Mieres no se resigna a ser un campus de segunda

La disputa por la implantación del Grado de Deportes, demandado con fuerza por Gijón, refleja las dificultades del complejo universitario de Barredo para desarrollarse desde su inauguración en 2002


MIeres

El de Mieres fue un campus que se planificó con muchas aspiraciones, con las aspiraciones que se corresponden con una inversión de 130 millones de euros, que fue la cantidad de fondos mineros que se destinó a finales de los noventa a su creación para compensar al concejo, en particular, y a las cuencas, en general, por el declive de la minería y la industria. Pero aquella planificación sólo sustentada por dinero no estuvo acompañada de un diseño estratégico del campus y eso ha derivado en una continua lucha a la hora de darle contenido. «Cualquier titulación que se propone implantar en Barredo, tiene problemas. Cuesta el doble de esfuerzo que implantarla en Oviedo o Gijón». Estas palabras son del alcalde de Mieres, Anibal Vázquez, pero son el sentir generalizado de la sociedad mierense al considerar que desde el Principado y la Universidad de Oviedo no hay una apuesta clara por un campus que cuenta con unas de las mejores infraestructuras de España y de Europa. Para una mayoría, la prueba de ello es que la administración regional y la institución académica hayan permitido que ciudades como Gijón (con más peso), Oviedo o Avilés demanden y pujen por la implantación del Grado de Deportes cuando la propuesta inicial de la Fundación Padre Ossó era que la titulación se impartiera en Barredo. Pero Mieres no se resigna a ser un campus de segunda y el concejo está dispuesto a dar de nuevo la batalla para que el complejo vaya a más y que Mieres sea una ciudad universitaria «pero de verdad».

Casi nadie en el concejo puede ocultar su enfado y malestar porque la Universidad de Oviedo y el Principado hayan abierto la puerta a la disputa dando a entender en ocasiones, incluso, que la opción de Mieres para implantar en el Grado de Deportes estaba descartada cobrando fuerza Gijón. Sin embargo, el propio rector, Santiago García Granda, ha confirmado a La Voz de Asturias que no está «ninguna descartada por el momento» y que aunque «la propuesta de la Universidad será única», valorará «todas las propuestas que se reciban y las que la Universidad pueda elaborar».

Pero el alcalde de Mieres no está dispuesto a sentarse a esperar y se ha puesto al frente de una campaña, avalada también por el resto de grupos municipales, para defender la implantación del Grado de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en el campus. No obstante, la campaña la está haciendo suya toda la ciudadanía mierense  que a través del movimiento asociativo está participando en esta reivindicación que muestra la unidad en defensa del Campus de Mieres, porque en opinión de Anibal Vázquez, «lo están dejando morir». Sino, no se explica «la falta de voluntariedad» y que «cualquier titulación que se propone implantar aquí tiene problemas. Cuesta el doble de esfuerzo, y eso que hay compromiso de desarrollar este campus», reprocha el regidor mierense, que considera que no implantar el Grado de Deportes «es echar a pique el campus porque se están agotando las posibilidades de desarrollo».

«Es un falta de respeto que la Universidad proponga un grado y no esté en Mieres»

La directora de la Escuela Politécnica de Mieres, Asun Cámara, también se ha mostrado crítica con que la Universidad de Oviedo haga una propuesta de un grado deslocalizado de Mieres cuando dice claramente que «Mieres necesita una apuesta de verdad» y tiene las infraestructuras para acoger una titulación como el Grado de Deportes. Así, confiesa que «me chirría todo muchísimo» y que existe «desgaste porque todo hay que pelearlo mucho». «La reivindicación es porque no puede ser que todo cueste tanto en Mieres, me parece increíble», manifiesta Asun Cámara, para quien «es una falta de respeto que la Universidad proponga un grado y no esté en Mieres. Es moralmente y éticamente insostenible», expresa la directora de la Escuela Politécnica, para quien no cabe duda de que «de este tren, la estación tiene que estar en Mieres».

Incluso se atreve a decir el «ya está bien» que también han pronunciado otros y a reprochar a la Universidad «que tiene que ser más seria y solidaria con las comarcas mineras, con quien ha metido riqueza en la región durante décadas, con quien ha dado mucho…».

Y no es porque el Grado de Deportes vaya a ser la panacea, que Asun Cámara considera que «no es lo único que se puede hacer», pero apunta que es una titulación que tiene mucha demanda y que generaría una matricula constante, «con lo que potenciaría cosas como el transporte e impulsaría un desarrollo de verdad de la planificación del campus» cuando es consciente de que el interés por las ingenierías, en general, han decrecido en número de alumnos. Así, entiende que la titulación de Deportes es «un complemento que puede tener el campus» cuando además cuenta con las instalaciones deportivas anexas al edificio científico-tecnológico. Por ello, considera que la implantación en Barredo «es más qie factible».

La directora de la Escuela Politécnica asegura no conocer ninguno de los proyectos que se están barajando para la polémica titulación, pero apunta que debería ser un Grado de Deportes «que ofrezca algo diferente», por ejemplo, que esté especializado en deportes de invierno, dado que en el resto del país no hay muchas universidades que tengan esa especialización. Entre lo que se debate Asun Cámara es entre la oferta pública y la privada, y es que aunque ella es docente en una universidad pública no olvida que la apuesta de la Fundación Padre Ossó cuando propuso esta titulación era claramente por Mieres. Así, apostilla que «mi razonamiento es lógico porque Mieres necesita una apuesta de verdad».

Asun Cámara aprovecha la oportunidad para apuntar que aunque el campus de Mieres necesita un plan estratégico, «en docencia se están haciendo las cosas bien». Con eso quiere evitar que con la polémica en torno a la implantación de una nueva titulación se pueda transmitir «que en Mieres se está a disgusto». Según matiza «nuestros estudiantes muestran un alto grado de satisfacción con el campus», lo que va de la mano de que «hay profesores muy implicados con el campus y quieren consolidarse en él».

Movilización del colectivo vecinal

Una apuesta que tampoco perciben los vecinos del concejo. El presidente de la Agrupación Vecinal de Mieres, Arsenio Díaz Marentes, lamenta «la falta de voluntad política del Principado» y que esté haciendo «concesiones» escudándose en la autonomía de la Universidad de Oviedo. De igual modo, reprocha que la institución académica lo esté convirtiendo en «una cuestión económica» porque, según señala, «Gijón pretende comprar la titulación de Deportes para el concejo» a sabiendas de la falta de financiación de la universidad. Esta actitud la califica el representante vecinal de «impresentable» y por ello advierte que «vamos a ponernos al frente de una movilización en demanda de esa titulación y a sacar a toda la ciudadanía a la calle», porque asegura que no van a permitir que se la vuelvan a jugar a Mieres como en las dos ocasiones anteriores: «cuando la titulación de Minas y cuando lo de la residencia de estudiantes», una residencia sin apenas ocupación por falta de una comunicación fluida con Oviedo y Gijón cuando las residencias de estas ciudades tienen una amplia lista de espera.

La disputa por la titulación aún se puede prolongar varios meses. En principio para que se pueda impartir en el curso académico 2019-2020, que es la intención, según ha manifestado el propio rector de la Universidad de Oviedo, la tramitación de la misma tendría que estar en el Consejo de Gobierno y en el Consejo Social a lo largo del mes de septiembre de este año 2018.

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