Los ecologistas alertan de «nubes rojas» en La Pereda

La Coordinadora reclama explicaciones sobre la quema de residuos en la central térmica

El «inusual» humo en La Pereda La Coordinadora Ecoloxista d'Asturies ha demandado explicaciones sobre la quema de residuos en la térmica

Redaccion

La Coordinadora Ecologista d'Asturies ha pedido a la Consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente información de las quemas realizadas hoy en la central térmica de La Pereda, en Mieres, al detectarse «penachos de humo no habituales en la instalación que alarmaron a los vecinos por las nubes rojas y el fuerte ruido» que generaron.

Según este colectivo, el Principado tiene monitorizadas las emisiones de chimenea y podría informar detalladamente del resultado en las emisiones de la quema de residuos que le autorizan, pero, aseguran, se niega a facilitarles estos datos al igual que los de las estaciones de control que tiene la térmica en su entorno

La Coordinadora asegura que Hunosa sólo tiene permiso en la Autorización Ambiental Integrada de la central otorgada en 2008 el uso como combustible carbón bruto de mina y estéril de escombrera.

El pasado año Hunosa y el Principado firmaron un acuerdo para el posible aprovechamiento del combustible obtenido de la basura en la central térmica que la compañía estatal minera tiene en La Pereda.

El plan de residuos de Asturias 2017-2024 descarta la construcción de una incineradora, aunque sí contempla una planta de selección de residuos en Serín que permitirá producir anualmente unas 70.000 toneladas de un combustible sólido que inicialmente será quemado en instalaciones industriales y que en el futuro pretende usarse para la elaboración de alcoholes y etanoles.

El documento, que prevé una inversión superior a los 118 millones, prevé aumentar la capacidad del vertedero de Serín para que pueda ser utilizado doce o catorce años más y potenciar el reciclaje para llegar al objetivo del 50 por ciento de residuos aprovechados al que la Unión Europea obligará a partir del año 2020.

En concreto, el plan prevé que de los aproximadamente 520.000 toneladas de basura -«bolsa negra»- que anualmente se tratan en Cogersa, un 30 por ciento vaya al vertedero; otro porcentaje igual se destine a la fabricación del combustible sólido; un 13 por ciento a la fabricación de compost con la materia orgánica y otro 8 por ciento pueda ser objeto de reciclaje.

Según los ecologistas, el Combustible Sólido Recuperado (CSR) no es inocuo al tratarse de los residuos clasificados y secados, pero mezclados «con lo cual su combustión es tan peligrosa como lo eran antes todos separados» por lo que puede considerarse «una puerta de atrás de la incineración».

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