado 28 de abril en el pabellón deportivo Juan Carlos Beiró, en La Felguera, a las ocho y media de la tarde. Después la cita será en A Coruña.

Una de las satisfacciones que se lleva Marisa cuando canta fuera de Asturias es que «siempre me piden tonada», algo que hace improvisando y a capela pero que consigue poner al auditorio en pie, como le sucedió el pasado sábado en Verín. Eso y que sus conciertos siempre llenan, así que asegura que «está muy cómoda con el resultado del disco y de los conciertos», a lo que matiza: «como para no estarlo, si tengo unos músicos buenísimos, y eso se nota».

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