Magical Girls, las mujeres también pueden ser heroínas

Graciela M.Camporro REDACCIÓN

CULTURA

Una tesis doctoral de la Universidad de Oviedo analiza la representación femenina en el manga y la contrucción de arquetipos no sexistas

11 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El mundo del cómic se ha caracterizado desde sus comienzos por estereotipar los personajes femeninos. Uniformes mínimos y formas rotundas caracterizan a las heroínas occidentales como Wonder Woman o Catwoman. La representación femenina entre superhéroes de la talla de Batman, Spiderman o Capitán América es relativamente mínima. En el mundo del manga se ha dado cabida a numerosas heroínas, pero ¿cómo se les ha tratado?

Análisis comparado de la representación femenina en la historieta y la construcción de arquetipos no sexistas es la tesis presentada por Bárbara Fernández que ha sido calificada como sobresaliente por el tribunal de la Universidad de Oviedo. Esta abogada de 33 años ha trabajado durante más de cuatro años en este estudio. «El tema surgió por interés personal. No me satisfacían los personajes femeninos del manga», comenta. Bárbara Fernández es consciente de las diferencias abismales en el tratamiento del género que existen en el mundo del comic japonés, aunque reconoce que esta temática hizo a las mujeres interesarse en la lectura y hasta en la creación.

Su tesis es una herramienta de análisis y creación de arquetipos no sexistas, aplicadas a tres obras manga para mujeres. Estas forman parte del género Shojo y del subgénero Magical Girls, en el que se tratan las aventuras de unas heroínas adolescentes. Sailor Moon, Magic Knight Rayearth y Kamikaze Kaito Jeanne son las obras elegidas para realizar estas tesis. Las tres tienen algo en común: están protagonizadas por heroínas adolescentes con poderes mágicos que tienen que lidiar también con el amor. Sailor Moon, la primera de ellas, consiguió gran popularidad y se convirtió en la primera serie de dibujos animados para mujeres de éxito en España. «Con esta tesis se contribuye además a que se conozca más este género de manga porque el cómic femenino ha estado siempre muy desprestigiado».

¿Cuál ha sido el resultado del estudio? Demuestra que es posible una creación que no discrimine en función del género y que se puede ir más allá del estereotipo de heroína y amor. «La heroína no tiene que ser concebida de manera sexista. El amor tampoco tiene que ser considerado como el clásico que se nos ha vendido durante siglos. Se puede plantear un amor más sano y más igualitario».

La primera obra de maho shojo fue el manga Himitsu no Akko-chan, publicado en los años 60. Las Magical Girls guerreras vieron la luz en los años 90. Hasta ese momento, no había comics protagonizados por mujeres de manera comercial ni creados por ellas. Estas temáticas han atraído al sector femenino, pero puede que haya algún lector que crea que haya algo más que ese arquetipo. Bárbara Fernández cree que su estudio es una herramienta que puede ayudar a los creadores a responder más a la realidad social, muy diferente a la cultura japonesa. «En Japón se interpreta de una manera más conservadora de acuerdo a la sociedad, para nosotros es algo fuera de lo común. Nosotros hemos ido avanzando con el paso de los años pero ellos no»

La autora de la tesis destaca como en este tipo de creaciones incide enormemente la cultura japonesa. Cabe destacar que la cultura nipona se caracteriza por su conservadurismo. A pesar de la liberación femenina de las últimas décadas, la meta en Japón sigue siendo muy similar a las de sus heroínas de comic: el matrimonio. Las protagonistas de estos comics acaban dejando a un lado sus aventuras para casarse con el hombre de sus sueños. «En Japón siguen un patrón muy diferente al nuestro. Mientras nuestra cultura ha ido avanzado, la de ellos se ha anclado. En España se interpreta más conforme a nuestra sociedad, de una manera más progresista», comenta Bárbara Fernández.

En cuanto al creciente machismo en la sociedad, ¿podría ser el manga uno de los detonantes? «Es una ficción, no tiene por qué afectar, pero sí que puede. El problema es que proponen unos valores amorales. De las Magical Girls también se pueden sacar cosas buenas», explica . La autora de la tesis señala que se puede plantear en los colegios el estudio de estos comics, junto con algunas novelas de carácter romántico, como exponentes del sexismo en la literatura juvenil.