La Fundación Selgas-Fagalde celebra su 25 aniversario con una exposición de retratos cedidos por la pinacoteca nacional española que incluye obras de Velázquez, El Greco o Sorolla
17 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La confirmación, en 1993, de que la magnífica colección de pintura reunida por la familia Selgas albergaba un cuadro crucial en la carrera del joven Goya abrió un fecundo canal de intercambios entre La Quinta -la palaciega finca familiar en El Pito, Cudillero- y el Museo del Prado. Goya está en el origen de esa relación; y más en concreto, el Aníbal vencedor que por primera vez mira Italia desde los Alpes atribuido finalmente a Goya por Jesús Urrea: una obra particularmente apetecible para completar la inmejorable colección goyesca del museo. Fue así como el Aníbal acabó recalando en 2011 en depósito por seis años en El Prado, y como algunos de los fondos de El Prado acabaron colgando temporalmente, a modo de compensación, en La Quinta. En 2012, se expuso en el palacio de Cudillero una extraordinaria selección del maestro asturiano del bodegón, Luis Meléndez; ahora llega hasta El Pito una segunda muestra dedicada al retrato, cuya inauguración coincide además con la conmemoración del 25 aniversario de la constitución de la Fundación Selgas-Fagalde. Será el próximo 2 de julio. Entre sus autores, Velázquez, El Greco o Sorolla.
Por el momento no se sabe mucho más. Y aun así es más que suficiente para volver otra vez los ojos hacia La Quinta. La discreción de los responsables de la Fundación mantiene, hasta dentro de unos días, completa reserva sobre las obras que en esta ocasión viajarán hasta los salones de La Quinta, pero hay, al menos, tres referencias confirmadas para El retrato español en el Museo del Prado, título de la muestra que organizan la fundación asturiana, El Prado y Acción Cultural Española: el retrato de Velázquez María de Austria, reina de Hungría; el Retrato de un caballero joven, de El Greco, y La niña María Figueroa vestida de menina, una vibrante efigie de Sorolla. Las tres pinturas aparecen en la invitación a la inauguración de la muestra, en la que también se estrenará la composición de Guillermo Martínez Óleos en música Selgas Fagalde, interpretada por la mezzo María José Montiel y el pianista Iván Martí sobre textos de María Teresa Álvarez.
Las dos exposiciones organizadas en colaboración con El Prado son posiblemente las más resonantes de las relacionadas con los fondos pictóricos de los reunidos por Fortunato de Selgas y Albuerne, respaldado por la fortuna amasada por su hermano Ezequiel. Pero no son las únicas que ha desarrollado la actividad en relación con un rico patrimonio artístico que también incluye piezas mobiliarias y decorativas, textiles, orfebrería, vidrio, porcelanas de distintas procedencias o abanicos, además de los asombrosos jardines que rodean el palacio.
Así, el mismo Aníbal goyesco que sigue hoy por hoy el Prado estuvo ya previamente en la misma pinacoteca madrileña, en el Palacio de Revillagigedo de Gijón en la Nasjonalgalleriet de Oslo, en el Indianapolis Museum of Art, los palacios Barberini, de Roma, y Ducal de Génova, la Fundación Magnani-Roca de Parma o el Museo de Zaragoza. El otro Goya de la colección, un poderoso retrato del general Ricardos se expuso en el Louvre, el Prado y el Palacio Real de Madrid, y otras obras destacadas, como la Asunción de la Virgen de El Greco o La Felicidad Pública, de la serie de alegorías de Conrado Giaquinto, han viajdo también en varias ocasiones fuera de El Pito y de Asturias.
Junto a esta actividad específicamente artística, la Fundación Selgas-Fagalde ha organizado a lo largo de este cuarto de siglo jornadas nacionales dedicadas a la museografía española, el coleccionismo y la propiedad intelectual, la restauración del patrimonio, junto a conciertos y acontecimientos políticos y diplomáticos.