Arqueólogos gallegos inician la primera misión española en territorio palestino

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

UDC

Es también el primer proyecto de excavación en la región de Hebrón en 50 años

06 jun 2016 . Actualizado a las 07:32 h.

Khirbat Rabud. A 15 kilómetos de Hebrón y a 50 al sur de Jerusalén. En el enclave aún se palpa el conflicto. No solo el que esporádicamente se vive aún hoy en día, sino el conflicto permanente que lastra a lo largo de su historia. Sus imponentes murallas, que aún se divisan a simple vista, delatan una historia convulsa de guerras e invasiones, de resistencia y saqueo, pero también hablan de un lugar de acogida y civilización y de una próspera actividad comercial que convirtió al lugar en la ciudad más importante del antiguo reino de Judea.

Enterrados en la tierra y la arena, salvo parte de sus muros que todavía se alzan algo más de dos metros sobre su superficie, se esconden los testigos de su pasado, que ahora quieren desvelar un equipo internacional de arqueólogos liderados por la Facultad de Humanidades e Documentación de Ferrol, de la  Universidade da Coruña, en un proyecto en colaboración con la Universidade Nova de Lisboa y el departamento de Antigüedades y Patrimonio Cultural de la Autoridad Palestina. Es ya, porque los sondeos en superficie empezaron a finales de mayo, el primer proyecto de investigación arqueológica que se lleva a cabo en la región de Hebrón en los últimos 50 años, puesto que la tensión generada por el conflicto israelo-palestino frenó la actividad en la zona. Y es también la primera vez que un equipo de una universidad española excavará en los Territorios Palestinos, en  Cisjordania.

La primera prospección ya ha dado sus primeros resultados porque, además de la cerámica local, se han hallado fragmentos procedentes de Chipre y Micenas, lo que confirma que la ciudad, situada en una zona de paso hacia Egipto, el Mediterráneo y el Mar Muerto, era un importante foco de comercio. Pero es solo una minúscula parte de lo que se espera conseguir cuando empiecen las excavaciones en octubre. Es, según los arqueólogos, el enclave idóneo para estudiar el final de la Edad de Bronce y la Edad de Hierro (siglos XIV al VI a.C.), un período de gran relevancia histórica para esta región, situada en el sur de las montañas de Judá. El objetivo pasa por conocer cómo eran los antiguos sistemas de fortificación de la época, los contactos comerciales con el Mediterráneo Occidental y el Egipto faraónico o las repercusiones de las campañas militares contra este territorio por parte de Asiria y Babilonia entre los años 701 y 587 antes de Cristo. Es un período histórico con muchos huecos, que ahora se intentarán rellenar