Laboral Cineteca lanza la segunda convocatoria de su programa de ayudas a la producción para el género, que el año pasado ganaron Ramón Lluís Bande y Elisa Cepedal
12 abr 2017 . Actualizado a las 08:21 h.Dos cineastas asturianos, Ramón Lluís Bande y Elisa Cepedal, tenían sendos proyectos de largo aliento en su cartera creativa. Bande quería rodar el largo Vida vaquera, y Cepedal, El trabajo o ¿a quién le pertenece el mundo? Una nueva iniciativa les dio el cauce. Sus dos ideas y el desarrollo que prepararon para materializarlas convencieron al jurado de la primera convocatoria de ayudas a la producción de películas de no ficción convocada por Laboral Cineteca. Y ahora llega el turno de que eso vuelva a suceder con otros proyectos cinematográficos prometedores.
La entidad promovida desde la viceconsejería de Cultura del Principado ha lanzado su segunda convocatoria con el mismo objetivo: fomentar la producción de largometrajes y cortometrajes de no ficción mediante el apoyo a propuestas «de singular valor creativo» y fortalecer el sector audiovisual de la región. Por este último motivo, en la valoración de los proyectos que opten a esta convocatoria se tendrá en cuenta la participación de equipo técnico y reparto asturianos en el largometraje o cortometraje.
El programa se dirige profesionales y creadores asturianos o con residencia en el Principado de Asturias que incluyan en su objeto social la creación y producción cinematográfica. Es posible presentar proyectos que ya estén en fase de producción como otros producidos pero aún no estrenados. El presupuesto global del programa es de 25.000 euros, que se distribuirán en un máximo de dos proyectos con una cuantía, también máxima, de 15.000 euros por propuesta. Los trabajos de carácter publicitario, promocional o periodístico quedan excluidos de la convocatoria. Para el resto, los requisitos y el formulario que deberán remitir antes del 30 de junio ya están en la página web de Laboral Cineteca.
El jurado valorará factores como la calidad artística y técnica del trabajo, la originalidad y el riesgo de la propuesta y la participación significativa de equipo técnico y actores asturianos, así como la viabilidad técnica y artística del proyecto en relación a los medios de los que se dispone.
En la primera edición la Comisión de Valoración decidió a partir de una decena de proyectos. La formaron Elena Oroz, crítica cinematográfica, miembro del comité de selección del Festival Márgenes y programadora independiente; el historiador Jaime Pena, escritor y programador del Centro Galego de Artes da Imaxe (A Coruña); y Josetxo Cerdán, crítico, productor y ex director del Festival de Cine Documental de Pamplona Punto de Vista. Las puntuaciones otorgadas por el jurado a Vida vaquera, de Ramón Lluís Bande, y El trabajo o ¿a quién le pertenece el mundo?, de Elisa Cepedal, se concretaron en ayudas de 10.000 euros y 8.824 euros, respectivamente.
Bande (1972), que fue galardonado en el 2014 con uno de los premios del Festival de Cine Europeo de Sevilla por su Equí y n'otru tiempu, se acerca en Vida vaquera a una de las últimas comunidades de los vaqueiros de alzada en el occidente asturiano y a la vida en las brañas, con el referente del trabajo de campo realizado en 1952 por el musicólogo americano Alan Lomax. El largo incorpora además la colección fotográfica de la antropóloga María Cátedra, que trabajó entre 1970 y 1972 en Tineo, Valdés y Cangas del Narcea.
Por su parte, Elisa Cepedal (1982), licendiada en Bellas Artes por la Universidad el País Vasco y Master en Cine por The London Film School, ha dirigido cortometrajes como La playa (2010) o Ay, pena (2011), que han llegado a proyectarse en el neoyorquino MoMa o en el Buenos Aires Festival de Cine (BAFICI). En el 2010 fue galardonada en el Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX) con un primer premio de la sección Nuevos realizadores del Principado. En El trabajo o ¿a quién le pertenece el mundo?, se centra en la agonía del sector minero asturiano en el horizonte que va de la última gran huelga de 2012 y el anuncio del cierre programado para 2018.