Daniel Sánchez Arévalo, premiado por su corto «Cheimaphobia» en la 61. ª Semana Internacional de Cine de Valladolid
30 oct 2016 . Actualizado a las 14:12 h.Aunque entre las valoraciones diarias de la crítica, este cronista fue quien dio su máxima puntuación a la italiana La Pazza Gioia [Locas de alegría], de Paolo Virzì, no figuraba en las quinielas informales que circulaban por la Seminci. Se consideraba a la coproducción argentino-española El ciudadano ilustre, de Mariano Cohn y Gastón Duprat, la más seria aspirante a la Espiga de Oro de la 61.ª Semana Internacional de Cine de Valladolid. Pero un productor francés (Marc Baschet), una actriz española (Silvia Munt), un productor indio (Bobby Bedi), un director chileno (Matías Bize), un editor y supervisor de sonido mexicano (Martín Hernández) y, naturalmente, una crítica italiana (Ángela Prudenzi), componentes del jurado internacional, realizaron una enmienda a la totalidad, eligiendo como ganadora (también se hizo con el premio del Público, del diario El Norte de Castilla) a la agridulce pero ágil comedia que transcurre en una singular institución mental, y a sus protagonistas Valeria Bruni-Tedeschi y Micaela Ramazzotti, como mejores actrices ex aequo, las dos pacientes que huyen juntas para arreglar asuntos pendientes.
«Mãe só há uma»
La gran favorita (centrada en un escritor argentino Nobel de Literatura que regresa tres décadas después a su pueblo natal en la tierra del gaucho para recibir la medalla de Ciudadano Ilustre) ha tenido que contentarse con la Espiga de Plata y el premio Miguel Delibes al mejor guion -para Andrés Duprat-. El premio Ribera del Duero al mejor director ha sido para la brasileña Anna Muylaert por Mãe só há uma [Madre no hay más que una], película que también tuvo al mejor actor en Naomi Nero, el adolescente que vive con su madre soltera y su hermana, y un día descubre (al tiempo que define su sexualidad) que fue robado al nacer. La coproducción entre Egipto, Francia y Emiratos Árabes Unidos Eshtebak [Clash], se llevó el premio Pilar Miró al director novel -para Mohamed Diab, en su segundo largo- y también a la mejor fotografía, para Ahmed Gabr. El filme transcurre en un furgón policial en los días posteriores al golpe de estado de Abdelfatah al Sisi contra el islamista Mohamed Mursi en el 2013, y en su interior retienen a partidarios y detractores de Mursi y dos periodistas de una agencia de prensa internacional.
La cinta Les Innocentes, de Anne Fontaine, ha recibido el premio de la Crítica Internacional, otorgado por el jurado FIPRESCI.
En el apartado de cortos, la Espiga de Oro fue ex aequo para Il silenzio, de Farnoosh Samadi y Ali Asgari (Italia/Francia), y Cheimaphobia, del español Daniel Sánchez Arévalo. En la sección también competitiva Punto de Encuentro, que acoge el cine más arriesgado y de vocación autoral muy definida, la ganadora fue Ne gledaj mi u pijat [Deja de mirar mi plato], ópera prima de la directora croata Hana Ju?ic, mientras su compatriota Kristina Kumric se hizo con el premio al mejor corto extranjero por Po Covika [Medio hombre]. Finalmente, en la prestigiosa sección Tiempo de Historia, los ganadores ex aequo fueron Gulîstan, Land of Roses, ópera prima de Zayne Akyol, y Shadow World, del belga Johan Grimonprez.