Ni tanto, ni tan poco

«T2: Trainspotting» polariza a la crítica, reeditando una mala copia de la vetusta polémica de décadas atrás


Desde mediados los cincuenta hasta bien avanzados los sesenta del pasado siglo, la crítica española se partía entre contenutistas y formalistas, entre quienes priorizaban el contenido sobre la forma, y los contrarios. Una polémica con bastante de estéril porque en gran parte tocaban de oído, al actuar la censura como eficaz cortafuegos impidiendo la llegada de mucho buen cine estrenado allende nuestras fronteras. Por fortuna corren otros tiempos, pero algunos tics permanecen, con un cierto predominio de la ocurrencia y la frivolidad, despachándose filmes con ingeniosos adjetivos como si fuesen bolsas de patatas fritas.

La reflexión la aplico a T2: Trainspotting, que polariza a la crítica, reeditando una mala copia de la vetusta polémica de décadas atrás. Para unos, Boyle se reencarna en un tahúr del Misisipi, al regresar a la peripecia vital de cuatro colgados en la Edimburgo actual, con un pasado que se remonta a veinte años antes, y sin aportar apenas nada -sostienen- que no hayamos visto antes.

Para otros, el autor se conserva virtuoso de la cámara, un señor que sabe rodar -otros, con la tira de largos a cuestas, siguen filmando de pena…- y es capaz de recuperar a esos personajes para mostrarlos como lo que continúan siendo, cuatro pobres diablos, unos perdedores amarrados a sus referentes culturales (musicales, literarios…), y de paso ofreciendo una lectura pesimista de lo nada que muda todo si eres un paria. Cuando McGregor regresa a una deslumbrante y limpia Edimburgo, enseguida se encuentra con la otra que dejó después de sablear a sus colegas. Ni la Trainspotting de entonces me pareció digna de ser mitificada, ni la de ahora es un churro. Simplemente el tiempo pasó para todos, hasta para los críticos… ¿Mala? En absoluto. ¿Necesaria? Puede que mejor fuese esperar al paso de treinta años, sin descartar que eso pueda ocurrir, pues, a fin de cuentas, moralizar con el cine es una opción. Como también lo es el cine oportunista vinculado al negocio. Lo de que las únicas pastillas que asoman son las azules se torna una broma cruel…

«T2: Ttrainspotting»

EE.UU., 2017.

Director: Danny Boyle.

Intérpretes: Ewan McGregor, Robert Carlyle, Jonny Lee Miller, Ewen Bremner, Kelly Macdonald, Shirley Henderson, Steven Robertson, Anjela Nedyalkova, Irvine Welsh.

Drama. 117 minutos.

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