El Misisipi y el Tajo también desembocan en el Festival de Jazz de Ribadesella

Maraya Zydeco, Big Funk Band de Miguel Blanco, María Emilia y Miguel Ramos componen el cartel de la vigésimo segunda edición del Festival de Jazz de Ribadesella


¿Veintidós ediciones de un festival de jazz? ¿En Asturias? Muchos no se lo querrán creer, pero es cierto. Absolutamente cierto. Ribadesella es una de las pocas ciudades en España que puede presumir de contar con un certamen musical con una trayectoria tan larga y prestigiada. Este año se celebrará la XXII edición, una edición abierta al mundo, llena de energía, que va a poner una vez más a la pequeña villa asturiana en el circuito nacional de buena música en tiempo de verano.

El festival se abrirá el próximo viernes 22, a las once de la noche, en el escenario instalado en la plaza del Ayuntamiento, con la actuación de Maraya Zydeco. Una sesión de blues a cargo de una acordeonista con una calidad y trayectoria excepcional. De los concursos internacionales de música clásica a su transformación en un ciclón de un blues genuino y cargado de fuerza, con ecos del delta del Mississippi, los pantanos de Louisiana o el shuffle de Nueva Orleans. Acompañada por la batería del neoyorquino Ethan Winogrand, las guitarras y la voz de Michael Lee Wolfe y el bajo de Fon Fontis.

La segunda cita tendrá lugar el sábado 23, en la misma hora y lugar, y será el tiempo de disfrutar de la Big Funk Band de Miguel Blanco, un reconocido compositor y arreglista cuya música original se halla sobre todo en el universo del jazz latino.  Como productor y arreglista de Jerry González en sus discos con grandes formaciones y en combos del prestigio de la AFLJO de Arturo O’Farrill de Nueva York, entre otras, su música ha sido grabada por formaciones de tal calibre. Omara Portuondo, Paquito D’Rivera, Olga Guillot o el gran sonero Reinaldo Creagh, de La Vieja Trova Santiaguera, Miguel Ríos, Charly García, Ariel Rot o la Barbería del Sur. Todos han enriquecido su música con el trabajo como arreglista de Miguel Blanco, quien ha firmado centenares de arreglos y composiciones. Otros proyectos suyos, como La Calle Caliente o su big band Afrodisian Orchestra, dan cuenta de su infatigable actividad. La Big Funk Band representa un tremendo espectáculo de 18 músicos en escena: calidad y potencia.

El estilo de Miguel Blanco viene de muy diversas fuentes, principalmente de toda la música afroamericana y también del pop, del clásico y de la rumba catalana. Sus influencias incluyen a Miles Davis, Paco de Lucía, Stevie Wonder, Tito Puente o Erik Satie, pero también a Lorca, René Magritte, Paul Klee, Francis Ford Coppola, etc. Miguel Blanco nació en el barrio de Gracia de Barcelona donde cursó estudios de guitarra, instrumento que cambiaría por el bajo al ingresar en la Berklee College of Music de Boston (U.S.A.) donde estudió composición con Herb Pomeroy.

Noche de fados

La jornada de la noche dominical, que comenzará a las 22,30, llevará a las orillas del Sella la esencia de las viejas calles de Lisboa para presentar una especial noche de fados. Las voces de Maria Emília y Miguel Ramos traerán un poco de saudade con el acompañamiento de dos de los mejores instrumentistas: el legendario genio de la guitarra portuguesa Mário Pacheco y Diogo Clemente, guitarrista clásico  -y reputadísimo productor musical-. El bajo acústico estará a cargo de Frederico Gato.

Maria Emília es una de las voces más perseguidas en las noches de Lisboa. Allá donde canta, los aficionados rebuscan y recorren las viejas calles de la capital portuguesa porque saben que es el momento de esta cantante, nacida en Brasil pero criada en el fado y en las callejuelas del Barrio Alto. Su manera de interpretar pone el vello de punta. Esa forma casi antigua, llena de una energía y una clase actuales que hacen de ella el milagro de estos tiempos. Ella sabe, además, cómo hacer un repertorio serio, profundo y con categoría de gran dama. Así es la voz que a finales del mes de noviembre ha entrado en uno de los estudios más prestigiosos de la historia de la música portuguesa para firmar, además, con un sello mítico su primer disco como Diva del fado. Suyo será el porvenir inmediato del fado portugués. Miguel Ramos es un cantante de elegancia y talento. También como guitarrista, pues ha tocado para los más importantes artistas del género a lo largo de los años. Una noche de fados con el arte de ambos es una noche soberbia.

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